celular1Los investigadores detectaron un posible vínculo entre el uso de teléfonos móviles y la disminución del recuento de espermatozoides en hombres jóvenes. ¿Deberías preocuparte?

Los recuentos mundiales de espermatozoides han ido disminuyendo por décadas y aunque los investigadores tienen muchas hipótesis nadie sabe exactamente por qué. Un nuevo estudio realizado en Suiza puede agregar otro factor de riesgo potencial a la lista: los celulares.

Después de analizar las muestras de semen de más de 2 800 hombres jóvenes, investigadores suizos encontraron una asociación entre una mayor frecuencia de uso de teléfonos móviles y una menor concentración de esperma en un estudio publicado la última semana de octubre de 2023 en la revista Fertility and Sterility.

No encontraron diferencias en la movilidad o morfología de los espermatozoides entre los diferentes tipos de usuarios de teléfonos. Tampoco encontraron evidencia alguna que indicara que guardar el teléfono en el bolsillo, en lugar de en un morral, por ejemplo, desempeñe un papel en la concentración de esperma.

Los investigadores realizaron el estudio entre 2005 y 2018. Descubrieron que la asociación entre el uso elevado del teléfono y el bajo recuento de espermatozoides fue mayor en los primeros años del estudio que en los últimos.

«Este patrón está en línea con la transición a nuevas tecnologías, principalmente de 2G a 3G y 4G, y la correspondiente disminución en la potencia de salida del teléfono», escribieron los investigadores.

El recuento de espermatozoides en los hombres ha disminuido en los últimos 50 años y los investigadores no saben por qué.

Factores que afectan la fertilidad

El estudio agrega los teléfonos móviles a una larga lista de factores que otros investigadores han descubierto que podrían afectar la fertilidad: el tabaquismo, la obesidad, el alcohol, el estrés psicológico y los llamados químicos «alteradores endocrinos» que se encuentran en pesticidas y envoltorios de plástico en los que se empacan los vegetales que compramos en la tienda.

La investigación proporciona algunas pruebas de la creciente preocupación de las últimas décadas de que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (EMF-RF) que emiten los celulares tienen un impacto negativo en la salud reproductiva humana.

Hasta ahora, los estudios que investigan esta posible asociación solo se han podido realizar en ratones o espermatozoides in vitro. Este estudio es el primero realizado en el «mundo real».

«El estudio no es perfecto y sus autores lo reconocen, pero es un estudio en el mundo real, y eso es bueno en mi opinión», sostuvo en un comunicado el profesor en Andrología Allan Pacey, quien no estuvo involucrado en la investigación.

El estudio puede ofrecer alguna evidencia de que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF) emitidos por los teléfonos móviles pueden estar asociados con un menor recuento de espermatozoides. El estudio puede ofrecer alguna evidencia de que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF) emitidos por los teléfonos móviles pueden estar asociados con un menor recuento de espermatozoides.

Por su parte, Alison Campbell, directora científica de Care Fertility, calificó el estudio de «fascinante y novedoso”, aunque no participó en la investigación. Sin embargo, señaló que podría haber otras explicaciones para la disminución del recuento de espermatozoides entre los usuarios frecuentes del teléfono.

Pacey se hizo eco de la misma preocupación: «No podemos estar seguros de que el teléfono móvil no sea un marcador sustituto de otro aspecto del estilo de vida u ocupación de los hombres que sea la causa real de cualquier cambio en la calidad de su esperma», apuntó.

¿Qué deberían hacer los hombres?

Si eres un hombre que busca tener hijos algún día, esta noticia puede parecer alarmante, pero los investigadores dicen que no te preocupes ni hagas grandes cambios todavía.

«Si los hombres están preocupados, entonces guardar sus teléfonos en un bolso y limitar su uso es algo relativamente fácil para ellos», afirmó Pacey. «Pero actualmente no hay evidencia de que esto mejore la calidad de su esperma. En cuanto a mí, seguiré guardando mi teléfono en el bolsillo del pantalón».

