Las prácticas de los estudiantes de Medicina están hoy en día más planificadas y estructuradas y los futuros médicos rotan en los hospitales por los servicios que son esenciales para su formación. Sin embargo, el exceso de alumnado está extendiendo el uso de simuladores y muñecos de alta sensibilidad para contrarrestar las denominadas ‘prácticas ficus’, en las que solo se mira.

En una carrera donde más de la mitad de los créditos son prácticas hospitalarias y donde las facultades de Medicina superan el medio centenar y no dejan de crecer, se ha recrudecido la pugna por tener un centro de salud adonde llevar a sus alumnos.

Esta lucha se da sobre todo en las grandes ciudades, como Madrid donde hay 10 facultades de Medicina (4 públicas y 6 privadas) y cuyos estudiantes sobrepasan la capacidad docente de los hospitales universitarios.

Según la ley, la universidad pública está asociada a un hospital público, en el que solo de manera excepcional hacen prácticas alumnos de la privada, siempre y cuando tenga el beneplácito de la primera. Además, no puede haber más de 5 estudiantes en el hospital, incluyendo a los residentes.

Sin embargo, comunidades como Madrid o la Valenciana están flexibilizando las normas a través de convenios.

«Hay un problema de masificación y cuello de botella en algunos hospitales y aunque hay prácticas que se pueden hacer en laboratorios o en centros de simulación, para que se den al lado de una cama debe haber una serie de condiciones», señala a EFE el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina, Antonio Compañ, decano de la facultad de la Universidad Miguel Hernández (UMH), de Elche.

Compañ hace alusión a las prácticas ‘ficus’, aquellas en las que un estudiante solo puede mirar porque los médicos adjuntos no dan abasto para atenderle por la sobrecarga de trabajo asistencial.

El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Arias, contrapone dos modelos de prácticas clínicas: los de la privada y los de la pública.

Algunas privadas «quieren maximizar el uso del hospital» y hacen grupos amplios donde el estudiante es un «espectador pasivo y pasa por los servicios solo viendo», incide, mientras explica que, en el caso de la Complutense, el alumno se integra como si fuera «el residente 0″, y va en grupos de parejas o de forma individual.

«Al estudiante se le da progresivamente responsabilidad, interacciona con el paciente, explora, hace historias. Todo con procedimientos tutorizados», comenta Arias, quien recuerda que en los hospitales públicos hay sesiones clínicas, cambios de guardia, investigación y «los alumnos lo viven».

«En los privados el cirujano va a operar y luego se va, lo que es poco formativo para que el estudiante adquiera conocimientos y habilidades», señala.

Pero no en todos los hospitales privados ocurre esto, hay universidades como la de Navarra que tiene suficientes hospitales propios para hacer prácticas, recuerda Compañ, que insiste en que las dificultades se dan en hospitales de referencia de grandes ciudades donde todas las universidades quieren estar.

«No es lo mismo crear una facultad de Medicina en León o en Burgos donde hay camas suficientes, que en Barcelona, porque no sé de dónde van a sacar los hospitales», ironiza tras recordar que actualmente hay más de 54 facultades y están previstas otras cuatro más para 2026 (dos públicas y dos privadas).

Convenios que garantizan las prácticas

Los centros privados buscan firmar convenios con grupos de hospitales privados para garantizarse las prácticas.

Es el caso de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) y HM Hospitales en Madrid, de donde nació en 2021 CUHMED (Centro Universitario adscrito). Su decano, José Barberán, incide en que cada año forman a 100 médicos dentro de sus hospitales desde el primer año de carrera y en algunos casos, como en el de Montepríncipe, el centro docente está casi integrado dentro del hospital.

«Desde primero ya hacen rotaciones con los celadores, para aprender cómo llevar a los enfermeros, tratar urgencias o hacer reanimaciones cardiovasculares. En los siguientes cursos se incorporan a los equipos médicos y rotan por todos los servicios».

¿Cuándo pisa el alumno un hospital?

En las facultades públicas, habitualmente los estudiantes empiezan a acudir al hospital en tercero de carrera, aunque en algunos centros -sobre todo privados- ya tienen contacto desde primero, especialmente en Atención Primaria.

