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	<title>Servicio de noticias en salud Al Día &#187; Sociología</title>
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	<description>Editora principal - Especialista en Información  &#124;  Dpto. Fuentes y Servicios de Información, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública &#124; Calle 27 No. 110 e M y N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP 10 400 Cuba &#124; Telefs: (537) 8383316 al 20, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m.</description>
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		<title>Vamos por detrás del virus. Lo ideal sería desarrollar una vacuna que nos haga impermeables a cualquier cepa covid</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Aug 2022 05:05:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Bioingeniería]]></category>
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		<description><![CDATA[El director médico mundial de Vacunas de Pfizer aboga por los refuerzos antes de que lleguen las vacunas actualizadas y pone en valor el trabajo que hay detrás del pinchazo. Las vacunas son algo más que un pinchazo. Y eso Luis Jodar lo sabe bien. Hace años, cuando coordinaba diferentes proyectos para la Organización Mundial [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El director médico mundial de Vacunas de Pfizer aboga por los refuerzos antes de que lleguen las vacunas actualizadas y pone en valor el trabajo que hay detrás del pinchazo.<span id="more-106284"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-91112" title="Vamos por detrás del virus. Lo ideal sería desarrollar una vacuna que nos haga impermeables a cualquier cepa covid" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2021/01/vacunas-1-150x101.jpg" alt="vacunas (1)" width="192" height="129" />Las vacunas son algo más que un pinchazo. Y eso Luis Jodar lo sabe bien. Hace años, cuando coordinaba diferentes proyectos para la Organización Mundial de la Salud (OMS) pudo comprobar que las vacunas no solo salvan vidas. Recientemente, un artículo publicado en <a title="https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(22)00320-6/fulltext" href="https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(22)00320-6/fulltext" target="_blank"><em><strong>The Lancet Infectious Diseases</strong></em></a>, aseguraba que las vacunas anti-covid habían evitado 20 millones de muertes. <strong>¿Qué repercusión tiene eso?</strong></p>
<p><em>«Más allá del impacto en salud pública, hay que ver las implicaciones sociales y políticas que tiene la vacunación, lo que es capaz de cambiar en una sociedad»</em>, subraya el director médico global de vacunas de Pfizer. Porque su vocación hacia este pilar de la Salud Pública va más allá del desarrollo de vacunas y la fabricación de dosis. «Mira el de Pfizer», repite con resignación una frase que ha escuchado a veces estos últimos años de pandemia. «<em>Lo dirán por la &#8216;pasta&#8217;, pero lo que no saben es que toda mi carrera la he desarrollado en los países del tercer mundo».</em></p>
<p>Jodar coordinó el equipo de la OMS que diseñó un programa de desarrollo de vacunas específicas para los países del cinturón de la meningitis en el África sub-Sahariana, donde se perdían miles vidas cada año a causa de los brotes de meningitis meningocócica del serogrupo A. «Los brotes ocurrían al llegar la estación seca y se cobraba la vida de cientos de niños y jóvenes». Eso significaba perder su futuro, «hubo años en que hubo más de 200 000 casos y unas 30 000 muertes». El proyecto Meningitis Vaccine Project ha conseguido reducir drásticamente la meningitis A con la puesta de más de 270 millones de dosis de vacunas conjugadas contra esta enfermedad.</p>
<p>A lo largo de sus 30 años al servicio de la Salud Pública a través de las vacunas ha conjugado las ciencias sociales y la política, con la medicina y la farmacología. «<em>Me di cuenta de que en mi trabajo puedo poner en común todas estas disciplinas. Una vacuna cambia una sociedad y hemos visto que altera la historia. Se han frenado guerras y conflictos enquistados para vacunar, y se puso de manifiesto durante la Guerra Fría con la viruela o, más tarde, con la campaña de erradicación de la polio»</em>, recuerda.</p>
<p>PREGUNTA: Casi la primera pregunta es obligada: ¿cuál es la situación frente a la covid hoy, dos años después de la llegada de la vacuna?</p>
<p>RESPUESTA: De momento, salvando las circunstancias y los miles de muertos que ya ha causado, es positiva. Todos hemos visto el artículo de The Lancet en el que se afirma que las vacunas contra la covid han salvado al menos 20 millones de vidas. Y aunque queda mucho por hacer, su éxito ha sido indudable tanto por su eficacia como por la rapidez en que se han introducido en la mayoría de los países.</p>
<p>P: Pero aún estamos en pandemia, ¿no?</p>
<p>R: Sí. Lo que pasa es que el virus ha seguido mutando. Cuando elaboramos la primera vacuna no sabíamos que la eficacia iba a ser del 95 %, cuál iba a ser la duración de la protección en el tiempo, y si el SARS-CoV-2 iba a seguir mutando, llegando a evadir por completo la respuesta inmunitaria inducida por la vacuna.</p>
<p>P: Y lo que han visto es que se ha dado &#8216;un poco de todo&#8217;&#8230;</p>
<p>R: La efectividad de la vacuna se comprobó primero en Israel y luego en otros países. Lo primero es distinguir entre la infección o la enfermedad sintomática y las manifestaciones más severas de la enfermedad, que desembocan en la hospitalización y muerte. Y fue allí, a los seis meses de empezar la vacunación en Israel, cuando vimos que bajaba la protección contra la infección y la enfermedad sintomática, mientras que mantenía la protección contra las manifestaciones más severas. Sin embargo, pudimos discernir que esta disminución de la protección no fue por la llegada de la variante delta [hecho que coincidió en el tiempo], sino porque inmunidad se reducía a lo largo del tiempo. Había que considerar la administración de dosis de refuerzo.</p>
<p>P: Hace dos años el deseo era una vacuna y hoy el dilema es si me pongo el refuerzo o no&#8230;</p>
<p>R: Yo tengo ya la cuarta dosis y ante los rebrotes actuales es importante que los mayores, y las personas de alto riesgo continúen poniéndose las dosis de refuerzo recomendadas por las autoridades hasta que lleguen las actualizadas. En estos momentos estamos trabajando en vacunas que contenga la variante ómicron y la cepa ancestral. Estamos en discusiones con las agencias regulatorias para aprobarlas lo antes posible.</p>
<p>P: Pero de aquí a septiembre, ¿y si vuelven a aparecer nuevas variantes?</p>
<p>R: Vamos un paso por detrás del virus. Lo más urgente es poder elaborar vacunas de ARNm que permitan desarrollar vacunas adaptadas a la cepa que circule en cada momento y que esas fórmulas sean aprobadas lo más rápidamente posible. El ejemplo lo tenemos con las vacunas de la gripe, que cada año se elaboran conforme a las cepas predominantes. Se trataría de establecer una vacunación anual ante un virus que esperamos que poco a poco se estacionalice.</p>
<p>P: De momento, sufrimos picos en verano&#8230;</p>
<p>R: Sí. Como todos en este campo nos hemos confundido muchas veces, pero creemos que el SARS-CoV-2 irá poco a poco convirtiéndose en un virus estacional de otoño e invierno, como ocurre con otros coronavirus o virus respiratorios. Por eso trabajamos en una vacuna estacional. Sin embargo, lo ideal sería desarrollar una vacuna que nos haga impermeables a cualquier cepa covid que pudiese surgir.</p>
<p>P: Como la tan deseada para la gripe.</p>
<p>R: Sí. De momento, son proyectos que están en la fase de investigación y desarrollo.</p>
<p>Mucho trabajo e investigación es lo que hay detrás de la vacuna anti-covid. Una de las polémicas que surgió desde el principio fue la colaboración que se estableció con Israel para estudiar el impacto de la vacuna en vida real.<em> «Para mí fue emocionante abrazarme con los responsables del Ministerio de Salud dos años después, han trabajado mucho y muy duro y, a veces, contra la adversidad», subraya Jodar. Recordemos que hubo algunos que denominaron falsamente a Israel como «el laboratorio de Pfizer», y nada más lejos. «Israel fue siempre pionera e independiente. Siempre hubo transparencia en nuestra colaboración estrictamente científica. Pese a las reticencias de algunos, la confianza llegó cuando vieron descender dramáticamente los contagios, las hospitalizaciones y las muertes. Y de hecho fueron ellos los primeros que informaron de los efectos secundarios muy raros que causaban miocarditis en jóvenes».</em></p>