Referencia

Rahban R, Senn A, Nef S, Rӧӧsli M. Association between self-reported mobile phone use and the semen quality of young men. Fertil Steril[Internet]. 2023[citado 6 nov 2023]; 0282(23): 01875-7. DOI: https://doi.org/10.1016/j.fertnstert.2023.09.009

7 noviembre 2023|Fuente: DW.com|Tomado de Salud

espermatozoides1Cuando Newton propuso sus leyes del movimiento en 1686, no imaginó que no serían aplicables a ciertas células microscópicas que navegan en fluidos pegajosos.

La tercera ley del movimiento de Newton, que describe el comportamiento de las fuerzas, establece que toda acción en el mundo natural genera una reacción igual y opuesta. En otras palabras, los objetos que interactúan siempre ejercen fuerzas iguales y opuestas entre sí, o en términos simples, «para cada acción, hay una reacción igual y opuesta».

Sin embargo, un reciente estudio publicado en PRX Life sugiere que los espermatozoides humanos podrían estar desafiando esta ley física. Con sus colas en forma de látigo, los espermatozoides se impulsarían a través de fluidos viscosos de una manera que les permite nadar sin provocar una respuesta de su entorno, desafiando así la tercera ley de Newton.

En este estudio, Kenta Ishimoto, científico matemático de la Universidad de Kioto, y su equipo investigaron estas interacciones no recíprocas en espermatozoides y otros microorganismos nadadores, como las algas Chlamydomonas, que utilizan flagelos finos y flexibles para propulsarse y cambiar de forma para desplazarse a través de sustancias que, en teoría, deberían resistirse a su movimiento.

«Elasticidad impar » de espermatozoides

Los científicos identificaron interacciones mecánicas no recíprocas, a las que llaman «elasticidad impar», lo que significa que estos nadadores biológicos se mueven de una manera que no genera una respuesta igual y opuesta en su entorno. Esto les permite desplazarse con eficiencia a través del fluido circundante sin perder mucha energía.

Sin embargo, la elasticidad flagelar por sí sola no explica totalmente el movimiento celular. Así que los investigadores derivaron un nuevo término, un «módulo elástico impar», a través de sus modelos matemáticos para describir la mecánica interna de los flagelos.

«Desde modelos sencillos resolubles hasta formas de onda flagelares biológicas para Chlamydomonas y espermatozoides, estudiamos el módulo elástico impar para descifrar las interacciones internas no locales y no recíprocas dentro del material», concluyen los investigadores.

En resumen, según este estudio, cuanto mayor sea la elasticidad impar de una célula (o el módulo elástico impar), más capaz será su flagelo de moverse sin grandes pérdidas de energía, lo que desafía las reglas convencionales de la física.

Este descubrimiento no se limita a los espermatozoides y las algas; muchas otras células también poseen flagelos, lo que sugiere que podrían existir más ejemplos de comportamiento similar. Según declararon los investigadores a New Scientist, los hallazgos de este estudio podrían tener aplicaciones en el diseño de pequeños robots que imiten materiales vivos y en la comprensión de los principios subyacentes del comportamiento colectivo.

Solo el tiempo dirá cómo este desafío a las leyes del movimiento de Newton por parte de células microscópicas redefinirá nuestra comprensión de la biología y la física. ¿Qué usos podrán derivarse de los nuevos conocimientos que surjan del estudio de las interacciones no recíprocas?

Referencia

Ishimoto K, Moreau C, Yasuda K. Odd Elastohydrodynamics: Non-Reciprocal Living Material in a Viscous Fluid. PRX LIFE [Internet].2023[citado 2 nov 2023].  Doi:10.1103/PRXLife.1.023002

3 nov 2023| Fuente:  DW| Tomado de Ciencia | Global

anticonceptivosLas principales barreras de la anticoncepción identificadas en un centro de salud limeño de primer nivel fueron la preocupación por los efectos secundarios de los anticonceptivos y el desplazamiento al centro de salud para obtenerlos. La mayor parte de las mujeres atendidas son jóvenes que utilizan diversos métodos priorizando el condón masculino y las píldoras orales.

El artículo Adherencia y barreras en el uso de anticonceptivos en mujeres adultas jóvenes… publicado por la revista peruana Medicina Clínica y Social describe los factores que influyen en la elección de los distintos métodos anticonceptivos y la continuidad de su uso en mujeres que utilizan servicios de atención primaria en Perú.

