El síndrome congénito por el virus Zika es un conjunto de malformaciones del desarrollo asociadas con la infección por el virus, entre las que se encuentra el desarrollo de cerebros más pequeños (microcefalia) y no plegados (lisencefálicos), anomalías retinianas, ventrículos agrandados del corazón, falta de interconexiones hemisféricas y calcificaciones en el cerebro, unos daños que tienen un gran impacto en la calidad de vida del niño y de su familia.

zika-embarazo-012816Brasil se ha visto ampliamente afectado por el virus Zika, pero cerca del 75 por ciento de los casos de síndrome congénito se agrupa en la región socioeconómicamente más desfavorecida del noreste. En un nuevo estudio, investigadores de la Universidad de Oxford y de la Universidad Federal de Río de Janeiro descubrieron que este mayor porcentaje está relacionado con una dieta deficiente en las madres.

El profesor Zoltán Molnár de la Universidad de Oxford, quien participa en el estudio y colabora desde hace tiempo con la autora principal, la profesora Patricia Garcez de la Universidad Federal de Río de Janeiro, señala que ya era conocido “que las áreas de Brasil con el nivel socioeconómico más bajo tenían el nivel más alto de deterioro en el desarrollo de los bebés debido al síndrome congénito”, lo que les llevó a analizar el posible vínculo entre el virus y uno de los factores potencialmente más importantes, la nutrición.

Este estudio demostró que el deterioro causado por la infección congénita se ve agravado por los factores ambientales, específicamente las dietas pobres en proteínas, lo que explica por qué los efectos devastadores del síndrome varían en las regiones endémicas del Zika“, subraya.

Estudios en ratones

El equipo también utilizó un modelo para replicar los efectos de la infección por Zika en ratones que tenían una dieta baja en proteínas, y descubrió que varios de los signos patológicos encontrados en humanos aparecieron en los ratones desnutridos de manera similar.

Cuando replicamos los efectos observados en humanos en ratones con una dieta pobre, vimos consecuencias similares en los fetos, como daño placentario, un crecimiento deficiente del cuerpo embrionario y una reducción en el tamaño del cerebro de los ratones recién nacidos de madres desnutridas”, agrega Molnár.

Las madres de estos ratones fueron claramente menos capaces de luchar contra el Zika. Para el investigador, “mejorar la dieta por sí sola no protegerá contra las infecciones por Zika”, pero puede “determinar la gravedad del síndrome congénito”.

enero 27/2020 (Dicyt)

enero 28, 2020 | Dra. María Elena Reyes González | Filed under: Enfermedades infecciosas, Enfermedades transmisibles, Ginecología y Obstetricia, Nutrición, Virus del Zika, zoonosis | Etiquetas: |

Comments

Comments are closed.

Name

Email

Web

Speak your mind

*
  • Noticias por fecha

  • Noticias anteriores a 2010

    Noticias anteriores a enero de 2010

  • Suscripción AL Día

  • Categorias

    open all | close all
  • Palabras Clave

  • Administración