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	<title>Servicio de noticias en salud Al Día &#187; neandertales</title>
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	<description>Editora principal - Especialista en Información  &#124;  Dpto. Fuentes y Servicios de Información, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública &#124; Calle 27 No. 110 e M y N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP 10 400 Cuba &#124; Telefs: (537) 8383316 al 20, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m.</description>
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		<title>Los humanos modernos generan más neuronas que los neandertales por un cambio genómico</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Oct 2022 05:06:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Anatomía]]></category>
		<category><![CDATA[Bioquímica]]></category>
		<category><![CDATA[Fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[Neurología]]></category>
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		<category><![CDATA[neurofisiología]]></category>

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		<description><![CDATA[Este aumento de la neurogénesis responde a un único cambio genómico en un solo aminoácido de la proteína TKTL1 de los humanos modernos, según indica un estudio de investigadores alemanes. Los humanos modernos generan más neuronas durante el desarrollo del cerebro que los neandertales, lo que podría haberles dado una ventaja sobre ellos al contribuir a las diferencias [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Este aumento de la neurogénesis responde a un único cambio genómico en un solo aminoácido de la proteína TKTL1 de los humanos modernos, según indica un estudio de investigadores alemanes.<span id="more-107778"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-105645 size-thumbnail" title="Los humanos modernos generan más neuronas que los neandertales por un cambio genómico" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2022/07/rasgos-que-distinguen-cerebro-humano-moderno-150x98.jpg" alt="rasgos que distinguen cerebro humano moderno" width="150" height="98" />Los humanos modernos generan más neuronas durante el desarrollo del cerebro que los neandertales, lo que podría haberles dado una ventaja sobre ellos al contribuir a las diferencias cognitivas implícitas entre ambos.</p>
<p>Ese aumento de la neurogénesis responde a un único cambio genómico en un solo aminoácido de la proteína TKTL1 de los humanos modernos, según un estudio de investigadores del Instituto Max Planck y de la Universidad de Dresde (Alemania), que publica esta semana Science.</p>
<p>El aumento del tamaño del cerebro y de la producción de neuronas durante el desarrollo cerebral se consideran factores importantes para el aumento de las capacidades cognitivas que se produjo durante la evolución.</p>
<p>Aunque humanos modernos y los neandertales desarrollaron cerebros de tamaño similar, se sabe muy poco sobre si la producción de neuronas durante el desarrollo pudo ser diferente, un aspecto han analizado por los autores del estudio.</p>
<p>El equipo ha descubierto que la variante humana moderna de la proteína TKTL1 se diferencia en un aminoácido de la neandertal, lo que aumenta un tipo de células progenitoras cerebrales llamadas glía radial basal, encargadas de generar la mayoría de las neuronas del neocórtex en desarrollo.</p>
<p><strong>Capacidades cognitivas</strong></p>
<p>La región externa de la corteza cerebral —el neocórtex— es una estructura evolutivamente avanzada responsable de las capacidades cognitivas, que es claramente grande y compleja en los seres humanos, lo que se cree que dota a nuestra especie de capacidades cognitivas únicas.</p>
<p>Dado que la actividad de TKTL1 es especialmente elevada en el lóbulo frontal del cerebro humano fetal, los investigadores concluyen que esta única sustitución de un aminoácido subyace a una mayor producción de neuronas en el lóbulo frontal del neocórtex en desarrollo en los humanos modernos.</p>
<p>El equipo, encabezado por Anneline Pinson del Instituto Max Planck, introdujo la variante humana moderna o la neandertal de TKTL1 en el neocórtex de embriones de ratón y vio que las células gliales radiales basales aumentaban con la humana moderna y, por tanto, contenía más neuronas.</p>
<p>A continuación, exploró la relevancia de estos efectos para el desarrollo del cerebro. En los humanos modernos la TKTL1 contiene arginina, mientras que en el neandertal es el aminoácido relacionado lisina.</p>
<p>Los investigadores sustituyeron la arginina por la lisina en organoides cerebrales humanos, que son estructuras en miniatura similares a órganos que pueden cultivarse a partir de células madre en laboratorio y que imitan aspectos del desarrollo temprano del cerebro humano.</p>
<p><em>“Descubrimos que con el aminoácido de tipo neandertal en TKTL1 se producían menos células gliales radiales basales que con el tipo humano moderno y, como consecuencia, también menos neuronas”</em>, explica Anneline Pinson, líder del estudio</p>
<p><em>“Aunque no sabemos cuántas neuronas tenía el cerebro neandertal, podemos suponer que los humanos modernos tienen más neuronas en el lóbulo frontal del cerebro, donde la actividad de TKTL1 es mayor que en el de los neandertales”.</em></p>
<p>El estudio implica que la producción de neuronas en el neocórtex durante el desarrollo fetal es mayor en los humanos modernos de lo que era en los neandertales, en especial en el lóbulo frontal, por lo que, la investigadora considera que “es tentador especular que esto promovió las habilidades cognitivas humanas modernas asociadas al lóbulo frontal”.</p>
<p>Según se indica en un artículo complementario en <a title="https://www.science.org/doi/10.1126/science.ade4388" href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.ade4388" target="_blank"><em><strong>Science</strong></em></a>, <em>“estas observaciones abren el camino para descubrir cambios evolutivos más específicos que dieron forma al cerebro humano moderno y también pueden ayudarnos a predecir los próximos pasos de su evolución».</em></p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-humanos-modernos-generan-mas-neuronas-que-los-neandertales-por-un-cambio-genomico" href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-humanos-modernos-generan-mas-neuronas-que-los-neandertales-por-un-cambio-genomico" target="_blank"><strong>septiembre 30/2022 (SINC)</strong></a></p>
<p><strong>Referencia:</strong></p>
