<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Servicio de noticias en salud Al Día &#187; hipersomnia</title>
	<atom:link href="https://boletinaldia.sld.cu/aldia/tag/hipersomnia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia</link>
	<description>Editora principal - Especialista en Información  &#124;  Dpto. Fuentes y Servicios de Información, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública &#124; Calle 27 No. 110 e M y N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP 10 400 Cuba &#124; Telefs: (537) 8383316 al 20, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m.</description>
	<lastBuildDate>Tue, 21 Apr 2026 10:47:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.39</generator>
<atom:link rel="search"
           href="https://boletinaldia.sld.cu/aldia/opensearch"
           type="application/opensearchdescription+xml"
           title="Content Search" />	<item>
		<title>Cómo saber si duermen bien los adolescentes y jóvenes</title>
		<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2024/04/22/como-saber-si-duermen-bien-los-adolescentes-y-jovenes/</link>
		<comments>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2024/04/22/como-saber-si-duermen-bien-los-adolescentes-y-jovenes/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Apr 2024 08:11:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Alberto Santamaría González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Bienestar, salud y calidad de vida]]></category>
		<category><![CDATA[Pediatría]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Trastornos del sueño]]></category>
		<category><![CDATA[atención primaria de salud (APS)]]></category>
		<category><![CDATA[hipersomnia]]></category>
		<category><![CDATA[sueño]]></category>
		<category><![CDATA[trastornos del sueño]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://boletinaldia.sld.cu/aldia/?p=115144</guid>
		<description><![CDATA[La adolescencia es un periodo de intensos cambios, físicos, psicológicos, emocionales y sociales. La Organización Mundial de la Salud la ubica entre los 10 y los 19 años, mientras que la juventud hasta los 24 años. Varios profesionales, así como la Asociación Americana de Pediatría, consideran que este periodo se alarga hasta los 21 años. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/10/Efectos-de-la-privacion-del-sueno.jpg"><img class="alignleft wp-image-71070" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/10/Efectos-de-la-privacion-del-sueno-300x160.jpg" alt="Imagen: Archivo." width="200" height="107" /></a>La adolescencia es un periodo de intensos cambios, físicos, psicológicos, emocionales y sociales. La Organización Mundial de la Salud la ubica entre los 10 y los 19 años, mientras que la juventud hasta los 24 años. Varios profesionales, así como la Asociación Americana de Pediatría, consideran que este periodo se alarga hasta los 21 años.</p>
<p>Aproximadamente un 30 % de los niños y de los adolescentes padecerán alguna alteración relacionada con el sueño a lo largo de su desarrollo, tal y como asegura en una entrevista la pediatra especialista en Medicina de la Adolescencia, y miembro de la Sociedad Española de la Medicina de la Adolescencia (SEMA) Inés Hidalgo.</p>
<p>Así, dice que el sueño del adolescente se caracteriza por un retraso biológico en el inicio y en la finalización de la secreción nocturna de melatonina (ritmo circadiano): «En estos, además, el acúmulo de la presión de sueño a lo largo del día se produce de una manera más lenta. Por ello, el nivel de somnolencia a última hora del día es menor y, con ello, se retrasa el inicio del sueño».</p>
<p>Otros factores que dificultan que el adolescente cubra sus necesidades biológicas de sueño son, tal y como apunta: la irregularidad de los horarios los fines de semana (acostarse más tarde y alargar el sueño por las mañanas los fines de semana); junto con el uso a última hora del día de la tecnología (supresión de la secreción de melatonina por la luz de los dispositivos).</p>
