Los niños que están cerca de la muerte debido a una infección grave con gripe tienen más probabilidades de supervivir si reciben antivirales a principio del tratamiento, señalan unos investigadores.

Los niños tratados con antivirales llamados inhibidores de la neuraminidasa (INA) en el plazo de 48 horas tras el desarrollo de síntomas graves de gripe tienen significativamente más probabilidades de sobrevivir, según un estudio que aparece en la revista Pediatrics (doi: 10.1542/peds.2013-2149) .

“El beneficio fue más evidente en los niños más gravemente enfermos, que necesitan un respirador para asistir la respiración”, señaló la coautora, la Dra. Janice Louie, jefa de la sección de influenza y enfermedades respiratorias del Centro de Enfermedades Infecciosas del Departamento de Salud Pública de California.

En los niños gravemente enfermos de gripe, el tratamiento con INA redujo el riesgo de muerte en un 64 %, halló el estudio.

Pero los investigadores hallaron que en los últimos años menos de dos tercios de los niños gravemente enfermos reciben INA mientras están hospitalizados por gripe.

El Dr. Octavio Ramilo, profesor de pediatría de la Universidad Estatal de Ohio, comentó que un niño con gripe que está suficientemente enfermo como para ir al hospital debe recibir terapias antivirales de inmediato.

“En el momento en que llegue al hospital, (debemos) comenzar la terapia antiviral”, enfatizó Ramilo, quien también es jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Pediátrico Nacional en Columbus, Ohio.

Por lo general, los médicos aconsejan que los niños con gripe descansen, beban muchos líquidos y si es necesario usen fármacos de venta libre para aliviar síntomas como la fiebre o la congestión. Pero algunas personas contraen complicaciones graves, como la neumonía, que ameritan hospitalización.

El estudio se enfocó en casi 800 pacientes menores de 18 años que fueron tratados en unidades de cuidados intensivos (UCI) entre abril de 2009 y septiembre de 2012.

Apenas el 3.5 % de los niños que recibieron el tratamiento con INA en las primeras 48 horas al final murieron, hallaron los investigadores. En comparación, el 9 % de los niños que recibieron los INA entre los días 8 y 14 de la enfermedad murieron, así como el 26 % de los que recibieron el medicamento después del día 14.

En general, el 6 % de los niños tratados con INA murieron de la gripe, mientras que el 8 % de los niños que no recibieron el fármaco murieron.

A pesar de esas cifras, los hospitales parecen renuentes a utilizar INA al tratar a los niños suficientemente enfermos de gripe como para ameritar hospitalización.

Alrededor del 90 % de los niños en la UCI con gripe recibieron INA durante la pandemia de gripe H1N1 de 2009, hallaron los investigadores. Pero solo el 63 % de los niños recibieron INA en los años tras la pandemia.

“No estoy seguro de por qué el porcentaje es tan bajo”, comentó el Dr. Rich Whitley, profesor de enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad de Alabama, en Birmingham. “No hay un buen motivo”.

Louie apuntó que el costo no debería ser un factor. “El costo del oseltamivir, el INA más comúnmente recetado, es de aproximadamente 7 dólares por pastilla”, dijo. “El tratamiento usual es una pastilla dos veces al día durante cinco días, un total de 70 dólares”.

Los efectos secundarios del fármaco tampoco deberían ser un problema. Los efectos secundarios principales son náuseas y vómitos, que son mucho más comunes en los niños, pero que ocurren en menos del 10 % de los pacientes.

La explicación podría ser que los hospitales más pequeños que tratan a menos casos de la gripe no tienen el mismo nivel de experiencia y sentido de la urgencia que los hospitales que enfrentan brotes de gripe con regularidad, planteó Ramilo.

“Si alguien trabaja en un gran hospital académico, ve estos casos con más frecuencia”, comentó. “Los (médicos) piensan en ello de inmediato”.

Quizá algunos médicos no sospechen de la gripe cuando comienzan a tratar a un niño muy enfermo. “Muchos profesionales clínicos podrían no pensar al principio en la influenza como una causa posible de la enfermedad respiratoria o de la neumonía, sobre todo cuando ocurre fuera del punto álgido de la temporada de influenza”, apuntó Louie.

Otro problema podría ser actualmente no hay formas intravenosas disponibles de los antivirales, dijo Ramilo. Los niños tienen que tomarlos por la boca, y los niños muy enfermos con frecuencia reciben el medicamento a través de un tubo que se introduce por la nariz y llega a la garganta.

Aunque este estudio da esperanzas para el tratamiento de los niños gravemente enfermos, Ramilo y Whitley dijeron que las vacunas contra la gripe siguen siendo la primera y mejor línea de defensa contra esa enfermedad.

“Los niños deben vacunarse, justo como los adultos”, enfatizó Whitley. “Es el mejor método con el que contamos para prevenir la influenza”.
noviembre 25/2013 (HealthDay News)

Janice K. Louie, Samuel Yang,Michael C. Samuel, Timothy M. Uyeki,Robert Schechter.Neuraminidase Inhibitors for Critically Ill Children With Influenza.Pediatrics. 2013 Nov 25.

diciembre 2, 2013 | Dra. María T. Oliva Roselló | Filed under: Enfermedades Respiratorias, Farmacología, Pediatría, Virosis | Etiquetas: , , , , |

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