<p>Anneline Pinson et al. <a title="https://www.science.org/doi/10.1126/science.ade4388" href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.ade4388" target="_blank"><em>“Human TKTL1 implies greater neurogenesis in frontal neocortex of modern humans than Neandertals”</em></a>. Science (septiembre, 2022)</p>
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		<title>Desvelan la historia evolutiva de las bacterias de nuestra boca</title>
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		<pubDate>Thu, 13 May 2021 04:05:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Estomatología]]></category>
		<category><![CDATA[microbioma]]></category>
		<category><![CDATA[neandertales]]></category>

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		<description><![CDATA[Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha analizado restos dentales de neandertales, humanos modernos y otros primates hasta identificar diez tipos de bacterias que se han mantenido entre nosotros durante más de 40 millones de años. Las placas de nuestros dientes contienen pistas sorprendentes sobre la evolución de los primeros homínidos y nuestra [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha analizado restos dentales de neandertales, humanos modernos y otros primates hasta identificar diez tipos de bacterias que se han mantenido entre nosotros durante más de 40 millones de años.<span id="more-93599"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-89913 size-thumbnail" title="Desvelan la historia evolutiva de las bacterias de nuestra boca" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2020/12/microbioma-oral-1-150x112.jpg" alt="microbioma oral (1)" width="150" height="112" />Las placas de nuestros dientes contienen pistas sorprendentes sobre la evolución de los primeros homínidos y nuestra propia salud. De esta forma, nuestro microbioma oral, que está formado por billones de células microbianas que pertenecen a miles de especies bacterianas, ha evolucionado conjuntamente con nosotros a lo largo de millones de años. Sin embargo, todavía sabemos muy poco sobre él.</p>
<p>Un grupo de científicos, de más de 40 instituciones de 13 países, ha estudiado la placa dental fosilizada de humanos y neandertales para conocer la historia evolutiva del microbioma oral de los homínidos en los últimos cien mil años. Asimismo, ha comparado estos restos con el de chimpancés, gorilas y monos aulladores. Los resultados se publican en la revista <a title="https://www.pnas.org/content/118/20/e2021655118" href="https://www.pnas.org/content/118/20/e2021655118" target="_blank"><em><strong>PNAS</strong></em></a>.</p>
<p><em>“El estudio del microbioma a través de la metagenómica es una tarea fundamental para comprender la evolución de nuestra especie y el funcionamiento de nuestro cuerpo”</em>, dice a SINC James Fellows Yates, investigador del Instituto Max Planck de Historia de la Ciencia en Alemania, que lidera este trabajo en el que también participan varios centros de investigación españoles.</p>
<p>Según los autores, este trabajo pone de relieve el valor de la investigación de los antiguos metagenomas orales para revelar conocimientos clave sobre los principales acontecimientos de la evolución humana moderna y la prehistoria.</p>
<p><em>“Un metagenoma corresponde al contenido genético total de una muestra. No solo el ADN del huésped, sino también de todos los microbios que viven en el cuerpo: el microbioma humano. Este se considera tan importante para la salud humana como un órgano vital como el corazón o los pulmones, ya que mantener un conjunto de microbios sano significa que mantenemos nuestro propio cuerpo”</em>, subraya el científico.</p>
<p>En total, analizaron 124 restos fósiles que revelaron 10 géneros bacterianos que se han mantenido a lo largo de la evolución de los homínidos africanos y que también comparten con los monos aulladores. Este hecho sugiere que estos grupos microbianos podrían haber desempeñado un papel clave en las placas dentales durante más de 40 millones de años.</p>
<p>Asimismo, los autores descubrieron importantes diferencias en las bacterias del Homo y los chimpancés, pero sorprendentes similitudes entre las de los neandertales y los humanos modernos. De hecho, las bacterias orales de los humanos modernos y los neandertales son casi indistinguibles.</p>
<p><em>“Que estas bacterias en nuestras bocas y las suyas sean tan similares apoyan la evidencia que demuestra que hemos tenido una relación muy larga y estrecha con ellos</em>”, añade Fellows Yates.</p>
<p><strong>Consumo de alimentos ricos en almidón</strong></p>
<p>Lo más llamativo de este hallazgo es que han descubrieron un grupo de bacterias, presentes tanto en los humanos modernos como en los neandertales, que están especialmente adaptadas para consumir almidón.</p>
<p>“A diferencia de los primates no humanos, el Homo se caracteriza por la abundancia de especies de Streptococcus que pueden producir proteínas que se unen a la enzima amilasa, que ayuda a convertir el almidón en azúcares. Este hallazgo sugiere que estos microbios se adaptaron a las dietas ricas en almidón en una etapa temprana de la evolución humana”, apuntan los investigadores.</p>
<p>Sin embargo, también encontraron algunas pequeñas diferencias, como que los humanos antiguos que vivían en la Europa de la Edad de Hielo compartían algunas cepas bacterianas con los neandertales, aunque estas cepas ya no están presentes en los humanos hoy en día.</p>
<p><em>“El estudio utiliza los alimentos ricos en almidón a los que se refiere como ‘órganos de almacenamiento subterráneos’ (</em>USOs) que consumían los primeros homínidos, es decir, tubérculos amiláceos como el ñame en África”, explica el investigador.</p>
<p>Los alimentos con almidón, como raíces, tubérculos y semillas, son fuentes ricas en energía, y se había argumentado que el paso de nuestros antepasados al consumo de estos alimentos pudo haber sido lo que permitió a los humanos desarrollar los grandes cerebros que caracterizan a nuestra especie.</p>
<p><em>“Analizar no solo la genética del huésped, sino tal vez también la genética de las bacterias de nuestro microbioma humano ayudará a determinar con exactitud cuándo se produjeron estas adaptaciones”,</em> señala Fellows Yates.</p>
<p><strong>La aportación española al estudio</strong></p>
<p>La llamada “Dama Roja” de la Cueva del Mirón, en Ramales de la Victoria (España), una mujer magdaleniense de hace unos 19 000 años, forma parte de este estudio, como única representante de las poblaciones del Paleolítico Superior europeo.</p>