Situación internacional y local

En los países subdesarrollados, la existencia de barreras de acceso de las mujeres a la anticoncepción genera baja adherencia al uso de los diferentes métodos anticonceptivos.

Según los autores, diversas encuestas peruanas de alcance nacional estimaron que 57 % de las mujeres utilizan algún método anticonceptivo moderno, pero esta cifra es inferior al promedio de 69,9 % de América Latina.

También se observó una disparidad en el uso, con registros más bajos en mujeres con menor nivel de instrucción, con inferiores ingresos o en quienes se autoidentifican como indígenas.

El Dr. Hugo Gutiérrez Crespo, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y sus colaboradores informan que después de la pandemia de COVID-19 disminuyó el uso de métodos anticonceptivos modernos y en una mayor proporción, en las regiones y poblaciones más vulnerables.

Por ese motivo decidieron investigar los factores determinantes  de esta observación en un grupo de mujeres que accedieron al primer nivel de atención.

Participantes y metodología

La investigación tuvo un enfoque cuantitativo, con un diseño observacional, de tipo descriptivo, transversal. Se incluyó a una población de mujeres mayores de 18 años  que fueron atendidas en el consultorio de un establecimiento de salud de primer nivel, en un distrito de Lima, Perú, durante el período comprendido entre octubre y diciembre del año 2022. Se trabajó sobre una muestra no probabilística a la que se aplicaron criterios  de inclusión como una edad mínima de 18 años e interés en participar voluntariamente.

Para la recolección de la información se utilizó una encuesta dividida en dos secciones: una que describía las características sociodemográficas y la segunda, que evaluaba el acceso y las preferencias relacionadas con la información sobre anticoncepción, con preguntas sobre preocupaciones acerca de los efectos secundarios, el  aumento de peso, las hemorragias irregulares, la caída del cabello y las náuseas, entre otras.

Se analizaron los datos para evaluar el uso de anticonceptivos por nivel educativo, edad, situación laboral, idioma  principal, tipo de seguro y embarazos previos. En  cuanto a los hábitos anticonceptivos, se describieron según anticoncepción actual, anticoncepción anterior, duración del uso de anticonceptivos y constancia. Se evaluaron las percepciones de las pacientes, incluidas las preocupaciones sobre los efectos de las hormonas, la discreción y el deseo de embarazo.

En el estudio participaron 353 mujeres que acudieron al consultorio de ginecoobstetricia. La media de edad fue de 24,6 ± 4,2 años, con predominio de  mujeres mayores de 21 años (74,2 %). Los métodos más utilizados fueron el preservativo masculino y las píldoras anticonceptivas.

Principales observaciones

La mayoría de las mujeres que utilizaban píldoras (66 %) expresaron preocupación por  sus efectos secundarios. En este contexto, muchas manifestaron temor al  aumento de peso, otras creían que este tipo de medicamentos produce sangrado irregular y algunas, que son un riesgo para la salud a largo plazo.

La otra preocupación expresada frecuentemente fue la necesidad de desplazarse hasta el  centro  de  salud  para controlar y obtener los anticonceptivos por la incomodidad de hacerlo.

Por otra parte, se  indagó  sobre el método anticonceptivo ideal para prevenir las infecciones de trasmisión sexual y la mayoría opinó que los preservativos son los más seguros para este fin.

En relación con el nivel educativo, en el grupo que usaba anticonceptivos, alrededor del 70% tenía educación secundaria o terciaria. Alrededor de dos tercios de las participantes tenían algún tipo de cobertura de un seguro de salud. Con  respecto a la creencia  religiosa, en el grupo que usaba anticonceptivos, las tres cuartas partes refirieron ser católicas, casi 13 % expresaron no tener creencias religiosas y el resto practicaba otra religión.

Aunque más del 90 % expresó conocer los métodos anticonceptivos de emergencia (como fármacos o dispositivos intrauterinos de cobre) para evitar un embarazo después de haber tenido una relación sexual sin protección, sólo la mitad informó haberlos utilizado alguna vez.

Conclusiones del estudio

En la investigación se pudo comprobar que más del 80 % de las mujeres refirieron tener actividad sexual y la mayoría de ellas expresaron interés por algún método anticonceptivo.

