Se presenta el “Libro Blanco sobre Artritis Reumatoide Precoz”, realizado por reumatólogos del grupo de trabajo ARCO, de la Sociedad Española de Reumatología, médicos de Atención Primaria y casi un centenar de pacientes.

El Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología ha albergado la presentación del “Libro blanco de la artritis reumatoide precoz”, que, bajo el patrocinio de Abbvie, presenta como novedad un enfoque específico de la enfermedad en su fase inicial, ya que una intervención temprana multiplica las posibilidades de remisión.

Tal como explica el Dr. Alejandro Balsa, jefe de sección del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de La Paz y coordinador del Grupo de Trabajo ARCO (Artritis de Reciente Comienzo) de la Sociedad Española de Reumatología, “el Libro blanco” es un análisis de la situación actual de la atención de los pacientes con AR de reciente comienzo, identifica las áreas donde existen problemas, compara situaciones de diferentes regiones y ámbitos y propone soluciones para mejorar la atención a los pacientes”.

Como parte de la investigación que se ha llevado a cabo para la elaboración del documento, se ha realizado un estudio entre 94 pacientes. Estos pacientes estiman en algo más de 14 meses el tiempo que transcurrió desde que comenzaron a sentir síntomas hasta que recibieron tratamiento. Los expertos afirman que iniciar el tratamiento durante los primeros tres o cuatro meses multiplica las posibilidades de alcanzar la remisión del paciente. En palabras del Dr. Balsa, “existe un periodo de tiempo muy corto, de unos 3 o 4 meses, durante los que, si el paciente iniciara el tratamiento, se alcanzarían tasas más altas de remisión de la enfermedad. Es lo que denominamos una ventana de oportunidad durante ese breve periodo de tiempo”.

En este sentido, el Dr. Eugenio Chamizo, jefe de servicio de Reumatología del Hospital de Mérida, incide en que aumentan las posibilidades de “remisión del paciente cuando inicia tratamiento durante estos primeros 3 meses”. “Para ello”, afirma, “es fundamental que el paciente sepa que síntomas como el dolor y la inflamación que le impiden, por ejemplo, abrocharse los botones de una camisa, pueden ser indicativos de una artritis reumatoide. Esta enfermedad provoca desde su aparición lesiones articulares que ya no se recuperan. Pero si somos capaces de tratar la enfermedad de forma precoz, podemos conseguir su remisión o, al menos, que el paciente no vaya acumulando daño”.

Más calidad de vida

Según los resultados de la encuesta entre pacientes, la AR afecta más a los pacientes que fueron diagnosticados transcurrido el año. De hecho, el estudio refleja que el 65 % de los pacientes ve afectada su calidad de vida, lo que contrasta con el 27 % de los que tardaron menos de un año en recibirlo. En este sentido, los aspectos en que se manifiesta esa merma de la calidad de vida son el estado de ánimo (77 % de pacientes con retraso diagnóstico, frente a 57 % diagnosticados de forma temprana), entretenimientos (67 % frente a 54 %), actividades físicas (67 % frente a 41 %) o la carrera profesional, donde se ven afectados un 66 % de los pacientes con retraso diagnóstico frente a un 36 % del resto.

Asimismo, en primera instancia transcurren 6 meses desde el inicio de los síntomas hasta que el paciente acude a atención primaria. Desde ese momento, la derivación al reumatólogo supone otros 4,6 meses, acumulándose ya un periodo de más de 10 meses durante los que el deterioro articular que provoca la AR continúa su curso. El reumatólogo proporciona el diagnóstico en 1,8 meses más y, en otras 2 semanas, el paciente inicia el tratamiento. En total, el tiempo medio que se acumula es de 14,8 meses.

Según la doctora Mercedes Alperi, reumatóloga del Hospital Central de Asturias, “es muy importante que el paciente acuda a Atención Primaria en cuanto tenga los primeros síntomas, pero también que se reorganicen las listas de espera para que estos pacientes accedan en menor tiempo al reumatólogo, incluso creando consultas monográficas específicas para ellos”.

Síntomas de alerta

Entre los síntomas de alerta que un paciente presenta durante esa fase inicial, el Dr. Balsa destaca “la presencia de dolor e inflamación en articulaciones, especialmente si es poliarticular y simétrico, acompañado de rigidez matutina, serían signos de alarma de que algo extraño está pasando, sobre todo si esos síntomas han tenido un inicio reciente”.

Otros factores que el especialista ha de tener en cuenta a la hora de diagnosticar precozmente la AR son la probable presencia de “antecedentes familiares con esta enfermedad y el tabaquismo, que es un factor desencadenante de la misma”.
junio 5/2015 (Jano.es)

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