<p>De los nueve yacimientos nuevos neandertales del Paleolítico Medio europeo en este estudio, cinco están en España: Banyoles, La Güelga, la Cueva de Valdegoba, la cueva del Boquete de Zafarraya, y la Sima de las Palomas del Cabezo Gordo. Además, se incluyeron cuatro individuos del yacimiento de El Collado como representantes del periodo mesolítico de la península ibérica.</p>
<p>Al igual que los arqueólogos que reconstruyen vasijas rotas, los arqueo genetistas también tienen que juntar minuciosamente los fragmentos rotos de genomas antiguos para reconstruir una imagen completa del pasado</p>
<p><em>“Trabajar con ADN tan antiguo es un gran desafío y, al igual que los arqueólogos que reconstruyen vasijas rotas, los arqueo genetistas también tienen que juntar minuciosamente los fragmentos rotos de genomas antiguos para reconstruir una imagen completa del pasado. Para lograr esto, hemos desarrollado nuevas herramientas y análisis para caracterizar genéticamente miles de millones de fragmentos de ADN con el fin de identificar las bacterias –muertas desde hace mucho tiempo, que se conservan en el registro arqueológico”</em>, concluyen.</p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Desvelan-la-historia-evolutiva-de-las-bacterias-de-nuestra-boca" href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Desvelan-la-historia-evolutiva-de-las-bacterias-de-nuestra-boca" target="_blank"><strong>mayo 12/2021 (SINC)</strong></a></p>
<p><strong>Referencia:</strong></p>
<p>Fellows Yates F. et al. <em><a title="https://www.pnas.org/content/118/20/e2021655118" href="https://www.pnas.org/content/118/20/e2021655118" target="_blank">The evolution and changing ecology of the African hominid oral microbiome</a>,</em> PNAS.</p>
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		<title>El sexo entre los primeros sapiens europeos y los neandertales fue más común de lo que se creía</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Apr 2021 04:02:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[genoma]]></category>
		<category><![CDATA[Homo sapiens]]></category>
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		<description><![CDATA[La secuenciación de los genomas de los humanos más antiguos de Europa hallados en una cueva búlgara, así como los de una mujer en República Checa, confirman en dos estudios las estrechas interacciones de sus poblaciones. Los resultados reflejan lo tumultuosa que fue la historia temprana de los humanos modernos en Europa. Los restos fósiles [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La secuenciación de los genomas de los humanos más antiguos de Europa hallados en una cueva búlgara, así como los de una mujer en República Checa, confirman en dos estudios las estrechas interacciones de sus poblaciones. Los resultados reflejan lo tumultuosa que fue la historia temprana de los humanos modernos en Europa.<span id="more-92898"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-92907 size-thumbnail" title="El sexo entre los primeros sapiens europeos y los neandertales fue más común de lo que se creía" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2021/04/El-sexo-entre-los-primeros-sapiens-europeos-y-los-neandertales-fue-mas-comun-de-lo-que-se-creia-150x100.jpg" alt="El-sexo-entre-los-primeros-sapiens-europeos-y-los-neandertales-fue-mas-comun-de-lo-que-se-creia" width="150" height="100" />Los restos fósiles hallados en la cueva de Bacho Kiro en Bulgaria confirmaban hace unos meses la presencia del Homo sapiens en Europa hace unos 45 000 años. Hasta el momento, los huesos representaban la evidencia más antigua y directa de la llegada de los humanos modernos al continente.</p>
<p>Desde entonces, la comunidad científica ha tratado de averiguar quiénes eran estos primeros colonos europeos y sus relaciones con otros grupos humanos como los neandertales (Homo neanderthalensis), que hasta el momento no quedaban del todo claras. Una nueva investigación, publicada en la revista<a title="https://dx.doi.org/10.1038/s41559-021-01443-x" href="https://dx.doi.org/10.1038/s41559-021-01443-x" target="_blank"><em><strong> Nature Ecology &amp; Evolution</strong></em></a>, arroja ahora más información sobre estos primeros europeos.</p>
<p><em>“A diferencia de lo que podría esperarse de antiguos individuos en Europa, los individuos de Bacho Kiro están más estrechamente relacionados con grupos humanos que contribuyeron con su ascendencia a los asiáticos orientales que a los euroasiáticos occidentales”</em>, revela Mateja Hajdinjak, investigadora en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig en Alemania y autora principal del estudio, con participación española.</p>
<p>Los paleoantropólogos consideran que hace unos 50.000 años estos Homo sapiens se dispersaron desde Oriente Medio, y posteriormente por toda Eurasia, desde Europa del Este hasta Mongolia. Estos grupos humanos pudieron ser reemplazados más tarde en Eurasia occidental, pero continuaron viviendo y contribuyendo a la ascendencia de personas en Eurasia oriental.</p>
<p>Ejemplo de ello es que, según los análisis de genomas realizados, uno de los fósiles encontrados en la cueva búlgara era de un individuo de unos 35 000 años de antigüedad que pertenecía a un grupo que era genéticamente distinto de los primeros habitantes de la cueva. “<em>Esto significa que el componente genético anterior fue reemplazado en gran medida en Eurasia occidental</em>”, añade la investigadora.</p>
<p><strong>Una íntima relación con neandertales</strong></p>
<p>Los primeros habitantes de Bacho Kiro vivieron en una época en la que los neandertales aún estaban presentes. Por eso, los investigadores escanearon sus genomas en busca de ADN neandertal. Descubrieron así que tenían los  mayores niveles de origen neandertal que casi cualquier otro humano primitivo, a excepción de un individuo de hace unos 40 000 años hallado en la cueva Pestera cu Oase, en Rumanía.</p>
<p>Zlatý kůň tenía tramos más largos de ADN neandertal que Ust&#8217;-Ishim de 45 000 años de antigüedad encontrado en Siberia, y considerado hasta ahora el genoma humano moderno más antiguo.</p>
<p>Los análisis de ADN muestran de este modo que todos los individuos de la cueva búlgara portaban entre el 3 % y el 3,8 % de ADN neandertal, es decir que tenían antepasados neandertales seis o siete generaciones atrás. <em>“Esto sugiere que la mezcla entre estos primeros humanos en Europa y los neandertales era más común de lo que se pensaba”,</em> aclara Hajdinjak.</p>