<p>En pleno siglo XXI, las generaciones actuales no conocen muchas enfermedades «porque las vacunas las han controlado» y ese éxito hace que en ocasiones el mayor problema de las vacunas sea su éxito, «que la población destaque solo los efectos secundarios, y se les atribuyan secuelas no demostradas científicamente y se creen movimientos antivacunas». Pero lo que en el primer mundo cuestionamos, en «los países en desarrollo se convierte en un bien de primera necesidad». Jodar cuenta su experiencia durante años en África con la OMS: «Allí una madre recorría más de 30 o 40 kilómetros para que su hijo recibiera una vacuna. Aquí, debido a que las tenemos a nuestro alcance, no le damos el valor que tiene».</p>
<p>La puesta en marcha del proyecto Meningitis Vaccine Project fue un hito que pusieron en marcha con ayuda de la Fundación Bill y Melinda Gates. «Me sentí un poco como Bill Gates en su época de estudiante. Nos juntamos un grupo de expertos del sector público y privado, algunos ya retirados, de diferentes ámbitos: epidemiólogos, microbiólogos, expertos en desarrollo, producción y ensayos clínicos&#8230; pero con un objetivo común: desarrollar una vacuna conjugada a 50 céntimos la dosis para acabar con la meningitis meningocócica de los países más pobres del mundo», recuerda Jodar de un proyecto al que, por sus palabras y forma de contarlo, puso más que ilusión y horas de trabajo. «Recibimos de la Fundación Gates 70 millones de dólares para desarrollar la vacuna conjugada contra el serogrupo A, pero no encontramos un gran laboratorio que la fabricara a un coste tan barato, porque el coste oportunidad era demasiado grande».</p>
<p>P: Y, ¿entonces cómo lo consiguieron?</p>
<p>R: Mediante un acuerdo de transferencia de tecnología desde el FDA al Instituto Serum de la India. Estos últimos asumieron la fabricación. Al final, todos ganaban. El laboratorio se quedaba con la tecnología de la conjugación, que le permitiría fabricar otras vacunas, nosotros conseguíamos las dosis necesarias a bajo coste para los países del cinturón de la meningitis. Tras una década de esfuerzos en el desarrollo, la vacuna contra el serogrupo A finalmente se ha registrado y administrado a 300 millones de personas desde Burkina Faso hasta Malí, Sudán, Etiopía&#8230; Todos los gobiernos querían acabar con este problema de salud y se ha dado un paso fundamental.</p>
<p>Jodar ha visto desde Pfizer todo esto, ya que poco tiempo después de dar forma a este proyecto asumió el cargo de director general adjunto en el Instituto Internacional de Vacunas (IVI) creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Seúl. Allí pudo poner en práctica el trabajo llevado a cabo en la meningitis: dirigir diferentes especialidades para implantar programas de vacunación de enfermedades respiratorias, diarreicas o causadas por los flavivirus como el dengue en los países en vías de desarrollo.</p>
<p>P: ¿Cómo fue aquella experiencia?</p>
<p>R: Muy buena. Aunque la base era Seúl el desarrollo, la evaluación clínica y la introducción de vacunas estaban destinadas a los países más pobres de Asia, África o Latinoamérica. Formamos un grupo grande de epidemiólogos, microbiólogos, clínicos, de politólogos, de economistas de la salud, especialistas en ensayos clínicos, estadísticos&#8230; nos centramos en los lugares con una mayor incidencia de enfermedades, por ejemplo, los barrios adyacentes a donde trabajaba la Madre Teresa en Calcuta o en las zonas más pobres de Karachi. Allí hicimos ensayos con la vacuna contra el cólera, contra la fiebre tifoidea&#8230; Enfermedades que al primer mundo le suenan lejos o que ni conoce&#8230; Fue una época muy estimulante. Piense que aun estando en conflicto, pudimos desarrollar proyectos hasta en Corea del Norte.</p>
<p>Mientras enumera los proyectos, se le ilumina la cara: «Trabajamos en Zanzíbar, en Mozambique tuvimos también una estación de investigación al Norte de mi colega el Dr. Pedro Alonso». Y claro, cabe preguntarse cómo realizando este trabajo uno termina en un gran laboratorio. Uno que años más tarde también marcaría un punto de inflexión en una pandemia.</p>
<p>P: ¿Cómo termina en Pfizer?</p>
<p>R: Tras seis años en Seúl me di cuenta de que, pese a que te rodeas de una colonia expatriados, tus hijos te dicen que sus amigos no pasan allí más de uno o dos años, y que empiezan a sentirse infelices. En ese momento, mi mujer Ana y yo, decidimos que era el momento de un cambio. Y surge la oportunidad de vivir en Hong Kong, que tiene una comunidad occidental mucho mayor, trabajando para la farmacéutica Wyeth y nos marchamos. Allí paso un año como director ejecutivo médico para toda Asia de Wyeth, pero llega la compra de Pfizer y nos marchamos a Estados Unios.</p>
<p>P: Y, ¿cómo llega a su puesto actual?</p>
<p>R: En Pfizer me ofrecieron dirigir no sólo Asia sino lo que se denominan Mercados Emergentes, en el ámbito de las vacunas. Me voy a Nueva York y desde allí coordino toda Latinoamérica, Europa Central del Este, África y medio Oriente&#8230; Y a los dos años, me dijeron que iban a crear un puesto médico único de vacunas para dirigir todo el mundo, consolidando varios departamentos. Y fue una oportunidad porque de nuevo pude contar con todas las disciplinas diferentes, como cuando trabajaba en el IVI.</p>
<p>P: ¿Por qué es tan importante la multidisciplinariedad en las vacunas?</p>
<p>R: No solo se trata de diseminar la evidencia de su eficacia y su seguridad. Si vamos a introducir las vacunas en los programas de inmunización, hay que determinar su seguridad y efectividad a largo plazo, cuál es la evolución epidemiológica de la enfermedad, cuál es el costo efectividad de las vacunas, cómo es la respuesta social, y la logística de la implementación.</p>
<p>P: ¿Cómo le dijeron vamos a trabajar con BioNTEch en una vacuna contra la covid?</p>
<p>R: Nosotros ya trabajábamos con ellos en una vacuna de ARN mensajero contra la gripe, teníamos proyectos comunes. Pero bueno ya se sabe, fue Albert Bourla quien habló con Ugur Sahin y, tras diferentes negociaciones, la jefa de investigación y desarrollo de vacunas, Kathrin Jansen, me lo comunicó. Se trataba de una tecnología pionera que podía dar la flexibilidad de adaptarnos. Y funcionó muchísimo, mejor de lo que esperábamos. Recuerden que el umbral de aprobación de emergencia establecido por la FDA en un principio fue de un 50 % de eficacia, pero es que llegamos al 95 %.</p>
<p>La tecnología ARNm de la vacuna anti-covid y Jodar tuvieron carreras paralelas durante 30 años, en los que cada uno fue desarrollando su potencial para formar parte de un momento especial: «Detrás de la vacuna hay muchísimo trabajo, años de investigación y desarrollo». Jodar recuerda que pudo haber salido mal: «Pfizer no recibió dinero externo; lo sacó de sus propios fondos».</p>
<p>En un reciente discurso con motivo de un doctorado honorífico por la Universidad de Drew en Nueva Jersey, Jodar apuntó a los graduados que la inspiración, en todas tus vertientes, se convierta en el motor de sus carreras. <em>«En mi caso, fue una conferencia magistral pronunciada por el difunto profesor Donald Henderson, quien fue una de las mentes más grandes de la salud pública estadounidense del siglo pasado».</em></p>
<p>P: Fue en Japón donde se da cuenta que quiere ser vacunólogo. ¿Qué le inspiró?</p>
<p>R: Sí. Bueno, yo hice el doctorado aquí en España, en el Departamento de Fisiopatología en Farmacia y Salud Pública de Medicina. Y recibo una beca para viajar a Japón en el año 1992. Paso en Osaka seis meses y me marcho a Nagasaki. Tras dos meses allí, me caso con Ana, que se quedó en España y nos marchamos los dos a Nagasaki. Allí, tanto mi mujer como yo tuvimos que aprender japonés porque no se hablaba nada de inglés. Y, en medio de tantas tribulaciones, escucho el discurso de Henderson. Entonces le dije a Ana: «Creo que he encontrado lo que quiero hacer» y hasta ahora.</p>
<p>P: ¿Por qué le atrae tanto?</p>