Para los autores, sus hallazgos muestran que las mujeres jóvenes en edad reproductiva tienden a preocuparse por acceder a alguna forma de anticoncepción y, a pesar de que últimamente se ha promovido el uso de nuevos métodos masculinos y femeninos, el preservativo fue el anticonceptivo preferido por las participantes. En  este estudio, más de un tercio de las encuestadas respondieron usar el método  de barrera, seguido de píldoras orales y como tercer método mencionaron los inyectables.

Según el Dr. Gutiérrez Crespo, fue llamativo que el 25 % de las mujeres con actividad sexual no utilizara ningún método anticonceptivo. Opina que, al menos en parte, esta actitud está relacionada con el temor a los efectos secundarios de los métodos anticonceptivos.

Otro hallazgo notable fue que la tasa de uso de métodos anticonceptivos de emergencia en Perú está por debajo de lo informado en otros países de Latinoamérica. En parte, esto se debería a que anteriormente la anticoncepción de emergencia no se consideraba oficialmente un método anticonceptivo y a que su disponibilidad sigue siendo limitada.

Dos terceras partes de las mujeres dijeron haber obtenido información sobre los anticonceptivos de sus médicos, de internet o de compañeros de estudios. No obstante, un grupo importante de mujeres respondió que una barrera o limitación es tener  que  visitar el establecimiento de salud para obtener y controlar el anticonceptivo que utilizaban.

Con respecto a la adherencia al uso de métodos anticonceptivos, los autores observaron que las mujeres mayores de 21 años tenían más del doble de probabilidades de usarlos que las más  jóvenes, lo que resalta la necesidad de aumentar los esfuerzos de promoción de la anticoncepción desde los niveles básicos de escolaridad para la prevención de embarazos no deseados.

En los últimos años, la masificación de las tecnologías de la comunicación y de la información virtual facilitaron la respuesta a cualquier consulta sobre planificación  familiar y anticoncepción; sin embargo, este acceso depende en gran medida de factores socioeconómicos y culturales de cada población y no es posible ignorar la importancia de la educación sobre el uso seguro de estos métodos.

Referencia

Gutiérrez-Crespo H, Huaman-Carhuas L, Cehua-Alvarez EA, Matzumura-Kasano JP, Valdiglesias-Ochoa D.  Adherencia y barreras en el uso de anticonceptivos en mujeres adultas jóvenes atendidas en establecimientos de salud del primer nivel de atención, Perú. Medicina Clínica y Social. 2023; Vol. 7 Núm. 2. https://doi.org/10.52379/mcs.v7i2.283

 

26/06/2023

Fuente: SIIC Salud       Tomado de Noticias biomédicas

its2En ocasiones, al no haber síntomas o un diagnóstico previo, las trompas de Falopio pueden estar ya obstruidas, lo que afecta directamente a la producción de óvulos. En el caso del útero, puede llegar a impedir la implantación correcta del embrión.

Según el último informe del Ministerio de Sanidad «Vigilancia Epidemiológica De Las Infecciones De Transmisión Sexual En España» publicado este año, solo en 2021 los casos de gonorrea se situaron en más de 15.000, 20.500 en el caso de la clamidia. Y es que, además de todo lo que implican ambas ITS a nivel de salud, estas pueden convertirse en un problema a la hora de lograr un embarazo debido a la aparición de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

Tal y como explica el Dr. Elkin Muñoz, especialista en salud reproductiva y director de IVI Vigo y A Coruña, «la enfermedad inflamatoria pélvica se da como consecuencia mayormente de una infección de gonorrea y clamidia, y es que estas bacterias de transmisión sexual se propagan desde la vagina al útero, las trompas de Falopio o los ovarios. Estas provocan inflamación, cicatrización y hasta una posible obstrucción de las trompas de Falopio, dificultando la fecundación e incluso pudiendo provocar embarazos ectópicos en un futuro. Además, los ovarios y el útero también se ven afectados por este proceso inflamatorio y se pueden llegar a producir abscesos».