<p>Las estrecha y continuada relación con los neandertales se demuestra también en el genoma de otra europea primitiva de unos 45 000 años de antigüedad, denominada Zlatý kůň y hallada en República Checa. Según la reconstrucción de este genoma, probablemente el europeo más antiguo hasta la fecha, su ascendencia neandertal eran de entre un 2 y un 3 %, similar a todos los demás no africanos.</p>
<p>El estudio, publicado también la revista <a href="https://dx.doi.org/10.1038/s41559-021-01443-x" target="_blank"><em><strong>Nature Ecology &amp; Evolution</strong></em></a>, muestra que Zlatý kůň tenía tramos más largos de ADN neandertal que el individuo llamado Ust&#8217;-Ishim de 45 000 años de antigüedad encontrado en Siberia, y considerado hasta ahora el genoma humano moderno más antiguo. Esto la convertiría en la europea más antigua, unos cientos de años más antigua que Ust&#8217;-Ishim.</p>
<p><em>“No encontramos evidencia de una mezcla adicional [con neandertales] poco antes de que esta humana viviera. Esto podría significar que los antepasados de Zlatý kůň se mudaron a Europa central sin más interacciones con ellos”,</em> precisa Kay Prüfer, investigador en el Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana en Jena, Alemania, y primer autor del segundo trabajo que ha analizado las muestras de su cráneo.</p>
<p><strong>Sin rastro en los europeos actuales</strong></p>
<p>Respecto a su relación con los humanos modernos actuales, <em>“todo lo que podemos decir del genoma es que Zlatý kůň no dejó rastro de su ascendencia entre la gente actual. Su gente murió”</em>, señala Prüfer. Los análisis sugieren así que esta europea formaba parte de una población que se formó antes de que las poblaciones que dieron lugar a los europeos y asiáticos actuales se separaran.</p>
<p><em>“¡Es bastante intrigante que los primeros humanos modernos en Europa finalmente no tuvieran éxito! Al igual que con Ust&#8217;-Ishim y el cráneo europeo más antiguo hasta ahora de Oase 1, Zlatý kůň no muestra continuidad genética con los humanos modernos que vivieron en Europa después de hace 40 000 años”,</em> dice Johannes Krause, autor principal del estudio y director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.</p>
<p>Zlatý kůň formó así su propio linaje no africano, pero no contribuyó a ningún grupo humano actual en particular, pero se extinguió en algún momento del pasado. <em>¿Qué pudo pasar para que no perdurara hasta nuestros días?</em></p>
<p><em>“Especulamos que una gran erupción volcánica ocurrida en Italia hace unos 39 000 años puede explicar en parte por qué desaparecieron tanto el linaje de Zlatý kůň como el de los neandertales. La erupción tuvo un gran impacto en el clima”</em>, subraya a SINC Prüfer.</p>
<p>La erupción en la región italiana de Campania que afectó negativamente al clima del hemisferio norte pudo reducir las posibilidades de supervivencia de los primeros humanos modernos y los neandertales en gran parte de la Europa de la Edad de Hielo. A pesar de conocer cada vez más la historia y declive de estos primeros humanos modernos que se expandieron fuera de África, aún queda mucho por descubrir sobre ellos, dicen los científicos.</p>
<p><em>“Aún no sabemos bien quiénes fueron los primeros europeos humanos modernos que se aventuraron en una tierra desconocida. Pero gracias al análisis de sus genomas, descubrimos una parte de nuestra propia historia que se ha perdido en el tiempo”</em>, concluye Prüfer.</p>
<p><a title="https://www.agenciasinc.es/Noticias/El-sexo-entre-los-primeros-sapiens-europeos-y-los-neandertales-fue-mas-comun-de-lo-que-se-creia" href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/El-sexo-entre-los-primeros-sapiens-europeos-y-los-neandertales-fue-mas-comun-de-lo-que-se-creia" target="_blank"><strong>abril 10/2021 (SINC)</strong></a></p>
<p><strong>Referencias:</strong></p>
<p>Mateja Hajdinjak et al. : <a title="https://www.nature.com/articles/s41586-021-03335-3" href="https://www.nature.com/articles/s41586-021-03335-3" target="_blank"><em>Initial Upper Palaeolithic humans in Europe had recent Neanderthal ancestry</em></a>. Nature. <span class="u-visually-hidden">volume</span> 592, <span class="u-visually-hidden">pages</span>253–257(2021)</p>
<p>Kay Prüfer et al. <a href="https://dx.doi.org/10.1038/s41559-021-01443-x" target="_blank"><em>A genome sequence from a modern human skull over 45 000 years old from Zlatý kůň in Czechia</em></a>.  Nature Ecology &amp; Evolution.(2021). https://doi.org/10.1038/s41559-021-01443-x</p>
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		<title>Hallan en el cerebro de un mono tití, una posible causa de la expansión de la neocórtex durante la evolución humana</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Jul 2020 04:03:05 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Neurología]]></category>
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		<category><![CDATA[denisovanos.]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[gen ARHGAP11B]]></category>
		<category><![CDATA[linaje evolutivo]]></category>
		<category><![CDATA[neandertales]]></category>

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		<description><![CDATA[La expansión del cerebro humano durante la evolución, específicamente del neocórtex, está vinculada a nuestras capacidades cognitivas, como el razonamiento y el lenguaje. Una nueva investigación ha encontrado en el cerebro de un tití la posible causa de la expansión del neocórtex durante la evolución humana, según publican en la revista Science. Se trata de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La expansión del cerebro humano durante la evolución, específicamente del neocórtex, está vinculada a nuestras <em>capacidades cognitivas, como el razonamiento y el lenguaje</em>. Una nueva investigación ha encontrado en el cerebro de un tití la posible causa de la expansión del neocórtex durante la evolución humana, según publican en la revista <a title="https://science.sciencemag.org/content/368/6498/1424" href="https://science.sciencemag.org/content/368/6498/1424" target="_blank"><em><strong>Science</strong></em></a>.<br />
<span id="more-85232"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-65271 size-thumbnail" title="Hallan en el cerebro de un mono tití una posible causa de la expansión de la neocórtex durante la evolución humana" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/03/genetica-y-cerebro-150x150.jpg" alt="genetica y cerebro" width="150" height="150" />Se trata de un <em>gen llamado ARHGAP11B</em> que solo se encuentra en humanos, que activa las células madre del cerebro para formar más células madre, un requisito previo para un cerebro más grande.</p>