<p>R: El campo de la vacunología y la inmunización son francamente fascinantes. Se ha podido ver en la pandemia, donde todas las disciplinas tienen algo que aportar desde la inmunología, epidemiología o la infectología hasta la antropología, sociología, economía o política. A mí desde siempre me han gustado muchísimo las Humanidades, me pasaba los veranos en Cambridge haciendo cursos de historia, pensamiento político o poesía, mientras cursaba la carrera. Y no cabe duda, que hay pocas carreras como la vacunología que combinen tantas disciplinas dentro de las ciencias o las humanidades.</p>
<p><a title="https://www.diariomedico.com/medicina/inmunologia/empresas/luis-jodar-vamos-por-detras-del-virus-lo-ideal-seria-desarrollar-una-vacuna-que-nos-haga-impermeables-cualquier-cepa-covid.html   " href="https://www.diariomedico.com/medicina/inmunologia/empresas/luis-jodar-vamos-por-detras-del-virus-lo-ideal-seria-desarrollar-una-vacuna-que-nos-haga-impermeables-cualquier-cepa-covid.html%20" target="_blank"><strong>agosto 06/2022 (Diario Médico)</strong></a></p>
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		<title>Así están conectados cambio climático y transmisión del paludismo</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Apr 2022 05:01:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cambio climático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedades transmisibles]]></category>
		<category><![CDATA[Higiene y epidemiología]]></category>
		<category><![CDATA[Malaria / paludismo]]></category>
		<category><![CDATA[Zoonosis]]></category>
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		<category><![CDATA[transmisión]]></category>

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		<description><![CDATA[La ralentización del calentamiento global que se observó a finales del siglo pasado se tradujo en una disminución en la transmisión del paludismo en el altiplano etíope, según un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona. Los resultados subrayan la estrecha relación entre clima y salud. Los científicos separaron el efecto del [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La ralentización del calentamiento global que se observó a finales del siglo pasado se tradujo en una disminución en la transmisión del paludismo en el altiplano etíope, según un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona. Los resultados subrayan la estrecha relación entre clima y salud.<span id="more-103159"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-94508 size-full" title="Así están conectados cambio climático y transmisión del paludismo" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2021/06/Paludismo.jpg" alt="Paludismo" width="177" height="100" />Los científicos separaron el efecto del clima del efecto de las medidas de control en parásitos que responden al clima de manera diferente.</p>
<p>Desde hace tiempo existe un debate agitado sobre el impacto del calentamiento global en la incidencia del paludismo. Se cree que una de las regiones en las que el mayor efecto podría observarse es en los altiplanos, donde las menores temperaturas limitan la abundancia del vector, provocando brotes intermitentes y estacionales de la enfermedad.</p>
<p>A fines del siglo XX, se observó una clara disminución en la incidencia del paludismo en el este de África.</p>
<p>“Vemos que la epidemiología del paludismo en estas zonas está fuertemente regida por el control climático, que se manifiesta a todas las escalas (meses, años y hasta décadas), lo cual zanja de una vez el debate sobre si el cambio climático está o no afectando la dinámica del paludismo en África”, explica Xavier Rodó, director del programa Clima y Salud en ISGlobal, centro impulsado por la Fundación ”la Caixa” y la Universidad de Chicago, y primer autor del estudio que se publica ahora en la revista <a title="https://www.nature.com/articles/s41467-021-21815-y." href="https://www.nature.com/articles/s41467-021-21815-y." target="_blank"><em><strong>Nature Communications</strong></em></a>.</p>
<p>A fines del siglo XX, se observó una clara disminución en la incidencia del paludismo en el este de África. Esto podría ser simplemente el resultado del aumento de las medidas de control contra la enfermedad, o bien podría deberse a la ralentización temporal en el incremento de la temperatura media global de la superficie terrestre, un fenómeno que se observó entre 1998 y 2005.</p>
<p>Para responder a esta pregunta, Rodó y sus colegas pusieron el foco en la región de Oromia en Etiopía, un altiplano muy poblado situado entre los 1 600 y los 2 500 metros de altitud. Esta región tiene la ventaja de contar con registros muy completos de casos anuales de paludismo por ambos parásitos (P. falciparum y P. vivax) entre 1968 y 2007, a la vez que las intervenciones de salud pública para el control de la enfermedad no se reforzaron en la región hasta el 2004. Esto permite separar el efecto del clima del efecto de las medidas de control en parásitos que responden al clima de manera diferente.</p>
<p><strong>Cómo impactó el cambio climático</strong></p>
<p>Usando un modelo matemático, el equipo analizó la relación entre casos de malaria, el clima regional (temperaturas y precipitación locales) y el clima global (en particular desde el océano Pacífico por el efecto del Niño y de la llamada Oscilación Pacífica Decadal).</p>
<p>Los resultados muestran que la variación en los casos de paludismo por ambos parásitos se correlaciona extremadamente bien con los cambios en temperaturas regionales: el descenso en temperaturas en la región ligado al efecto del cambio climático coincidió con la reducción en casos de malaria que se observó a partir del año 2000, cinco años antes de que se reforzaran las medidas de control de la enfermedad.</p>
<p>La conexión entre la dinámica de la enfermedad y las condiciones climáticas es tan estrecha que se observa a diferentes escalas temporales: de la estacional a los ciclos multianuales e incluso decenales, dice Mercedes Pascual.</p>
<p>Esto a su vez coincidió con la ralentización momentánea del incremento en la temperatura media global de la superficie terrestre por efecto del fenómeno del Niño y de la oscilación decadal del Pacífico. El análisis también muestra que hay una “cascada de efectos” entre la variabilidad climática a nivel global (en este caso, la temperatura del océano Pacífico) y la variación de temperaturas regionales en el este de África, que al final se traduce en nuevos casos de paludismo en el altiplano etíope.</p>
<p>“La conexión entre la dinámica de la enfermedad y las condiciones climáticas es tan estrecha que se observa a diferentes escalas temporales: de la estacional a los ciclos multianuales e incluso decenales. La incidencia del paludismo no solo reflejó los cambios en temperatura, lo cual ya habíamos demostrado, pero también el descenso en el calentamiento que se observó al inicio del siglo, el objetivo de este estudio”, señala Mercedes Pascual, investigadora en la Universidad de Chicago y última autora del estudio.</p>
<p>Para Rodó, “la evidencia de que el periodo de ralentización del calentamiento global tuvo un impacto sobre la transmisión del paludismo demuestra el fuerte vínculo entre clima y salud”. Estos resultados también indican que, en el momento de evaluar intervenciones de salud pública destinadas a controlar la enfermedad, se deben tomar en cuenta e integrar las condiciones climáticas en los sistemas de alerta temprana.</p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-estan-conectados-cambio-climatico-y-transmision-de-la-malaria" href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-estan-conectados-cambio-climatico-y-transmision-de-la-malaria" target="_blank"><strong>abril 06/2022 (SINC)</strong></a></p>
<p><strong>Referencia:</strong></p>
<p>Rodó X, Martinez PP, et al.<a title="https://www.nature.com/articles/s41467-021-21815-y." href="https://www.nature.com/articles/s41467-021-21815-y." target="_blank"><em> “Malaria trends in Ethiopian highlands track the 2000 ‘slowdown’ in global warming”.</em> </a>Nature Communications. 2021. DOI: 10.1038/s41467-021-21815-y.</p>
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		<title>Así es como el &#8216;navegador&#8217; del cerebro calcula la ruta más corta</title>
		<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2021/10/22/asi-es-como-el-navegador-del-cerebro-calcula-la-ruta-mas-corta/</link>
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		<pubDate>Fri, 22 Oct 2021 04:04:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Neurología]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>