Si las trompas de Falopio están obstruidas por una infección previa, no podrán transportar óvulos desde los ovarios y, en consecuencia, no habrá muchos o ningún óvulo para que el esperma encuentre y fecunde para formar un embrión. También se puede dar la situación de que estas estén parcialmente bloqueadas y finalmente espermatozoide y óvulo se encuentren, pero el daño causado por la ITS puede evitar que el embrión se implante en el útero. E incluso en el caso de que la infección sea muy grave puede llegar a cicatrizar el útero y terminar dando lugar al síndrome de Asherman, lo que dificulta la unión o desarrollo de un embrión.

A menudo, la gonorrea y la clamidia ocurren juntas. El problema es que la gonorrea suele ser asintomática, y cuando presenta síntomas son casi imperceptibles. En el caso de la clamidia, responde muy bien a los antibióticos, pero la gonorrea puede presentar una mayor resistencia al tratamiento anti-bacteriano. Por todo ello, una detección temprana es clave para evitar problemas futuros.

«Si se presentan síntomas como dolor en la parte baja del abdomen, flujos vaginales anormales, relaciones sexuales dolorosas, sangrado entre periodos y ardor al orinar se debe consultar a un especialista para que pueda tratar una posible EIP lo antes posible. A veces también ocurre que muchas mujeres apenas desarrollan síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica o suelen confundirlas con una cistitis o con alguna infección vaginal, por lo que se termina diagnosticando a la hora de encontrar dificultades para lograr el embarazo. Además, si no se tratan, estos síntomas irán agudizándose según avanza el proceso infeccioso», añade el Dr. Muñoz.

En el caso del Virus del Papiloma Humano (VPH), una las ITS con más prevalencia en mujeres (14,3%), no produce infertilidad por sí solo, aunque algunos estudios sugieren que cuando convive con la clamidia aumenta también el riesgo de esterilidad, un mayor riesgo de aborto espontáneo o pueden dificultar la implantación debido a los tratamientos quirúrgicos o de radioterapia necesarios para abordarlo.

¿Y las consecuencias en la salud reproductiva masculina?

Aunque parece afectar más a las mujeres, las ITS pueden provocar infertilidad también en hombres. En el caso de sufrir gonorrea o clamidia, estas enfermedades infecciosas pueden llegar a bloquear los epidídimos. Estos son unos conductos situados en la parte posterior de los testículos, que almacenan y luego transportan el esperma durante la eyaculación. Y en el caso del VPH, la infección dificulta la capacidad de los espermatozoides de moverse libremente, lo que afecta directamente a las probabilidades de lograr un embarazo.

«Un epidídimo bloqueado no permitirá que ningún espermatozoide alcance el óvulo durante el coito o lo dificultará en el caso de una baja movilidad. Pero si partimos de la base del contagio de la ITS a una pareja femenina, pues las probabilidades de que existan muchas más dificultades a la hora de concebir se multiplican», aclara el doctor.

Por todo ello, los especialistas en salud reproductiva recalcan la importancia de la prevención, mediante del uso del preservativo, para evitar la aparición de ITS que puedan impactar directamente en nuestra fertilidad en un futuro. Si esto ocurre, siempre se podan explorar otras posibilidades mediante la reproducción asistida con el fin de poder lograr un embarazo a término.

01/09/2023(IMMédico) Tomado- Noticias E. Infecciosas y Microbiología

 

virus papiloma humanoDe las más de 200 variables diferentes del VPH, doce son consideradas «de alto riesgo» por su carácter cancerígeno

Casi uno de cada tres hombres mayores de 15 años en el mundo está infectado con al menos una variante del virus del papiloma humano genital (VPH), la infección de transmisión sexual más extendida, según los resultados de un estudio realizado entre la población masculina.

El estudio, publicado este miércoles en The Lancet Global Health y liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Catalán de Oncología (ICO) y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), se basa en una revisión sistemática y un metanálisis que evalúa la prevalencia de la infección genital por VPH en la población general masculina.

Según la publicación, la prevalencia combinada global del VPH en hombres con edad superior a los 15 años es alta (31 %), con especial incidencia en los hombres sexualmente activos independientemente de su edad, que representan un reservorio importante para las infecciones genitales por VPH.