<p>Estudios anteriores han demostrado que ARHGAP11B, cuando se expresa en ratones y hurones a niveles no fisiológicos altos, causa una neocorteza expandida, pero su relevancia para la evolución de los primates no ha sido clara.</p>
<p>Investigadores del Instituto Max Planck de Biología y Genética Celular Molecular (MPI-CBG), en Alemania, junto con colegas del Instituto Central de Animales Experimentales (CIEA) y la Universidad Keio en Tokio, en Japón, muestran ahora que este gen específico humano, cuando se expresa a niveles fisiológicos, causa un neocórtex agrandado en el mono tití común, un mono del Nuevo Mundo. Esto sugiere que el gen ARHGAP11B puede haber causado la expansión de neocórtex durante la evolución humana.</p>
<p>El neocórtex humano, la parte evolutivamente más joven de la corteza cerebral, es aproximadamente tres veces más grande que la de nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, y su pliegue en arrugas aumentó durante la evolución para adaptarse al espacio restringido del cráneo.</p>
<p>Una pregunta clave para los científicos es cómo el neocórtex humano se hizo tan grande. En un estudio de 2015, el grupo de investigación de Wieland Huttner, director fundador de MPI-CBG, descubrió que bajo la influencia del gen ARHGAP11B específico para humanos, los embriones de ratón producían muchas más células progenitoras neurales e incluso podían sufrir el plegamiento de sus células normales. Los resultados sugirieron que el gen ARHGAP11B desempeña un papel clave en la expansión evolutiva de la neocorteza humana.</p>
<p>Este gen específico para humanos surgió a través de una duplicación parcial del gen ubicuo ARHGAP11A hace aproximadamente cinco millones de años a lo largo del linaje evolutivo que conducía a los neandertales, los denisovanos y los humanos actuales, y después de que este linaje se había segregado de aquel que conducía al chimpancé.</p>
<p>En un estudio de seguimiento en 2016, el grupo de investigación de Wieland Huttner descubrió una razón sorprendente por la cual la proteína ARHGAP11B contiene una secuencia de 47 aminoácidos que es específica del ser humano, no se encuentra en la proteína ARHGAP11A, y esencial para la capacidad de ARHGAP11B de aumentar células madre cerebrales.</p>
<p>Específicamente, una única sustitución de base C-a-G encontrada en el gen ARHGAP11B conduce a la pérdida de 55 nucleótidos del ARN mensajero ARHGAP11B, lo que provoca un cambio en el marco de lectura que resulta en el humano específico, secuencia de 47 aminoácidos funcionalmente crítica.</p>
<p>Esta sustitución de bases probablemente ocurrió mucho más tarde que cuando este gen surgió hace unos 5 millones de años, en cualquier momento entre hace 1,5 millones y 500 000 años. Tales mutaciones puntuales no son raras, pero en el caso de ARHGAP11B, sus ventajas de formar un cerebro más grande parecen haber influido inmediatamente en la evolución humana.</p>
<p>Sin embargo, hasta ahora no estaba claro si el gen ARHGAP11B específico para humanos también causaría una neocorteza agrandada en primates no humanos. Para investigar esto, los investigadores del grupo de Wieland Huttner se unieron con Erika Sasaki en el Instituto Central de Animales Experimentales (CIEA) en Kawasaki y Hideyuki Okano en la Universidad de Keio en Tokio, ambos ubicados en Japón, que fueron pioneros en el desarrollo de una tecnología para generar primates no humanos transgénicos.</p>
<p>Generaron titíes transgénicos comunes que expresaban el gen ARHGAP11B específico del ser humano, que normalmente no tienen, en el neocórtex en desarrollo. El primer autor del estudio, el postdoc Michael Heide, explica: De hecho, descubrimos que el neocórtex del cerebro del tití común estaba agrandada y la superficie del cerebro plegada. Su placa cortical también era más gruesa de lo normal. Además, pudimos ver un mayor número de progenitores basales de la glía radial en la zona subventricular externa y un mayor número de neuronas de la capa superior, el tipo de neurona que aumenta en la evolución de los primates.</p>
<p>Wieland Huttner, quien dirigió el estudio, agrega: Confinamos nuestros análisis a los fetos de tití, porque anticipamos que la expresión de este gen específico para humanos afectaría el desarrollo del neocórtex en el tití. A la luz de las posibles consecuencias imprevisibles con respecto al postnatal función cerebral, lo consideramos un requisito previo, y obligatorio desde un punto de vista ético, para determinar primero los efectos de ARHGAP11B en el desarrollo del neocórtex fetal de tití.</p>
<p>Los investigadores concluyen que estos resultados sugieren que el gen ARHGAP11B específico para humanos puede haber causado la expansión del neocórtex en el curso de la evolución humana.</p>
<p><strong>junio 29/2020 (Europa Press) -Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.</strong></p>
<p><strong>Referencia:</strong></p>
<p>Ehrenreich I.M. <a title="https://science.sciencemag.org/content/368/6498/1424" href="https://science.sciencemag.org/content/368/6498/1424" target="_blank">Evolution after genome duplication</a>. <em>Science </em> 26 Jun 2020. Vol. 368, Issue 6498, pp. 1424-1425. DOI: 10.1126/science.abc1796</p>
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		<title>La endogamia influyó en el ocaso de los neandertales</title>
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		<pubDate>Wed, 13 Feb 2019 05:48:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Paleontología]]></category>
		<category><![CDATA[endogamia]]></category>
		<category><![CDATA[neandertales]]></category>

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		<description><![CDATA[Un análisis de los restos fósiles de los 13 neandertales recuperados en la cueva de El Sidrón, todo ellos miembros de una misma familia, indican que sufrieron un alto grado de endogamia. &#160; Investigadores dirigidos por Antonio Rosas, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han detectado hasta 17 anomalías congénitas que pueden observarse en [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un análisis de los restos fósiles de los 13 neandertales recuperados en la cueva de El Sidrón, todo ellos miembros de una misma familia, indican que sufrieron un alto grado de endogamia.<span id="more-73666"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2019/02/image_content_8919242_20171005185709.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-73684" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2019/02/image_content_8919242_20171005185709.jpg" alt="image_content_8919242_20171005185709" width="150" height="84" /></a>Investigadores dirigidos por Antonio Rosas, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han detectado hasta 17 anomalías congénitas que pueden observarse en todo el esqueleto de estos humanos paleolíticos. Estas singularidades genéticas se han encontrado en la nariz, la mandíbula, las costillas, el pie y la muñeca, entre otras partes del cuerpo. El trabajo aparece publicado en el último número de <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-019-38571-1" target="_blank"><strong><em>Scientific Reports</em></strong></a>.</p>