		<category><![CDATA[neurología]]></category>

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		<description><![CDATA[Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts han descubierto que el cerebro, a la hora de estimar la ruta entre dos puntos, elige la que tiene menos desviación angular respecto al destino, y no la objetivamente más corta. El estudio se ha basado en el análisis a lo largo de un año de las señales GPS [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts han descubierto que el cerebro, a la hora de estimar la ruta entre dos puntos, elige la que tiene menos desviación angular respecto al destino, y no la objetivamente más corta. El estudio se ha basado en el análisis a lo largo de un año de las señales GPS de 14 000 personas que vivían en entornos urbanos.<span id="more-97616"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-60527 size-thumbnail" title="Así es como el 'navegador' del cerebro calcula la ruta más corta" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2017/09/caminar-lento-150x150.jpg" alt="caminar " width="150" height="150" />La distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, pero al caminar por la calle no siempre es posible, entonces, ¿cómo escoger la mejor ruta?.</p>
<p>Pues según un estudio del <em><a title="https://www.mit.edu/" href="https://www.mit.edu/" target="_blank">Instituto Tecnológico de Massachusetts</a> <a title="https://www.mit.edu/" href="https://www.mit.edu/" target="_blank">(MIT)</a>, </em>en Estados Unidos, <em>nuestro cerebro no está preparado para calcular el camino más corto, sino el más ‘puntero’.</em></p>
<p>Basándose en información aportada por los móviles de más de 14 000 personas anónimas, el equipo descubrió que los peatones tienden a elegir los caminos que parecen apuntar de forma más directa hacia su destino, incluso aunque esas rutas acaben siendo más largas. Es lo que llaman el<em> “camino más puntero”.</em></p>
<p>Esta estrategia, conocida como navegación vectorial, también se ha observado en estudios sobre animales, desde insectos hasta primates.</p>
<p>Los peatones tienden a elegir los caminos que parecen apuntar de forma más directa hacia su destino, incluso aunque esas rutas acaben siendo más largas</p>
<p>En su estudio, publicado ayer en <a title="https://www.nature.com/articles/s43588-021-00130-y" href="https://www.nature.com/articles/s43588-021-00130-y" target="_blank"><em><strong>Nature Computational Science</strong></em>,</a> el equipo del MIT sugiere que la navegación basada en vectores —que requiere menos energía cerebral que calcular la ruta más corta— puede ser una consecuencia evolutiva para que el cerebro dedique más energía a otras tareas.</p>
<p><em>“Parece que hay una compensación que permite utilizar la potencia de cálculo de nuestro cerebro para otras cosas: hace 30 000 años, para evitar un león, o ahora, para evitar un peligroso todoterreno”</em>, explica Carlo Ratti, profesor de tecnologías urbanas en el Departamento de Estudios Urbanos y Planificación del MIT.</p>
<p>Y aunque la navegación basada en vectores no logra el camino más corto, “se acerca bastante y es muy sencilla de calcular”, razona el investigador.</p>
<p><strong>Un camino para ir, y otro distinto para volver</strong></p>
<p>Ratti comenzó a rumiar este estudio cuando era estudiante de posgrado en Cambridge. Cada día recorría a pie el trayecto entre el colegio mayor y la universidad hasta que un día se dio cuenta de que, en realidad, seguía dos rutas diferentes: una de ida a la universidad y otra ligeramente distinta de vuelta. Años después quiso saber por qué.</p>
<p>Para saberlo, utilizó los datos de los móviles de más de 14 000 personas que vivían en entornos urbanos, datos de señales GPS que contenían más de 550 000 trayectos realizados por peatones mientras caminaban por Boston y Cambridge (Massachusetts) a lo largo de un año.</p>
<p>Su análisis demostró que, en lugar de elegir las rutas más cortas, los peatones elegían rutas ligeramente más largas, pero que minimizaban su desviación angular respecto al destino, es decir, elegían caminos que les permitían encarar más directamente su punto final al iniciar la ruta, aunque un camino que comenzara hacia la izquierda o la derecha pudiera ser más corto.</p>
<p>Para realizar el estudio se utilizaron datos de señales GPS que contenían más de 550 000 trayectos realizados por peatones mientras caminaban por Boston y Cambridge, en Estados Unidos.</p>
<p><em>“En lugar de calcular las distancias mínimas, descubrimos que el modelo más predictivo no era el que buscaba el camino más corto, sino el que intentaba minimizar el desplazamiento angular, es decir, apuntar directamente hacia el destino en la medida de lo posible, aunque viajar en ángulos mayores fuera en realidad más eficiente”</em>, afirma Paolo Santi, investigador del <a title="https://www.cnr.it/en" href="https://www.cnr.it/en" target="_blank"><em>Consejo Nacional de Investigación italiano</em></a><em>  </em>y coautor del estudio.</p>
<p>El análisis comprobó que este comportamiento se repetía tanto para los peatones de Boston y Cambridge, que tienen una red de calles enrevesada, como para los de San Francisco, que tiene un trazado de calles en forma de cuadrícula.</p>
<p>También observaron que las personas tendían a elegir diferentes rutas cuando hacían un viaje de ida y vuelta entre dos destinos, al igual que hacía Ratti en su época de estudiante.</p>
<p><em>“Cuando tomamos decisiones basadas en el ángulo hasta el destino, la red de calles te lleva a un camino asimétrico. Basándonos en miles de peatones, está muy claro que no soy el único: El ser humano no es un navegante óptimo”,</em> concluye Ratti.</p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-es-como-el-navegador-del-cerebro-calcula-la-ruta-mas-corta" href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-es-como-el-navegador-del-cerebro-calcula-la-ruta-mas-corta" target="_blank"><strong>octubre 21/2021 (SINC)</strong></a></p>
<p><strong>Referencia:</strong></p>
<p>Bongiorno, Zhou et al. «<a title="https://www.nature.com/articles/s43588-021-00130-y" href="https://www.nature.com/articles/s43588-021-00130-y" target="_blank"><em>Vector-based pedestrian navigation in cities</em></a>» Nature Computational Science, 2021</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Estudios sociales: la brújula que nos guiará hasta el final de la pandemia</title>
		<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2021/07/27/estudios-sociales-la-brujula-que-nos-guiara-hasta-el-final-de-la-pandemia/</link>
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		<pubDate>Tue, 27 Jul 2021 04:05:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedades respiratorias]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedades transmisibles]]></category>
		<category><![CDATA[Farmacología]]></category>
		<category><![CDATA[Higiene y epidemiología]]></category>
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		<category><![CDATA[Medicina intensiva y emergencia]]></category>
		<category><![CDATA[Neumología]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>
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		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[SARS-CoV-2]]></category>
		<category><![CDATA[vacunas]]></category>
		<category><![CDATA[voces expertas]]></category>

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		<description><![CDATA[El 83 % de los españoles confía en la vacunación de la COVID-19. Para mantener esa actitud, es preciso integrar el conocimiento de las ciencias sociales en el diseño de las medidas sanitarias y en su comunicación transparente y eficaz. La pandemia del coronavirus ha supuesto una de las mayores crisis que recuerda la comunidad [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El 83 % de los españoles confía en la vacunación de la COVID-19. Para mantener esa actitud, es preciso integrar el conocimiento de las ciencias sociales en el diseño de las medidas sanitarias y en su comunicación transparente y eficaz.<span id="more-95429"></span></p>
<p><img class=" wp-image-82345 size-thumbnail alignleft" title="Estudios sociales: la brújula que nos guiará hasta el final de la pandemia" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2020/03/coronavirus-prevención1-150x83.jpg" alt="coronavirus" width="150" height="83" />La pandemia del coronavirus ha supuesto una de las mayores crisis que recuerda la comunidad mundial. Ha supuesto un contexto impensado, para el que las instituciones no tenían una hoja de ruta.</p>