El tiempo de prácticas va variando según los cursos y mientras en la Facultad de Medicina de la Rey Juan Carlos el estudiante de cuarto desarrolla todo el curso dentro del hospital (clases teóricas y prácticas), en otras facultades hacen el rotatorio más intenso a partir de quinto y sexto.

«Hay bastante variabilidad; en la Complutense empiezan en tercero porque es cuando tienen formación suficiente. Al final supone un contacto con el paciente y un acceso a información sensible», recuerda el decano de Medicina de la UCM.

Sofía, de 21 años, tiene doble experiencia, en la pública y en la privada, y explica que empezó en la Universidad Francisco de Vitoria y en primero ya iba al centro de salud y al hospital para tener contacto con algunas especialidades.

«No tenía conocimientos pero me motivaba para seguir estudiando en momentos más difíciles», señala. En la Universidad Rey Juan Carlos, donde está actualmente, empezó a rotar en tercero «una vez a la semana en grupos de tres en tres y sobre todo se fomentaba hacer historias clínicas».

«Aprendimos mucho; nos lanzaron al paciente y había que poner a prueba lo que sabíamos», dice tras recalcar que en cuarto ha sido «más consciente de aplicar lo que estoy estudiando al ponerlo en práctica con el paciente todos los días».

La revolución de los simuladores

Los maniquíes de alta sensibilidad y las salas de simulación están revolucionando las prácticas en Medicina.

«Son una ayuda súper importante», reconoce el decano de Medicina de la Miguel Hernández de Elche, que considera que tanto las privadas como las públicas apuestan por ello.

Universidades públicas como la de Granada, la de A Coruña, la Autónoma de Madrid o la Miguel Hernández en Alicante disponen de grandes centros de simulación, que ya están en hospitales como La Fe de Valencia o Valdecilla de Santander.

El Hospital Virtual Valdecilla es, de hecho, pionero en Europa. El director médico del centro hospitalario Valdecilla, Ramón Herrería, destaca a EFE los beneficios que tiene la simulación en la formación de residentes porque con estas técnicas «el error supone una oportunidad pedagógica».

«El residente, antes de pasar a la acción y a la práctica clínica, puede experimentar con actores, con simulación en 3 D, con robots. Eso hace que gane mucha más confianza, tiene más destreza técnica», señala.

Y lo contrapone con el modelo formativo de hace décadas: «en mi época, tenías que hacer o muchas guardias o tener mucha suerte en ellas para encontrar casos de situaciones críticas, que es para lo que todos los profesionales del hospital tenemos que estar preparados».

Desembolso de las privadas

Por su parte, las universidades privadas hacen fuertes desembolsos. En Navarra o en la Francisco de Vitoria hay centros de simulación, y el CEU San Pablo de Montepríncipe ha construido un hospital real con capacidad para 50 pacientes.

Incubadoras, aparataje de última tecnología y muñecos de hasta 90 000 euros que simulan adultos o neonatos son utilizados por estudiantes de Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología o Fisioterapia.

«Lo que es importante es que sepan cómo funciona un hospital desde una entrada en urgencias, pasando por el triaje y la clasificación hasta si el paciente tiene que ingresar en hospitalización o en la UCI de adultos o de niños», explica a EFE el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo, Tomás Chivato.

El decano de CUHMED también apuesta por los simuladores porque ayudan a adquirir competencias antes de «tocar» al paciente, como por ejemplo en intubación, aunque insiste en que «la simulación debe ser complementaria». Es importante «vivir el hospital y saber acompañar a un paciente».

Álvaro Trampal es el director del hospital de simulación del CEU, que tiene 23 salas, cada una de ellas monitorizadas para que el alumno vea lo que practican sus compañeros desde otro habitáculo.

«Se trabaja con las simulaciones sobre el error como fuente de aprendizaje», añade. En el caso de Enfermería se enseña a mover a un paciente dentro de la cama o a manejar una membrana extracorpórea.

«Lo afronto con nervios y concentrado porque al final es bastante fiel a la realidad y creo que nos ayuda mucho», señala Miguel, estudiante de cuarto de enfermería en el CEU.