<p>&#8216;La extinción de los neandertales se produjo, probablemente, por una combinación de factores ecológicos y demográficos que incluye la interacción con los humanos modernos. En concreto, los neandertales vivieron en grupos pequeños y separados geográficamente entre sí, por lo que estaban prácticamente aislados. El resultado es que empezaron a cruzarse entre los miembros de una misma familia y, con el paso del tiempo, además, el grupo se fue reduciendo más aún y aumentó la endogamia. Esta endogamia, mantenida en el tiempo, pudo llevar a una importante disminución de la variabilidad biológica neandertal&#8217;, destaca Antonio Rosas.</p>
<p>El estudio del grupo familiar de El Sidrón compuesto por 13 individuos ha puesto de manifiesto hasta 17 anomalías congénitas distribuidas por todo el esqueleto. Todas ellas compartidas por varios miembros del grupo. El grupo lo componían siete adultos (cuatro mujeres y tres hombres), tres adolescentes y tres niños.</p>
<p>&#8216;Un ejemplo de ello es que al menos cuatro de los 13 neandertales de El Sidrón tenían una anomalía en el cierre del arco anterior o posterior de las vértebras cervicales. Otro caso llamativo es la presencia de anomalías de carácter congénito en el escafoides (uno de los huesos de la muñeca)&#8217;, detalla Luis Ríos, primer firmante del artículo, que trabaja con el Grupo de Paleoantropología del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC.</p>
<p>En algunos casos los investigadores solo han recuperado pequeños restos de huesos de alguno de los 13 neandertales, lo que impide estudiar todas las anomalías congénitas que pudieron tener cada uno de los neandertales de El Sidrón. Por este motivo, no es descartable que éstas y otras singularidades pudieran haberse repetido en más individuos del grupo asturiano.</p>
<p>&#8216;Estos hallazgos osteológicos son los primeros que apoyan el panorama general que emerge de la paleogenética neandertal. En este sentido, los estudios realizados en diversas muestras, incluyendo las de El Sidrón, indican unos niveles de endogamia elevados, mantenidos en el tiempo, y con un posible aumento en los últimos grupos neandertales que sobrevivieron&#8217;, apunta Ríos.</p>
<p>La información obtenida de los neandertales de El Sidrón concuerda con los estudios genéticos de los restos fósiles de otros neandertales europeos, como los de la cueva croata de Vindija y los de Altai, en Siberia. Según los resultados, en ambos casos también se produjo endogamia. En Altai, además, hubo consanguinidad, es decir, que hubo descendencia entre hermanastros.</p>
<p>Los fósiles de la cueva de El Sidrón, en Piloña (Asturias), representan la colección más completa y abundante de restos neandertales de la Península Ibérica. Durante los trabajos de excavación, realizados entre 2000 y 2013, se recuperaron más de 2500 restos óseos de al menos 13 individuos neandertales que vivieron allí hace aproximadamente 49 000 años.</p>
<p>El análisis de los restos óseos neandertales de El Sidrón ha permitido extraer numerosas conclusiones sobre la vida de estas comunidades humanas prehistóricas. Se han encontrado pruebas de que dividían el trabajo por sexos, que conocían el uso medicinal de determinadas plantas, que su dieta incluía setas, piñones y musgo y de que habrían practicado el canibalismo.<br />
<a title="https://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-endogamia-influyo-ocaso-neandertales-20190208142540.html" href="https://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-endogamia-influyo-ocaso-neandertales-20190208142540.html" target="_blank">febrero 12/2019 (Europa Press)</a></p>
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		<title>Los neandertales pudieron desaparecer por el tamaño de su cerebelo</title>
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		<pubDate>Sat, 12 May 2018 05:41:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Paleontología]]></category>
		<category><![CDATA[neandertales]]></category>

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		<description><![CDATA[Un equipo de investigación internacional, con participación española, ha reconstruido la forma del cerebro de los neandertales y lo ha comparado con la de los primeros Homo sapiens. Los resultados muestran que hubo diferencias en el tamaño de los cerebelos de ambas especies, lo que indica que los humanos modernos tenían mayor capacidad para procesar información [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un equipo de investigación internacional, con participación española, ha reconstruido la forma del cerebro de los neandertales y lo ha comparado con la de los primeros <em>Homo sapiens</em>. Los resultados muestran que hubo diferencias en el tamaño de los cerebelos de ambas especies, lo que indica que los humanos modernos tenían mayor capacidad para procesar información que los neandertales. Esta pudo ser la causa que contribuyó a su misteriosa y rápida desaparición.<span id="more-66786"></span></p>
<p><a href="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/05/neardental.jpg"><img class="alignleft wp-image-66819" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/05/neardental-300x160.jpg" alt="neardental" width="150" height="80" /></a>Utilizando técnicas de anatomía neuronal computerizada, un equipo internacional, con participación del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), ha reconstruido la forma del cerebro de los neandertales y los primeros <em>Homo sapiens</em>. Los resultados se han publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-018-24331-0" target="_blank"><strong><em>Scientific Reports</em></strong></a>.</p>
<p>“Estas reconstrucciones, basadas en una muestra de comparación de cerebros muy grande, nos ha permitido hacer un análisis más detallado que no se limita a la capacidad craneal de cada especie”, explica el investigador del MNCN Markus Bastir. “Hemos comprobado que los neandertales no tenían mayor capacidad craneal que los primeros <em>H. sapiens</em>, pero que el cerebelo de <em>H. sapiens</em> era mayor y la región occipital algo menor”, añade.</p>