<p>En concreto, numerosos gobiernos se han tenido que enfrentar a un contexto de alta mortalidad con una alta incertidumbre de los modos en los que se propaga la enfermedad, así como de las medidas más eficaces para contener su expansión.</p>
<p>Para hacer frente a esta crisis, todas las miradas se han dirigido a la ciencia. El consenso científico se ha tenido que abrir paso de manera acelerada, con no pocas rectificaciones y contradicciones por el camino. Nunca antes la ciencia se había producido bajo una presión temporal tan grande y el escrutinio público internacional.</p>
<p>Todas las miradas se han dirigido a la ciencia, que se ha tenido que abrir paso de manera acelerada, con no pocas rectificaciones y contradicciones</p>
<p><strong>Uno de los aprendizajes sociales de la crisis del coronavirus es que una pandemia es mucho más que un agente infeccioso</strong>. El diseño de las medidas sanitarias no solo debe tener en cuenta la naturaleza del virus, sino el comportamiento de distintos grupos sociales: viajes, celebraciones, formas de trabajo, relaciones afectivas y familiares. Todas ellas son facetas de nuestras vidas afectadas por las medidas para contener la pandemia. Todas ellas han afectado de manera diferente a distintos grupos sociales.</p>
<p>Ciertamente, la sociedad no es un bloque homogéneo y las recomendaciones de sanidad pública tenían el reto de identificar, por un lado, cómo se comportaba la enfermedad, pero también anticipar cómo iban a reaccionar en diferentes grupos sociales ante las restricciones para poder ofrecer las mejores medidas para contener la expansión del virus.</p>
<p><strong>Principales resultados</strong></p>
<p>La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) acaba de poner a disposición de los investigadores una base de datos única para comprender cómo se ha percibido la tecno ciencia en tiempos de pandemia, mediante la <a href="https://icono.fecyt.es/informes-y-publicaciones/percepcion-social-de-la-ciencia-y-la-tecnologia-en-espana" target="_blank"><em>Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología</em></a><em>, </em>realizada durante el 2020. Pero, además, ofrece una base de datos específica a partir de la <a title="https://www.fecyt.es/es/noticia/un-83-de-la-poblacion-espanola-confia-en-la-vacunacion-contra-la-covid-25-puntos-mas-que-en   " href="https://www.fecyt.es/es/noticia/un-83-de-la-poblacion-espanola-confia-en-la-vacunacion-contra-la-covid-25-puntos-mas-que-en%20" target="_blank"><em>Encuesta sobre aspectos científicos de la COVID-19</em></a>, que complementa a la anterior en el estudio de aspectos centrales para la gestión de la pandemia, como las actitudes hacia la vacunación contra la COVID-19 y el seguimiento de las medidas de prevención del contagio.</p>
<p>Los resultados de estos estudios, basados en el conocimiento y las teorías del comportamiento social acumulados durante décadas, muestran cuáles y cómo han evolucionado los principales factores sociales que han condicionado las medidas sanitarias.</p>
<p>Por un lado, vemos que la confianza en la vacunación sigue en aumento continuado desde finales de diciembre de 2020. Actualmente, solo dos de cada treinta residentes en España expresan reticencias a la hora de aceptar la vacunación. Los principales factores asociados a la reticencia a la vacunación son la creencia de que las vacunas no son seguras, la complacencia (la percepción de que cuando la mayoría esté vacunada ya no será necesario vacunarse), los valores individualistas (medidos como desvinculación de &#8216;me pondría la vacuna del coronavirus si con eso ayudo a proteger a mis mayores») y la mentalidad conspirativa en torno a las vacunas.</p>
<p>Por otro lado, los datos de mayo muestran un cierto relajamiento en el cumplimiento de las medidas de prevención, particularmente en el mantenimiento de la distancia social. Solo un tercio de la población (32 %) asegura que ha evitado los contactos sociales en el último mes de manera estricta, veinte puntos menos que en enero. Además, solo la mitad de la población (49 %) asegura que ha evitado o ha podido evitar de manera estricta estar en espacios cerrados con otras personas fuera de su ámbito de convivencia.</p>
<p><strong>El cumplimiento de las medidas de prevención, particularmente la distancia social</strong>, se ha relajado</p>
<p>Este estudio muestra que los principales factores asociados a no cumplir las medidas de prevención son el incumplimiento de las medidas por su entorno social más cercano, la desconfianza en las instituciones sanitarias, tener bajo nivel de estudios y ser hombre. El efecto cuadrático del nivel de estudio apunta a un posible efecto de condiciones de vida/trabajo en el mantenimiento de las normas de prevención. Adicionalmente, la mentalidad conspirativa se suma a la lista de factores asociados al incumplimiento del uso de la mascarilla.</p>
<p><strong>El reto de una comunicación transparente</strong></p>
<p>Las actitudes hacia la vacunación suelen ser estables en el tiempo. Sin embargo, los datos recogidos durante la pandemia muestran que las actitudes hacia la vacuna de la COVID-19 han visto fluctuaciones muy importantes.</p>
<p>Nuestra opinión ha ido evolucionando en función del contexto, de la información que recibíamos y, también, de cómo ha ido cambiando la confianza que depositábamos en los sistemas sanitarios y políticos. Así, el alto nivel de confianza en la vacunación que tenemos en España no es permanente. Está condicionado por los cambios que puedan suceder en los próximos meses.</p>
<p>El alto nivel de confianza en la vacunación que tenemos en España no es permanente.</p>
<p>Por lo tanto, es pronto para bajar la guardia y es preciso seguir manteniendo una comunicación transparente y eficaz en este difícil contexto pandémico, especialmente con los intermediarios de la comunicación vacunal (sociedades científicas de áreas biomédicas, periodistas científicos y de la salud, etc.). También es preciso que estos intermediarios, que sabemos que ejercen una influencia significativa sobre las personas con reticencias hacia la vacunación, tengan acceso a los motivos y deliberaciones detrás de los ajustes de la estrategia de vacunación.</p>
<p>Es importante que se conozca el trabajo ingente que están realizado las instituciones públicas (especialmente la ponencia y el grupo técnico de vacunación, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y el Instituto de Salud Carlos III, entre otros) analizando las evidencias disponibles día a día para procurar la mejor estrategia de vacunación posible.</p>
<p>De todo este trabajo diario se derivan unos motivos para las recomendaciones que deben ser comunicados adecuadamente a estos agentes intermediarios de la comunicación vacunal. Una mayor capacidad para comunicar los motivos detrás de los cambios de estrategia (semana a semana, en función de nuevas evidencias científicas) afectará positivamente en la confianza de los intermediarios y, por lo tanto, ayudará a prevenir retrocesos en la aceptación vacunal entre algunos sectores de la población en los próximos meses.</p>
<p>Una mayor capacidad para comunicar los motivos detrás de los cambios de estrategia de vacunación afectará positivamente en la confianza de la población.</p>
<p>Por otro lado, los datos anticipan una continuación de la tendencia a la relajación en el cumplimiento de las medidas sanitarias en algunos grupos que no sucederá de manera homogénea entre el conjunto de la población.</p>
<p>El cumplimiento de las medidas sanitarias en el contexto social inmediato sigue siendo el principal predictor del cumplimiento de las medidas a nivel individual, por lo que en los próximos meses se desarrollarán grupos o microcomunidades en las que estas medidas se incumplirán en mayor medida.</p>
<p>La edad no será un factor determinante en la creación de estos grupos, aunque probablemente estarán más presentes en el imaginario colectivo por las escenas de botellones y el incremento de los casos positivos en este colectivo. Sin embargo, los datos muestran que ni son todos los jóvenes ni solo los jóvenes. Las medidas se incumplen ahora en mayor medida también entre las personas ya vacunadas (que creen, erróneamente, que ni pueden enfermar ni pueden contagiar) y entre otros grupos, como aquellos vinculados con una mayor desconfianza a las instituciones políticas, un menor nivel de ingresos (condiciones de vida/trabajo que suponen mayores costes en el cumplimiento de las medidas), así como una mayor mentalidad conspirativa (en el caso del uso de la mascarilla).</p>