De las más de 200 variables diferentes del VPH, doce son consideradas «de alto riesgo» (VPH-AR) por su carácter cancerígeno y, de acuerdo con los hallazgos del estudio, afectan a aproximadamente uno de cada cinco hombres de todo el mundo con una prevalencia combinada global del 21 %.

Las estimaciones presentadas muestran además que la prevalencia alcanza su pico de infección en los adultos jóvenes de entre 25 y 29 años (35 %), siendo el genotipo 16 el más prevalente y al mismo tiempo principal causante (junto con el genotipo 18) del cáncer cervicouterino.

A nivel geográfico, los resultados indican una mayor prevalencia de cualquier tipo de VPH en el África subsahariana (37 %), seguida de Europa y Norteamérica (36 %), mientras que la prevalencia más baja se registró en Asia oriental y sudoriental, con un 15 % para cualquier tipo de virus del papiloma humano.

CÁNCER

Los cánceres en hombres relacionados con el VPH, fundamentalmente de pene, anal, oral o de garganta, alcanzaron aproximadamente los 69.400 casos en 2018, según datos del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la OMS.

En el caso de las mujeres, el virus del papiloma humano es la principal causa de cáncer de cuello uterino y cada año provoca la muerte de 340.000 mujeres.

A pesar de que la mayoría de las infecciones por papiloma humano son asintomáticas, los autores del estudio pretenden concienciar con estos datos sobre la importancia de incorporar a la población masculina en las estrategias de prevención y así reducir la morbilidad y la mortalidad tanto en mujeres como en hombres.

Fuente: El Mundo

Referencia: Laia Bruni, Ginesa Albero, Jane Rowley, Laia Alemany, Marc Arbyn, Anna R Giuliano, Lauri E Markowitz, Nathalie Broutet, Melanie Taylor. Global and regional estimates of genital human papillomavirus prevalence among men: a systematic review and meta-analysis. Lancet Glob Health 2023; 11: e1345–62. DOI: https://doi.org/10.1016/S2214-109X(23)00305-4

El aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en los últimos años ya tiene una consecuencia clara: su extensión a grupos vulnerables, en este caso a los recién nacidos. La tremenda escalada que están viviendo se ha convertido en un fenómeno que alcanza similares dimensiones en toda Europa y EEUU.

«El crecimiento de las cifras de sífilis congénita [en EEUU] refleja la realidad de la epidemia de sífilis del país y la tendencia creciente de las infecciones entre las mujeres y sus parejas sexuales», apuntaba Robert McDonald, de la División de Prevención de ITS, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, EEUU en un artículo que publicaba hace un año The Lancet Microbe. «De 2015 a 2019, las tasas de sífilis primaria y secundaria aumentaron más del 170% en mujeres en edad reproductiva». Sin embargo, dos décadas antes este escenario era completamente diferente, ya que EEUU se preparaba para erradicar de forma definitiva la sífilis.

Al otro lado del Atlántico, el escenario es similar. En 2019, se notificaron 72 casos confirmados de sífilis congénita en 13 países de la UE, según los últimos registros del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Este es el segundo año consecutivo en una década en que aumenta el número de casos notificados (66 en 2018).

En España, las ITS han aumentado 158,93% en las mujeres y 113,83% en los hombres entre los años 2016 y 2019, según los datos más actualizados del Instituto de Salud Carlos III. En 2021 se notificaron 6.613 casos de sífilis y su tasa de incidencia por 100.000 habitantes se ha duplicado en los últimos 10 años, hasta los 13,97.

En Europa, la tendencia es similar y, en EEUU, los CDC en su último informe advierten de que los casos de sífilis se dispararon en 2021, especialmente entre las mujeres y un preocupante aumento de los casos de sífilis congénita en bebés, que puede ser mortal.

Según los últimos datos que registra el informe de febrero de Renave, que realiza el Instituto Carlos III, en el año 2021 se notificaron cinco casos confirmados de sífilis congénita precoz (menor de dos años de edad). Los casos correspondieron a tres niños y dos niñas, todos ellos se diagnosticaron antes del primer mes de vida, excepto una de las niñas que se diagnosticó con 10 meses. La tasa de incidencia de casos confirmados en 2021 es de 1,48, la quinta más alta desde el año 2000.