<p>El cerebelo tiene gran cantidad de haces nerviosos que lo conectan con otras estructuras del encéfalo. Es la parte del cerebro que se encarga de enviar las órdenes que la corteza cerebral manda al aparato locomotor. Está además relacionado con procesos cognitivos. Por su parte, el lóbulo occipital se encarga de procesar las imágenes que recibimos.</p>
<p>Tras conocer cómo eran las reconstrucciones de los cerebros de ambas especies, el equipo estudió sus posibles implicaciones funcionales: la relación del cerebelo con la atención, la flexibilidad cognitiva, el funcionamiento de la memoria y cómo procesamos el lenguaje.</p>
<p>El equipo pudo comprobar que estas funciones están directamente relacionadas con el tamaño del cerebelo. “Dado que los hemisferios del cerebelo están estructurados como una matriz de neuronas, cabe suponer que tener un cerebelo mayor nos proporciona más capacidad para procesar la información que recibimos”, aclara Bastir, que trabaja en el Grupo de Paleoantropología del MNCN.</p>
<div class="lado frt">
<p>El cerebelo se encarga de enviar las órdenes que la corteza cerebral manda al aparato locomotor. Está además relacionado con procesos cognitivos.</p>
</div>
<p>“Llevamos tiempo usando métodos 3D computacionales para estudiar la evolución, el crecimiento, y la forma del cerebro de los neandertales y otros homininos. Nos preguntamos hasta qué punto la diferencia anatómica en la forma y el tamaño de los cerebelos de ambas especies pudo marcar diferencias significativas en la capacidad cognitiva y el desarrollo de habilidades sociales, y si esto podría haber contribuido a que <em>H. sapiens</em> sustituyera a <em>H. neanderthalensis</em>”, continúa.</p>
<p><strong>El misterio de la desaparición de los neandertales </strong></p>
<p>Los neandertales tenían una gran capacidad craneal, formaban sociedades complejas, rendían culto a sus muertos y cuidaban de los enfermos. Fueron capaces de crear arte abstracto y sobrevivir a etapas tan duras como la edad del hielo. Sin embargo, desaparecieron del planeta.</p>
<p>Se sabe que esta especie vivió en Europa hace, como mínimo, 200 000 años y que despareció hace entre 40 000 y 30 000, poco después de la llegada de <em>Homo sapiens</em> al continente. El motivo de su desaparición sigue siendo una incógnita que paleoantropólogos de todo el mundo continúan investigando.</p>
<p>“Nos preguntamos qué pistas podría darnos la forma y tamaño del cerebro para aclarar esta cuestión y decidimos comparar la estructura cerebral de ambas especies”, concluye Bastir.<br />
<a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-neandertales-pudieron-desaparecer-por-el-tamano-de-su-cerebelo" target="_blank">mayo 11/2018 (agenciasinc.es)</a></p>
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		<title>Así fue la historia genética de los últimos neandertales</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Apr 2018 05:09:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Genética clínica]]></category>
		<category><![CDATA[Paleontología]]></category>
		<category><![CDATA[genoma neandertal]]></category>
		<category><![CDATA[Homo neanderthalensis]]></category>
		<category><![CDATA[neandertales]]></category>

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		<description><![CDATA[Hasta ahora poco se sabía sobre las interacciones de los primeros humanos modernos con los neandertales que vivieron justo antes de desaparecer. La secuenciación de los genomas de cinco de los últimos neandertales arroja ahora luz sobre su diversidad genética y revela que la población que se mezcló con nuestros ancestros surgió hace entre 150 000 [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p class="titulo_noticia">Hasta ahora poco se sabía sobre las interacciones de los primeros humanos modernos con los neandertales que vivieron justo antes de desaparecer. La secuenciación de los genomas de cinco de los últimos neandertales arroja ahora luz sobre su diversidad genética y revela que la población que se mezcló con nuestros ancestros surgió hace entre 150 000 y 90 000 años.<span id="more-65784"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="clearFix wysiwyg">
<div id="galeriaContenido">
<div class="galleria-item from-wysiwyg"><img class=" alignleft" src="http://www.agenciasinc.es/var/ezwebin_site/storage/images/noticias/asi-fue-la-historia-genetica-de-los-ultimos-neandertales/6144842-5-esl-MX/Asi-fue-la-historia-genetica-de-los-ultimos-neandertales_image_380.jpg" alt="Un hombre neandertal. / José Antonio Peñas/Sinc" width="152" height="108" /></div>
</div>
<p>Los neandertales (<em>Homo neanderthalensis</em>) contribuyeron en el ADN de las personas no africanas con <a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-humanos-modernos-no-africanos-tienen-hasta-un-2-6-de-ADN-neandertal" target="_blank">hasta un 2,6 % de su genoma</a>, pero poco sabemos aún sobre cómo, cuándo y dónde se produjeron las interacciones con los primeros humanos modernos antes de que aquellos otros humanos desaparecieran del todo.</p>
<p>Un estudio, publicado esta semana en <a href="https://www.nature.com/articles/nature26151" target="_blank"><strong><em>Nature</em></strong></a>, ha permitido analizar por primera vez con fragmentos de hueso y dientes los genomas de cinco individuos neandertales que vivieron en Bélgica, Francia, Croacia y el Cáucaso ruso -un amplio rango geográfico- en un espacio de tiempo relativamente corto -hace entre 47 000 y 39 000 años-, poco antes del final de la especie.</p>
<p>“Tener más genomas neandertales nos permite averiguar cuál es el más cercano a la población neandertal que se mezcló con los ancestros de los no africanos actuales”, señala a <em>Sinc</em> Mateja Hajdinjak, investigadora del Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology (Alemania) y autora principal del trabajo.</p>
<p>Según el estudio, los últimos neandertales analizados están “significativamente más cerca” de la población de neandertales que se estaban hibridando con los humanos modernos que un neandertal de Siberia previamente secuenciado. “Esto nos permitió mostrar que la población de neandertales que se mezcló con los ancestros de los humanos actuales surgió hace entre 150 000 y 90 000 años”, indica Hajdinjak.</p>