<p>Es importante combatir la estigmatización de grupos sociales, porque incidirá en un aumento de comportamientos no recomendables dentro de los grupos estigmatizados.</p>
<p>Tras un año y medio de disciplina, algunos grupos de personas ven a su alrededor relajarse el cumplimiento de las medidas sanitarias y, también, ellos mismos tienden a relajarlas para ver a sus familiares o sus amigos, produciéndose así una bola de nieve.</p>
<p>Es importante recordar los riesgos de la exposición al virus entre los jóvenes: en el primer semestre del año se hospitalizaron cerca de 5 000 menores de 30 años y 37 de ellos fallecieron, sin contar con aquellos que padecen las consecuencias de la COVID persistente; pero también debemos recordar, por ejemplo, que en el mes de mayo murieron 150 personas por la COVID en Estados Unidos que ya estaban vacunadas y cerca de 18 000 que no estaban vacunadas:<em> la vacuna minimiza enormemente la probabilidad de sufrir las peores consecuencias de la enfermedad, pero no es una garantía total de no padecer la enfermedad ni mucho menos de no poder transmitir el virus.</em></p>
<p>Además, es importante combatir la estigmatización de grupos sociales, tanto grupos etarios como étnico-religiosos, que pueda emerger en los próximos meses tras la extensión de la cobertura vacunal. Previsiblemente, la estigmatización incidirá en un aumento de comportamientos no recomendables dentro de los grupos estigmatizados.</p>
<p><strong>¿Qué dice la ciencia social de lo que nos depara el futuro?</strong></p>
<p>En los próximos meses, tanto la reticencia vacunal como el incumplimiento de medidas sanitarias tendrá un carácter preeminentemente grupal, formando comunidades de sentido con una determinada narrativa sobre la realidad social de la COVID-19. Es preciso identificar tempranamente la conformación de estas narrativas y grupos para establecer puentes de diálogo y favorecer los comportamientos favorables a la contención definitiva de la pandemia.</p>
<p><em>Las medidas sanitarias son fundamentales para evitar la difusión del virus, pero siempre debemos tener presente que estas se basan en el comportamiento social. No basta tener una vacuna, una parte muy amplia de la población debe aceptar vacunarse con ella; no basta saber cómo se transmite el virus, debemos diseñar medidas de contención que se puedan llevar a la práctica a nivel social.</em></p>
<p>A lo largo de este difícil año y medio, en todos los países hemos aprendido (<em>más o menos rápidamente</em>) que la integración del conocimiento que aportan las ciencias sociales en el diseño de las medidas sanitarias y de su comunicación mejora nuestra capacidad de hacer frente a una crisis impensada como la pandemia en la que todavía estamos inmersos.</p>
<p>Este artículo se publicó originalmente en  <a title="https://www.vacunacovid.gob.es/voces-expertas" href="https://www.vacunacovid.gob.es/voces-expertas" target="_blank"><em>Voces expertas</em></a> , una sección coordinada por SINC en la web de la estrategia de vacunación española vacunacovid.gob.es .</p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Opinion/Estudios-sociales-la-brujula-que-nos-guiara-hasta-el-final-de-la-pandemia" href="https://www.agenciasinc.es/Opinion/Estudios-sociales-la-brujula-que-nos-guiara-hasta-el-final-de-la-pandemia" target="_blank"><strong>julio 26/2021 (SINC)</strong></a></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Estudian por primera vez el síndrome del trabajador quemado entre los doctorandos españoles</title>
		<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2020/09/15/estudian-por-primera-vez-el-sindrome-del-trabajador-quemado-entre-los-doctorandos-espanoles/</link>
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		<pubDate>Tue, 15 Sep 2020 04:04:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Psiquiatría]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>
		<category><![CDATA[Temas la Salud y Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Burnout]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis de salud en ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Doctorado]]></category>
		<category><![CDATA[investigación]]></category>
		<category><![CDATA[síndrome del quemado]]></category>
		<category><![CDATA[Tesis doctoral]]></category>

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		<description><![CDATA[Un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid analiza las causas y consecuencias del burnout en personas que elaboran su tesis en España. El 80 % de los participantes en el estudio presenta niveles altos de agotamiento. El agotamiento emocional, la despersonalización o la insatisfacción personal son algunos de los síntomas del burnout, un “síndrome [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid analiza las causas y consecuencias del <a title="http://www.medicosypacientes.com/articulo/la-oms-reconoce-como-enfermedad-el-burnout-o-sindrome-de-estar-quemado" href="http://www.medicosypacientes.com/articulo/la-oms-reconoce-como-enfermedad-el-burnout-o-sindrome-de-estar-quemado" target="_blank"><em>burnout</em> </a>en personas que elaboran su tesis en España. El 80 % de los participantes en el estudio presenta niveles altos de agotamiento.<span id="more-87395"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-55667 size-thumbnail" title="Estudian por primera vez el síndrome del trabajador quemado entre los doctorandos españoles." src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2017/02/estres-150x150.jpg" alt="estres" width="150" height="150" />El <em>agotamiento emocional, la despersonalización o la insatisfacción personal</em> son algunos de los síntomas del <a title="https://www.salud.mapfre.es/cuerpo-y-mente/psicologia/estoy-quemado-el-sindrome-de-burnout/" href="https://www.salud.mapfre.es/cuerpo-y-mente/psicologia/estoy-quemado-el-sindrome-de-burnout/" target="_blank"><em>burnout,</em></a> un “síndrome originado a partir del estrés crónico que no se gestiona con éxito”, según la reciente definición de la <a title="https://icd.who.int/browse11/l-m/en#/http://id.who.int/icd/entity/129180281#/http://id.who.int/icd/entity/129180281" href="https://icd.who.int/browse11/l-m/en#/http://id.who.int/icd/entity/129180281#/http://id.who.int/icd/entity/129180281" target="_blank"><em>Organización Mundial de la Salud</em></a><em> (</em><a title="https://icd.who.int/browse11/l-m/en#/http://id.who.int/icd/entity/129180281#/http://id.who.int/icd/entity/129180281" href="https://icd.who.int/browse11/l-m/en#/http://id.who.int/icd/entity/129180281#/http://id.who.int/icd/entity/129180281" target="_blank"><em>OMS).</em></a></p>
<p>Y aunque habitualmente este concepto aparece vinculado a profesiones como la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0020748914001710?via%3Dihub%20  o la docencia," target="_blank"><em>enfermería</em></a><em> y la <a href="https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs11218-018-9471-9" target="_blank">docencia</a> </em>cada vez se relaciona más con los estudiantes de doctorado.</p>
<p>Los daños que este <a title="https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psiquiatricas/sindrome-de-burnout.html" href="https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psiquiatricas/sindrome-de-burnout.html" target="_blank"><em>síndrome del trabajador quemado</em></a> produce en salud mental de los alumnos se han documentado en varios <a href="https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Crisis-de-salud-mental-y-laboral-en-la-ciencia-las-causas" target="_blank"><em>estudios de ámbito internacional</em></a>.</p>
<p>Sin embargo, nunca se habían analizado sobre los estudiantes que elaboran su tesis en España.</p>
<p>Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid ha publicado en la revista<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/spanish-journal-of-psychology/article/it-must-have-been-burnout-prevalence-and-related-factors-among-spanish-phd-students/424837BF6DBA02642315B12DA38CFAA6" target="_blank"><em><strong> The Spanish Journal of Psychology</strong></em></a><em><strong>, </strong></em>el primer estudio centrado en analizar los efectos del burnout entre doctorandos españoles. Sus resultados pueden servir para prevenir el agotamiento en los futuros académicos.</p>