La sífilis congénita llega al recién nacido a través de la transmisión de la bacteria Treponema pallidum desde la madre al hijo. La probabilidad de transmisión vertical está directamente relacionada con el estadio de la sífilis materna durante el embarazo y/o el trimestre de la gestación en el que la madre adquirió la infección.

«Una infección durante la gestación supone un riesgo para para el feto si hay transmisión. Hemos visto un incremento en los casos en los últimos diez años, si se tiene en cuenta que hasta hace unos años era considerada excepcional, porque se había producido un descenso progresivo». Pero ahora «estamos evidenciando un incremento en España», manifiesta Aguilera.

Las mujeres de entre 25 y 34 años registran los índices más altos de sífilis. Esta cuestión se avala por razones biológicas y conductuales. Por un lado, se encuentra relacionado por el momento de experimentación en el que se encuentran las jóvenes con más parejas sexuales que las mujeres de más avanzada edad, explican desde Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (Sego). Por otro lado, la biológica, la flora vaginal de la mujer se encuentra cambiante a esas edades, además, la zona de la metaplasia en el cuello uterino en las mujeres jóvenes es más grande siendo un lugar perfecto para que las bacterias y los virus se acantonen.

La bacteria puede permanecer latente en la mujer y dar la cara en el momento de los análisis rutinarios de la gestante. «A veces, puede pasar desapercibida durante el embarazo y dar la cara en el bebé recién nacido», detalla Aguilera. Esto ocurre porque la infección pasa por varias fases, en una de ellas quedan latente y sin tratamiento ni medidas profilácticas puede desembocar en complicaciones graves y nuevos contagios.

Existe una sífilis primaria que se caracteriza por la aparición de una úlcera en el lugar de la infección (chancro sifilítico) a las dos o tres semanas tras la exposición. Tras esto suele desarrollarse una erupción que suele afectar al tronco y a las palmas de las manos y plantas de los pies, conocida como sífilis secundaria).

Después de la exposición de síntomas se llega a la fase silenciosa, en la que se produce un periodo caracterizado por ausencia de signos de enfermedad, denominada sífilis latente. Aquí, puede coincidir con el momento de la gestación. Sin tratamiento la enfermedad avanza y muchos años después de la adquisición puede aparecer afectación de múltiples órganos, incluyendo daños severos vasculares y en el sistema nervioso, lo que se conoce como sífilis terciaria.

Síntomas de la sífilis congénita en el bebé

Hay dos escenarios por los que se llega al diagnóstico en el bebé. «El más frecuente es una detección durante el embarazo de sífilis en diferentes estadios, de tal forma que establecemos el riesgo de transmisión», explica el también médico adjunto de pediatría de infecciosas del Hospital Universitario Gregorio Marañón (Madrid). «También puede ser por una serie de signos que presente el bebé en las primeras semanas de vida», añade.

El cuadro clínico en el recién nacido es variable y pueden no presentarse síntomas al nacer o manifestarse como rinitis, lesiones mucocutáneas, alteraciones óseas, hepatoesplenomegalia acompañada de ictericia y anemia en los dos primeros años de vida. A partir de esa edad puede existir afectación ocular, sordera y afectación ósea entre otras manifestaciones. Puede convertirse en causa de aborto, muerte neonatal o muerte del lactante debida a parto prematuro o a enfermedad sistémica.

Aguilera subraya la importancia de la detección a tiempo «porque la afectación puede ser grave, pudiendo afectar a nivel neurológico, hematológico… Se puede poner en peligro la vida del feto incluso antes de nacer».

«Hay que vigilar la evolución hasta el momento del parto y establecer el riesgo de transmisión de la infección y se comprueba en el momento del parto», explica Aguilera. Sea en la gestante o en el bebé, el abordaje terapéutico es a través de penicilina «a diferentes dosis y duración».

Abril 23/2023 (Diario Médico) – Tomado de Microbiología y Enfermedades Infecciosas – Aumento de las ITS https://www.diariomedico.com/medicina/enfermedades-infecciosas/preocupacion-entre-los-expertos-por-el-incremento-de-casos-de-sifilis-congenita.html Copyright Junio 2018 Unidad Editorial Revistas, S.L.U.

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