<p>«También los horarios escolares tienen una gran influencia en el sueño del adolescente. Se ha visto que cada 10 minutos de retraso en el horario de inicio escolar se corresponde a un incremento de la posibilidad de dormir más, y a una disminución de la sensación de cansancio durante el horario escolar», argumenta.</p>
<p>En el sueño del adolescente también influyen otros aspectos como trabajar tras el instituto, la socialización, la participación en deportes, las actividades extraescolares, junto con la falta de control paterno y el saltarse las reglas para dormir bien (higiene del sueño), manifiesta esta doctora de atención primaria.</p>
<p>CUÁNTAS HORAS DEBE DORMIR UN ADOLESCENTE</p>
<p>Con ello, recuerda que la duración ideal del sueño es la que nos permite realizar una actividad diaria con normalidad; insiste en que cada persona tiene unas necesidades específicas; de manera que la duración del sueño varía en función de la edad, del estado de salud de la persona, pero también del estado emocional, e incluso de la geografía de la persona.</p>
<p>«Las necesidades diareias de sueño de los adolescentes según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (NFS, por sus siglas en inglés) oscilan desde las 11 horas (percentil 97) a las 7 horas (percentil 3); siendo el valor del percentil 50 de 7 a 9 horas diarias», precisa.</p>
<p>También cree Hidalgo que hay que considerar el &#8216;cronotipo de sueño&#8217;, que es la predisposición natural que cada persona tiene de experimentar picos de energía o momentos de descanso según la hora del día; siendo distinto en cada persona.</p>
<p>«Dormir un número adecuado de horas, de forma regular, se asocia lógicamente con mejores resultados en salud: mejor atención, conducta, aprendizaje, memoria, regulación de las emociones, calidad de vida, salud física y mental. Mientras, un déficit crónico de sueño puede provocar muchos problemas: accidentes de tráfico y de todo tipo, somnolencia diurna patológica, hiperactividad, inatención, fracaso escolar, alteración del comportamiento, depresión, alteraciones en la esfera endocrina como obesidad, o diabetes, así como hipertensión, aumento del riesgo cardiovascular y alteraciones inmunológicas entre otras», detalla esta experta.</p>
<p>COMO SABER SI HAY UN PROBLEMA DEL SUEÑO</p>
<p>Con ello, preguntamos a esta pediatra y miembro de la Sociedad Española de la Medicina de la Adolescencia cómo pueden saber los padres si sus hijos cuentan o no con un problema de sueño, recordando que estos se consideran cuando se dan «patrones insatisfactorios para los padres, el chico o el pediatra y pueden estar relacionados con el bienestar del paciente o de la familia»; mientras que un trastorno en sí del sueño se define como «una alteración real, no una variación, de una función fisiológica que controla el sueño y opera durante el mismo».</p>
<p>De forma práctica, esta doctora clasifica los problemas del sueño, por ejemplo, en pacientes a los que les cuesta dormirse (insomnio por higiene del sueño inadecuada, insomnio conductual, síndrome de retraso de fase (SRF), o síndrome de piernas inquietas (SPI).</p>
<p>Dice que, entre otros, también puede haber un problema con el sueño del adolescente si el paciente se duerme durante el día, y esto podría darse por una privación crónica del sueño por diferentes causas (dormir pocas horas, uso de estimulantes, uso de drogas, fármacos, nuevas tecnologías de información y comunicación y enfermedad psiquiátrica entre otras); aunque también se incluyen la narcolepsia, o la hipersomnia idiopática, entre otros.</p>
<p>«Para saber si hay un problema del sueño, el profesional realizará una adecuada historia clínica, una exploración física completa, y la agenda de sueño. Posteriormente, puede ayudarse de diferentes cuestionarios y de pruebas diagnósticas según el caso», concreta la doctora Hidalgo.</p>
<p>A su vez, recuerda que en los adolescentes es habitual que haya periodos en los que necesiten más horas de sueño: «Si, como hemos comentado los fines de semana los adolescentes duermen más para recuperar el déficit de sueño que van acumulando a lo largo de la semana por las circunstancias comentadas (pantallas, o horarios, por ejemplo), e incluso las salidas del fin de semana. Igualmente, esto se diferencia con una adecuada historia clínica, con una exploración física completa y con la agenda de sueño. Posteriormente, el profesional puede ayudarse de diferentes cuestionarios, y de pruebas diagnósticas».</p>