<p><em>“Nuestro trabajo es pionero por el simple hecho de trabajar con esta muestra, estudiantes de doctorado en España”, </em>explica Miguel Ángel Sorrel, coautor del estudio y profesor en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid.</p>
<p>Algunos estudios de otros países arrojan datos como que los estudiantes de doctorando son seis veces <a href="https://www.nature.com/articles/nbt.4089" target="_blank"><em>más propensos</em> </a>a experimentar depresión en comparación con la población en general (un 39 % frente a un 6 %), o que un tercio de los estudiantes corre el riesgo de desarrollar trastornos de ansiedad. “Al comparar nuestros resultados con los datos reportados en otros sectores, los datos apuntan a que la tasa de prevalencia es mayor”, adelanta el docente.</p>
<p><strong>Estrés, ansiedad o depresión</strong></p>
<p><em>“El análisis reveló altos niveles de agotamiento emocional, de despersonalización, y bajos niveles de cumplimiento personal”,</em> se describe en el estudio.</p>
<p>En concreto, el equipo ha registrado que el 80,3 % de su muestra, compuesta por 243 participantes, presentaba altos niveles de prevalencia de agotamiento emocional; que el 58 % ha experimentado síntomas de despersonalización, y que el 58,9 % se siente insatisfecho en el apartado personal.</p>
<p>Asimismo, el 35,8 % de los doctorandos encuestados ha confesado haber tenido problemas de ansiedad o depresión y el 19,75 % ha afirmado que ha acudido a profesionales de la salud para tratar este tipo de trastornos.</p>
<p><em>“Sin ciencia no hay futuro. Pero la ciencia requiere que haya científicos capaces de hacer ciencia. Y estos científicos requieren una formación de carácter doctoral”</em>, declara Sorrel.</p>
<p><em>“Al ser la carrera académica muy complicada, continúa, es necesario prevenir cualquier tipo de problema de salud laboral que, en este caso, vemos que puede estar propiciado por el propio contexto donde se desarrolla esta profesión. Esto es especialmente relevante en España, puesto que las universidades van a afrontar una renovación masiva de sus plantillas al jubilarse muchos catedráticos”,</em> considera el psicometrista.</p>
<p>Los motivos que provocan el burnout entre los estudiantes españoles son, como cabía esperar, similares a los del resto de estudiantes de otros países. La alta carga de trabajo, con largas jornadas comprendidas en periodos de varios años, es uno de los factores que más inciden en el estrés de los alumnos, según este estudio.</p>
<p><strong>El 35,80 % de los que han participado en el estudio ha confesado haber tenido problemas de ansiedad o depresión</strong></p>
<p>Además, los científicos han constatado que el hecho de no disponer de un contrato laboral también incide en la salud. De los 243 estudios de doctorado utilizados en el análisis, el 39,1 % no tenía un precontrato doctoral. Estos alumnos, con menores ingresos, mostraron un mayor grado de inseguridad laboral y niveles bajos de logro personal.</p>
<p>Otro hecho que hace mella en los doctorandos es la perspectiva de estabilidad futura. Según los datos oficiales, la edad media del <a href="http://estadisticas.mecd.gob.es/EducaJaxiPx/Datos.htm?path=/Universitaria/Personal/EPU_2018-2019/PDI/Edad//l0/&amp;file=PDI0101.px&amp;type=pcaxis" target="_blank"><em>personal docente universitario crece año tras año</em></a>, pasando de los 45,08 años en 2015-16 a los 45,74 años en 2018-19 (sin tener en cuenta el profesorado emérito). <em>“La edad media en el primer puesto de trabajo estable, ya sea de profesor, ayudante o doctor, no ha parado de aumentar. Esto es indicativo de que la gente tarda en estabilizarse, lo que puede entenderse como una fuente adicional de estrés”,</em> considera Sorrel.</p>
<p>En cuanto al porcentaje de jóvenes, menor de 35 años, contratados como ayudante doctor, ha pasado de ser del 29,72 % en 2015-16 al 24,04 %  en el último<a href="http://estadisticas.mecd.gob.es/EducaJaxiPx/Datos.htm?path=/Universitaria/Personal/EPU_2018-2019/PDI/Edad//l0/&amp;file=PDI0104.px" target="_blank"><em> curso disponible</em></a>. <em>“La contratación de jóvenes en las universidades españolas está disminuyendo”, extraen de estos datos los investigadores.</em></p>
<p>Elementos sociodemográficos, como hacer el doctorado en la ciudad natal o contar con el respaldo anímico y económico familiar, también han demostrado contribuir positivamente a la salud mental de los estudiantes. Sin embargo, no se han podido analizar diferencias por género o por regiones, debido a la baja representatividad de la muestra.</p>
<p>Por último, los investigadores han concluido que rasgos psicológicos, como la resiliencia o la inteligencia emocional juegan un papel clave a la hora de soportar el estrés. <em>“Tal vez puedan implementarse talleres a nivel institucional en cada universidad para tratar estos dos rasgos psicológicos, y hacer seguimientos más estrechos de la relación director-doctorando”</em>, expone Sorrel como una posible solución de cara a futuro.</p>
<p><strong>La relación alumno-tutor, clave</strong></p>
<p>Para obtener estos resultados, los investigadores realizaron una encuesta tanto a estudiantes de doctorado como a alumnos que presentasen su tesis después de 2015. De los 305 encuestados, se descartaron varias encuestas por no estar contestadas correctamente y quedaron como muestra final 243.</p>
<p>Sobre la muestra seleccionada para la elaboración del informe, los propios autores advierten que fue autoseleccionada. Es decir, que los propios participantes deciden voluntariamente participar. <em>“Esto podría sesgar en cierta medida los porcentajes reportados”</em>, anuncia el investigador. Según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en el curso 2019-2020 se matricularon 89 353<a href="http://estadisticas.mecd.gob.es/EducaJaxiPx/Datos.htm?path=/Universitaria/Alumnado/Nueva_Estructura/Doctorado/Matriculados//l0/&amp;file=Mat_Doct_Sex_Edad(2)_Rama_Tot.px&amp;type=pcaxis" target="_blank"><em> alumnos de doctorando</em></a>.</p>
<p>Las preguntas, puntuables del 0 al 5, tenían como objetivo evaluar la salud mental de los estudiantes en relación con su tesis doctoral.</p>
<p>Los alumnos que no disponen de precontrato doctoral muestran un mayor grado de inseguridad laboral y niveles bajos de logro personal</p>
<p><em>“Las puntuaciones de burnout en los estudiantes españoles de doctorado se han relacionado tanto con variables individuales, como son las habilidades emocionales, la resiliencia o el estatus laboral, como con variables contextuales, como son el asesoramiento académico o el apoyo social”</em>, detalla el estudio. <em>“Probablemente, el alto grado de insatisfacción que se analizó en el estudio podría estar relacionado con la sobrecarga de la rutina diaria de los académicos”</em>, se indica.</p>
<p>Algunas variables, como <em>“Me siento cansado/a al final de la jornada de trabajo” (3,93) o “Me siento emocionalmente agotado por mi tesis” (3,52) se vinculaban con el agotamiento emocional; otras, como “Me he vuelto más insensible con la gente desde que soy doctorando” (2,17) o “Realmente no me preocupa lo que ocurre a algunos de mis compañeros” (2,04) se relacionaban con el grado de despersonalización, y otras, como “Trato muy eficazmente los problemas personales” (2,18), puntuaban el logro personal.</em></p>
<p>También se introdujeron en la encuesta preguntas sobre la relación con el director o directora de tesis, al considerarlo como uno de los factores que más podían incidir en la salud mental de los estudiantes.</p>
<p><em>“Tenemos intención de continuar con esto [estudios sobre el burnout en estudiantes de doctorado en España]. Lo ideal serial hacer un estudio longitudinal, midiendo a las mismas personas a través de los años de tesis. Haremos algún planteamiento durante este año”,</em> avanza el coautor del informe.</p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Estudian-por-primera-vez-el-sindrome-del-trabajador-quemado-entre-los-doctorandos-espanoles" href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Estudian-por-primera-vez-el-sindrome-del-trabajador-quemado-entre-los-doctorandos-espanoles" target="_blank"><strong>septiembre 14/2020 (SINC)</strong></a></p>