El presidente de la conferencia de decanos de Medicina cree que los estudiantes adquieren habilidades clínicas «mucho mejor que los que van a hospitales de forma pasiva» y encima «sin ningún riesgo para el paciente». Cogen confianza al tiempo que «disminuye el problema de exceso de estudiantes».

Mónica, estudiante de cuarto de Medicina en la Universidad Francisco de Vitoria, reconoce que las prácticas de simulación con maquetas o muñecos la han preparado para saber tratar muchas afecciones. 

04 enero 2025 | Fuente: EFE | Tomado de | Noticia

enero 7, 2026 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Educación Médica, Tecnologías de la salud | Etiquetas: , |

prueba-genetica-para-cancer-avanzado-llegaria-america-latina-en-2018De este modo, la Sociedad Balear de Laboratorio Clínico, Asociación Canaria del Laboratorio Clínico (ACLAC), Asociación de Analistas Clínicos de Extremadura (ANCLEX), Asociación Valenciana de Especialistas en Laboratorio Clínico (AVELAC), Sociedad Castellanomanchega de Medicina de Laboratorio (LABCAM), Sociedad Asturiana de Bioquímica y Análisis Clínicos – Medicina de Laboratorio (SAByAC ML), Sociedad Andaluza de Análisis Clínicos, Medicina del Laboratorio (SANAC) y Sociedad Castellanoleonesa de Análisis Clínicos (SCLAC) y la Sociedad de Medicina de Laboratorio de la región de Murcia (SOMELMUR), apuestan por la creación de un Diploma de Acreditación Avanzada para esta área funcional que consideran «constituye una alternativa viable».

La genética de laboratorio forma parte del núcleo competencial del Laboratorio Clínico y ha sido desarrollada durante décadas con altos estándares de calidad, responsabilidad y evidencia científica. «No se trata de una disciplina externa ni añadida, sino de una competencia estructural inherente que los especialistas ejercen con solvencia y rigor, respaldados por su trayectoria y resultados clínicos contrastados», afirman.

Las entidades firmantes consideran que cualquier revisión del mapa de especialidades sanitarias debe fundamentarse en un análisis «exhaustivo y riguroso» que evalúe sus repercusiones sobre el Laboratorio Clínico, garantizando así la preservación de la excelencia asistencial. En este sentido, apelan a la «serenidad, la cohesión y la claridad» entre los profesionales, promoviendo un diálogo constructivo sustentado en una formación sanitaria especializada en genética diagnóstica, biología molecular y medicina de precisión, pilares fundamentales para la calidad asistencial y la seguridad del paciente.

Consideran que corresponde a la Comisión Nacional de la Especialidad actualizar los programas formativos y proponer, cuando sea necesario, medidas de refuerzo utilizando las herramientas oficiales disponibles, como la ampliación del periodo formativo a 5 años o la creación de Áreas de Capacitación Específica, conforme a lo establecido en el Real Decreto 589/2022.

Las sociedades científicas consideran que la propuesta del Ministerio «no responde a carencias formativas o tecnológicas reales, sino a una problemática laboral generada por la contratación de personal no sanitario sin la formación sanitaria especializada requerida para el desempeño de funciones asistenciales». Según su experiencia, la solución no debe centrarse en la fragmentación de competencias, sino en el fortalecimiento y consolidación de las estructuras formativas actualmente vigentes.

Además, advierten que esta propuesta vulnera los principios establecidos en el Real Decreto 589/2022, normativa que dirige cualquier regulación hacia la eficiencia, la cohesión y la calidad asistencial.

«La medida no solo impide una gestión racional de los recursos públicos, sino que también fomenta la fragmentación de la formación de los profesionales y de la asistencia sanitaria, generando compartimentos estancos que comprometen la continuidad y la integración de los cuidados», afirman.

No obstante, las entidades reiteran su firme disposición a colaborar con la Administración sanitaria en el diseño de alternativas fundamentadas en la eficiencia, la evidencia científica y la coherencia estructural. Confían en que el trabajo conjunto permitirá adecuar «la oferta formativa a las necesidades reales del sistema sanitario y de la ciudadanía, evitando duplicidades y solapamientos contraproducentes».