<p>Además, los análisis demuestran que la mayor parte del flujo de los genes neandertales en los primeros humanos modernos se originó de una o más poblaciones que divergieron de los últimos neandertales, como los analizados, antes de que estos se dividieran, hace unos 70 000 años.</p>
<div class="object-center">
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<div class="class-image">
<div class="attribute-image"><img class="alignleft" title="Bone_fragment_of_a_female_Neandertal_from_Vindija_cave_Croatia-1024x768" src="http://www.agenciasinc.es/var/ezwebin_site/storage/images/media/images/bone_fragment_of_a_female_neandertal_from_vindija_cave_croatia-1024x768/6145195-1-esl-MX/Bone_fragment_of_a_female_Neandertal_from_Vindija_cave_Croatia-1024x768_image671_405.jpg" alt="Un fragmento de hueso de una mujer neandertal de la cueva de Vindija en Croatia. / M. Hajdinjak" width="151" height="91" /></div>
</div>
</div>
</div>
<p><strong>El final de los neandertales</strong></p>
<p>El equipo internacional de científicos comparó las secuencias de ADN de estos neandertales con un más antiguo procedente del Cáucaso. Los resultados demuestran que probablemente se produjo un reemplazo de la población, bien en el Cáucaso o en toda Europa, al final de la historia de los neandertales.</p>
<p>Este momento coincide con las pronunciadas fluctuaciones climáticas que tuvieron lugar hace entre 60 000 y 24 000 años, cuando los periodos de frío extremo en el norte de Europa pudieron haber desencadenado la extinción de las poblaciones locales y provocado la posterior recolonización del sur de Europa o el oeste de Asia.</p>
<p>“Desgraciadamente, la genética por sí sola no puede decirnos con precisión cuáles fueron los factores que llevaron a la desaparición de los neandertales. Es probable que diferentes circunstancias contribuyeran a su extinción”, apunta a<em> Sinc</em> la investigadora.</p>
<p>Para la experta, los cambios en el medioambiente, que coincidió con la competencia con los humanos modernos, probablemente condujeron a la desaparición de esta especie humana.<br />
<a href="//www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-fue-la-historia-genetica-de-los-ultimos-neandertales" target="_blank">abril 5/2018 (agenciasinc.es)</a></p>
</div>
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		<title>Marcas óseas reflejan la existencia de aprendizaje entre neandertales</title>
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		<pubDate>Mon, 08 May 2017 05:40:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Paleontología]]></category>
		<category><![CDATA[neandertales]]></category>
		<category><![CDATA[patrones de fractura ósea de restos fósiles]]></category>

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		<description><![CDATA[Un equipo de paleontólogos, con la participación del  Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, ha realizado un estudio sobre los patrones de fractura ósea de restos fósiles de 50 000 años del yacimiento francés de Abri du Marás. El trabajo, que aporta información sobre los animales consumidos y su procesamiento, ha permitido explorar [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un equipo de paleontólogos, con la participación del  Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, ha realizado un estudio sobre los patrones de fractura ósea de restos fósiles de 50 000 años del yacimiento francés de Abri du Marás. El trabajo, que aporta información sobre los animales consumidos y su procesamiento, ha permitido explorar cuestiones sobre el aprendizaje y la transmisión de información entre grupos de neandertales.<span id="more-57912"></span></p>
<p>Un estudio publicado en la <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352409X17300032" target="_blank"><strong><em>Journal of Archaeological Science: Reports</em></strong></a> sobre las marcas antropogénicas en restos óseos de 50 000 años de antigüedad, hallados en el nivel 4.1 del yacimiento Abri du Marás, al sureste de Francia, explorado cuestiones sobre el aprendizaje y la transmisión de información intragrupal entre los neandertales.</p>
<p>Se trata de un estudio tafonómico centrado en la búsqueda de patrones de fractura ósea que resultan de la obtención del tuétano contenido en los huesos, en el que ha participado Ruth Blasco, investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), de Burgos. El trabajo  aporta información relevante no solo sobre los animales consumidos en el yacimiento, sino también sobre la forma en que éstos fueron procesados.</p>
<p>Impactos de percusión</p>
<p>“La localización de los impactos de percusión sobre determinadas zonas de los huesos podría indicarnos actividades repetitivas como resultado de actividades estandarizadas, y es precisamente esta estandarización la que podría ayudarnos a explorar procesos más complejos vinculados a la trasmisión de información y aprendizaje”, explica Blasco.</p>
<p>El trabajo aporta información sobre los animales consumidos y su forma de procesamiento</p>
<p>La identificación de estos procesos de aprendizaje social y sus mecanismos de transmisión es un tema que se ha abordado habitualmente desde el registro lítico y muy pocas veces desde la perspectiva faunística. “Pero lo cierto es que la búsqueda de uniformidad en los patrones de fractura ósea supone una herramienta muy útil para explorar las tradiciones culturales humanas durante el procesamiento de una carcasa”, declara esta experta en Tafonomía.</p>
<p>En el caso del Abri du Maras no se ha detectado una alta estandarización en el registro, lo cual no ha sido interpretado como una falta de aprendizaje, sino como la consecuencia de escenarios alternativos como la presencia de varios grupos con diversas prácticas de carnicería durante la formación sedimentaria del nivel 4.1; algo que estaría acorde con el marcado carácter de palimpsesto (mezcla de varios eventos y procesos) del nivel.</p>
<p>Este trabajo, que ha sido liderado por el Muséum national d&#8217;histoire naturelle de París, es una continuidad de un estudio liderado por Ruth Blasco que se publicó en 2013 en la revista <strong><a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0076780" target="_blank"><em>PLOS ONE</em></a></strong>. En él se planteaba la existencia de marcas culturales en los huesos como resultado de un aprendizaje social y una estabilización de las tradiciones intragrupales.<br />
<a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Marcas-oseas-reflejan-la-existencia-de-aprendizaje-entre-neandertales" target="_blank">mayo 7/2017 (agenciasinc.es)</a></p>
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