<p><strong>Referencia Bibliográfica:</strong></p>
<p>Miguel A. S. et al. <a title="https://www.cambridge.org/core/journals/spanish-journal-of-psychology/article/it-must-have-been-burnout-prevalence-and-related-factors-among-spanish-phd-students/424837BF6DBA02642315B12DA38CFAA6" href="https://www.cambridge.org/core/journals/spanish-journal-of-psychology/article/it-must-have-been-burnout-prevalence-and-related-factors-among-spanish-phd-students/424837BF6DBA02642315B12DA38CFAA6" target="_blank"><em>It Must have been Burnout: Prevalence and Related Factors among Spanish PhD Students.   </em></a>The Spanish Journal of Psychology (julio,2020).</p>
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		<title>La música mundial comparte algunos rasgos que sirven para unir a la gente</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Jul 2015 06:49:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociología]]></category>
		<category><![CDATA[música]]></category>

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		<description><![CDATA[La música tiene algunos rasgos comunes en todo el mundo cuya función principal sería unir a la gente y afianzar los grupos, como si de un «pegamento social» se tratara, según un informe que publica la revista estadounidense «Proceedings of the Nacional Academy of Science » («PNAS«) A pesar de décadas de escepticismo sobre la existencia [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">La música tiene algunos rasgos comunes en todo el mundo cuya función principal sería unir a la gente y afianzar los grupos, como si de un «pegamento social» se tratara, según un informe que publica la revista estadounidense «<a href="http://www.pnas.org/content/early/2015/06/23/1414495112.abstract?sid=51f971bf-edb4-4c3f-87cc-b2f585f9fa4c">Proceedings of the Nacional Academy of Science</a> » («<a title="http://www.pnas.org/content/early/2015/06/23/1414495112.abstract?sid=51f971bf-edb4-4c3f-87cc-b2f585f9fa4c" href="http://www.pnas.org/content/early/2015/06/23/1414495112.abstract?sid=51f971bf-edb4-4c3f-87cc-b2f585f9fa4c" target="_blank"><em>PNAS</em></a>«)</p>
<p style="text-align: justify"><span id="more-43044"></span></p>
<p style="text-align: justify">A pesar de décadas de escepticismo sobre la existencia de aspectos universales en la música de todas las culturas, un estudio de la Universidad de Exter y la Universidad de las Artes de Tokio proporciona «fuertes evidencias» de la existencia de rasgos comunes.</p>
<p style="text-align: justify">Así, canciones de todo el mundo tienden a compartir algunas características, por ejemplo un ritmo fuerte, que posibilita la coordinación en situaciones sociales y favorece la unión de grupo.</p>
<p style="text-align: justify">El doctor de la Universidad de Exeter Thomas Currie indicó que el estudio ayuda a explicar por qué los humanos hacen música.</p>
<p style="text-align: justify">«Los resultados muestran que las característicasmás comunes que se ven en música de todo el mundo se relacionan con cosas que permiten a las personas coordinar sus acciones y sugieren que la principal función de la música es unir a la gente y afianzar los grupos sociales, puede ser como un pegamento social», indicó,</p>
<p style="text-align: justify">«En Occidente, a veces podemos ver la música como individuos expresándose o mostrando su talento, pero a nivel mundial tiende a ser más un fenómeno social. Incluso aquí lo vemos en los coros de las iglesias o en el canto de los himnos nacionales».</p>
<p style="text-align: justify">En países como Corea del Norte también se pueden ver ejemplos extremos de como la música y el baile en grandes grupos puede usarse para unir y coordinar grupos, indicó.</p>
<p style="text-align: justify">Los investigadores analizaron 304 grabaciones de diversos estilos musicales procedentes de todo el mundo para identificar los rasgos comunes.</p>
<p style="text-align: justify">Aunque no encontraron rasgos universales absolutos, sí hallaron docenas de característicasque estaban siempre presentes en la mayoría de canciones en relación con el tono y el ritmo, así como un contexto social.</p>
<p style="text-align: justify">Los resultados señalan que ritmos basados en dos o tres compases estaban presentes en todas las regiones analizadas -América, Europa, África, Oriente Medio, sur y este de Asia y Oceanía.</p>
<p style="text-align: justify">El director del estudio y doctorando de la Universidad de Artes de Tokyo Pat Savage señaló que antiguamente los occidentales creían que sus escalas eran universales, pero cuando se dieron cuenta de que otras culturas tenían ideas muy diferentes sobre las escalas, eso llevo a algunos a concluir que la música no tenía nada universal, lo que para Savage es «sencillamente una tontería».</p>
<p style="text-align: justify">El estudio señala que, a pesar de la gran diversidad, la mayor parte de la música en todo el mundo se basa en unos cimientos básicos muy parecidos y realiza funciones similares que, principalmente tiene que ver con unir a las personas.</p>
<p style="text-align: justify">«Mi hija y yo estábamos cantando, tamborileando y bailando juntos meses antes de que empezara a decir sus primeras palabras. La música no es un lenguaje universal, pero nos permite comunicarnos sin lenguaje», señaló.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>julio 1/2015 (ANSA)</strong></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.</strong></p>
<p style="text-align: justify"> </p>
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		<title>Antídoto contra el estrés, el matrimonio estable y duradero</title>
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		<pubDate>Sun, 22 Aug 2010 07:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociología]]></category>
		<category><![CDATA[cortisol]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>

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		<description><![CDATA[Tener un matrimonio estable y duradero mejora la capacidad de los individuos para hacer frente al estrés ya que reduce la cantidad de cortisol liberada por el organismo, según un estudio publicado en la revista Stress. De acuerdo con dicha investigación, llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Chicago (Estados Unidos), cuando un cónyuge [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style=\"text-align: justify\">Tener un matrimonio estable y duradero mejora la capacidad de los individuos para hacer frente al estrés ya que reduce la cantidad de cortisol liberada por el organismo, según un estudio publicado en la revista <em>Stress</em>.<span id="more-8557"></span> De acuerdo con dicha investigación, llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Chicago (Estados Unidos), cuando un cónyuge atraviesa una situación estresante, su cuerpo produce menos cortisol -una hormona que se libera con el estrés o al percibir un peligro- que el de que un soltero.<br />
Cerca de la mitad de los 500 individuos que participaron en el estudio estaban casados o mantenían relaciones estables, a quienes se les hizo participar en juegos económicos por ordenador. A todos ellos se les tomaron muestras de saliva antes y después del experimento para medir los niveles de cortisol. Para crear una situación de presión alta que pudiera afectar a los niveles de esa hormona, se informó a todos los participantes en el examen de que dichas pruebas serían determinantes para definir su futuro laboral.<br />
El resultado del experimento determinó que los niveles de cortisol se elevaron en todos los casos, particularmente entre las mujeres.<br />
Tras comprobar la situación personal de cada uno de los individuos, el equipo comprobó que, además, los solteros de ambos sexos tenían los niveles de cortisol más elevados que los casados.<br />
El jefe de la investigación, Dario Maestripieri, señaló a la citada publicación que el matrimonio ha demostrado tener un efecto calmante en las respuestas corporales al estrés, entre ellas, la liberación de cortisol. \»Aunque el matrimonio puede ser muy estresante, parece que hace más fácil sobrellevar otros factores de estrés de la vida\», subrayó Maestripieri.<br />
Londres, agosto 19/2010 (EFE)<br />
Para los usuarios de Infomed: <em><a title=\"tabla de contenido Stress\" href=\"http://hinari-gw.who.int/whalecominformahealthcare.com/whalecom0/sts\" target=\"_blank\">Stress</a></em></p>
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