29 septiembre 2025 | Fuente: Europa Press | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2025. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia

octubre 8, 2025 | Carlos Alberto Santamaría González | Filed under: Educación Médica, Enfermedades de origen genético, Genética clínica, Laboratorio clínico | Etiquetas: , |

cancer-jovenes1.jpnCiudad de Panamá, 15 nov (EFE).- El uso de la tecnología, la educación y el financiamiento se mantienen como los principales retos para mejorar el acceso a la salud de las mujeres en Latinoamérica en enfermedades como el cáncer de útero, coincidieron este miércoles expertos.

Durante el Roche Press Day, que se celebra hoy y mañana, y con quien EFE mantiene un acuerdo de concienciación sobre oncología, especialistas de varios países hablaron sobre estos desafíos que impiden que el cáncer de útero pueda ser curable actualmente.

‘El primer punto es la educación, la concientización, la alfabetización sanitaria y ahí es a dónde tenemos que llegar’, dijo la exsecretaria de salud de Chile Paula Daza durante el panel ‘Para ellas, por ellas.

Cerrando la brecha en atención primaria y secundaria de la salud de las mujeres’. La experta señaló que en la región hace falta contar con estrategias integrales de educación y concienciación en la comunidad, la escuela y los servicios sanitarios. ‘Para que cuando una persona vaya por un control, por ejemplo, de hipertensión le pregunten en ese minuto sobre si ya se realizó el papanicolaou (una prueba para detectar el cáncer de cuello uterino) y se le eduque de estos aspectos’, precisó.

Sensibilización En ese sentido, la especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Olga Georgina Martínez Montañez afirmó que una de las grandes tareas que tienen en las sociedades latinoamericanas es la sensibilización y el reconocimiento de la magnitud que tiene el cáncer de útero.

Asimismo, exaltó la importancia de mejorar el financiamiento pues ‘es inaceptable que pudiendo eliminar un cáncer, nosotros estemos siendo testigos de la muerte de muchas mujeres por falta de recursos, por falta de inversión en la salud de la mujer’.

Otro de los desafíos, dijo, es dar seguimiento a las pacientes después de la detección pues muchas veces ‘se hace la prueba, pero no se da un seguimiento ni un programa de atención’.

Esto, apuntó, incluye informar a la mujer de los resultados y hacer el seguimiento de todos los casos anormales y proporcionar de manera oportuna el tratamiento.

Otro reto, añadió, es la adopción de tecnologías de manera oportuna ‘y no esperar a que todo el mundo nos demuestre que sí se puede eliminar este cáncer’.

Un último desafío, manifestó, tiene que ver con el ‘gran estigma’ que hay alrededor de este tipo de cáncer, pues al estar relacionado con el Virus del Papiloma Humano (VPH), una enfermedad sexualmente transmisible, la mujer suele ser juzgada.

Innovar y colaborar La cofundadora y directora de la empresa de inteligencia artificial SAS Brasil y SAS Smart Brasil, Sabine Zink, señaló que uno de los primeros puntos es entender el sistema de salud pública antes de proponer cambios, además de enfocar la innovación en el acceso a la salud.

Asimismo, dijo que debe haber una colaboración multisectorial y de todos los actores ‘para pensar en soluciones complejas, tanto como lo son los sistemas de salud en la región’.

Explicó que en Brasil han desarrollado un sistema en el que a través de unidades móviles llegan a las mujeres de zonas alejadas para llevar los servicios de salud con enfermeras y doctores especializados.

Así, si durante el tamizaje algún resultado sale alterado, el doctor puede hacer una evaluación ahí mismo lo que ‘reduce el tiempo de diagnóstico y la necesidad de trasladarse de las pacientes’.

Finalmente, el gerente general de Roche Centroamérica y el Caribe, Álvaro Soto, señaló que, si bien la educación es importante, esta no solo tiene que ser para la mujer, sino para todas las personas de su entorno.

Asimismo, hizo énfasis en la importancia de combatir el estigma que rodea la enfermedad, en trabajar en alianzas y quitarse el miedo a colaborar entre sectores. ‘Es fundamental para llegar a tener un sistema humanizado, un sistema que exija resultados’, concluyó.

17 noviembre 2023 (EFE) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

noviembre 17, 2023 | gleidishurtado | Filed under: Educación Médica, Oncología | Etiquetas: , , |

La Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha coordinado el proyecto de Erasmus+ PROF-XXI, que ha tenido como finalidad la construcción de Centros de Enseñanza y Aprendizaje (CEAs) en las Instituciones Educativas Superiores (IES) de Latinoamérica. El objetivo ha sido mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje de la educación superior, así como garantizar el acceso universal a una educación de calidad.

Educacion medica

El proyecto tiene su origen en la preocupación de las IES latinoamericanas por mejorar la calidad de sus procesos de enseñanza. En la actualidad, existe una falta de preparación por parte del personal docente para ofrecer formación de calidad y aplicar innovación tecnológica. Para ello, con el proyecto PROF-XXI se han creado cuatro CEAs para que sirvan de referencia y promoción a otras instituciones de la región. Estos centros se han instalado en la Universidad de San Buenaventura Cali (Colombia), Universidad del Cauca (Colombia), Universidad Galileo (Guatemala) y Universidad de San Carlos de Guatemala.

“Las tecnologías digitales han avanzado de tal forma que, muchas veces, el profesorado no conoce ni sabe aplicar y utilizar estas tecnologías para enseñar mejor. Por eso se hace necesario la creación de centros que apoyen, ayuden y den formación al profesorado en estas nuevas tecnologías aplicadas al aprendizaje”, señala Carlos Delgado Kloos, catedrático del Departamento de Ingeniería Telemática e investigador principal de este proyecto.

Durante los años de duración de este proyecto, se han elaborado guías y modelos de CEAs avanzados, centrados en el desarrollo de competencias docentes en tres ejes: pedagogía, tecnología y gestión estratégica. Asimismo, se ha formado a profesionales en capacidades de gestión e innovación para promover cambios culturales en la enseñanza y el aprendizaje.

En esta línea, se han diseñado planes de formación docente para la gestión de la calidad: metodologías activas e híbridas; estrategias de monitorización y evaluación mediante analítica del aprendizaje; e investigación sobre la propia práctica docente para la mejora continua. El objetivo es la capacitación del personal docente para llevar a cabo procesos de innovación educativa eficientes, tanto de manera presencial como virtual.

“Además, estos centros se han beneficiado de esta financiación europea para la compra de infraestructuras y equipamientos para la demostración y enseñanza del uso de estas tecnologías. Se han creado estos espacios y se han desplegado los medios para dar esta formación al profesorado de cada una de las universidades”, señala Delgado Kloos.

También se ha fomentado la cooperación sostenible entre las instituciones educativas superiores latinoamericanas y europeas, construyendo una red de cooperación. “No queda reducido a estas cuatro universidades. Es un demostrador para que otras instituciones también lo conozcan y puedan seguir un camino parecido”, apunta el investigador.

El proyecto PROF-XXI se ha realizado en el marco del programa Erasmus+ (GA 609767-EPP-1-2019-1-ES-EPPKA2-CBHE-JP). Se ha desarrollado de enero del 2020 a julio del 2023, y en él han trabajado siete socios de cinco países: la Universidad Carlos III de Madrid (España), Universidad de San Buenaventura (Colombia), Universidad del Cauca (Colombia), Universidad Galileo (Guatemala), Universidad de San Carlos de Guatemala, Universidad Aberta (Portugal) y la Universidad de Toulouse 3 Paul Sabatier (Francia).

“Ahora estamos ante otro gran reto, que es el de la inteligencia artificial generativa. Esto va a cambiar todo, también la educación, y aunque hay que impedir que se utilice de forma fraudulenta también nos va a permitir llegar más lejos. Por tanto, esto es una gran revolución que va a suponer un gran cambio en la educación y estamos pensando ya cómo podemos responder a este gran reto que se nos presenta”, finaliza Carlos Delgado Kloos

agosto 04, 2023 |EurekAlert!

agosto 4, 2023 | borrell | Filed under: Educación Médica | Etiquetas: , |

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