<p>EL CASO DE LA HIPERSOMNIA</p>
<p>Le preguntamos concretamente a esta pediatra por los casos de hipersomnia en el adolescente, fruto de ese déficit crónico de sueño, o Somnolencia Diurna Excesiva (SDE), y que se refiere a periodos de tiempo prolongados sin dormir, y por el que el adolescente se va durmiendo en el colegio, por ejemplo, o es hiperactivo e incapaz de sentarse en clase. Y es que el problema que hay hoy día con la hipersomnia en adolescentes es que ésta no suele descubrirse hasta que no se manifiesta en el rendimiento escolar del menor, y en que su vida diaria se ve alterada, por lo que su diagnóstico precoz es clave.</p>
<p>«En un <a href="https://scielo.isciii.es/pdf/pap/v12s19/sup19_12.pdf" target="_blank">estudio en 2008 de Pin y cols.</a> realizado en 750 adolescentes entre 13-14 años, se observó que el 52,8 % presentaba SDE, cifra como vemos muy elevada. En la SDE intervienen muchos factores: problemas psiquiátricos o médicos, uso de medicamentos como metilfenidato, antihistamínicos, déficit de sueño, sueño fragmentado por luz, ruido, dolor, las nuevas tecnologías, una mala higiene del sueño y trastornos primarios del sueño (SRF, SPI)», relata la miembro de SEMA.</p>
<p>CÓMO SOSPECHAR DE HIPERSOMNIA</p>
<p>Con todo ello, preguntamos a esta pediatra por los principales signos de hipersomnia o déficit crónico de sueño, que tal y como apunta se manifiesta por: despertar matutino difícil; dormir el fin de semana dos horas más de lo habitual; somnolencia en horario escolar o siestas durante el día; alteraciones del ánimo, o del comportamiento durante el día, que mejoran cuando el paciente duerme más tiempo.</p>
<p>«Un déficit crónico de sueño se acompaña de alteraciones cognitivas, del aprendizaje, alteraciones emocionales con irritabilidad, psicológicas y físicas, afectando de forma muy importante a la calidad de vida del paciente y a su entorno. La expresión clínica de la SDE puede variar según la edad, así en los niños pequeños puede haber una necesidad de siestas o de hiperactividad paradójica, déficit de atención con problemas de aprendizaje y desarrollo; mientras que en adolescentes la clínica es similar al adulto con somnolencia, déficit cognitivo e irritabilidad, así como afectación del rendimiento escolar», agrega.</p>
<p>PUEDEN AFECTAR AL DESARROLLO DEL PACIENTE</p>
<p>Con todo ello, esta experta señala que los trastornos del sueño constituyen un problema de salud pública ya que, si no se tratan adecuadamente, afectarán al desarrollo del paciente, aparte de que pueden evolucionar a la edad adulta, a la vez que indica que su presencia puede exacerbar otros problemas que el paciente tenga de base.</p>
<p>Los problemas del sueño en la adolescencia pueden condicionar la salud en etapas posteriores, de manera que un tercio de los adolescentes que presentan problemas del sueño a los 16 años los tienen aún a los 23 años; mientras que un 10 %, a los 42 años. «Así pues, mejorar el sueño del adolescente es mejorar el sueño y la calidad de vida no sólo en la adolescencia, sino en las etapas posteriores de la vidad», avanza esta experta.</p>
<p>No obstante, considera que, en general los trastornos del sueño están infravalorados tanto por los pacientes, como por sus familias, y a veces por los propios profesionales. «Debemos tener en cuenta que estos problemas pueden prevenirse y tratarse. La reducción del déficit de sueño es posible mediante la educación y la difusión del conocimiento», insiste la miembro de SEMA.</p>
<p>En este sentido, recuerda que el estudio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34241592/" target="_blank">SHASTU</a> (Sleep Habits in Students Performance, financiado por la UE dentro del programa Erasmus plus) refleja que el porcentaje de alumnos que superan la línea de corte de una mala calidad de sueño pasaba del 22,5 % al 12,3 % tras establecer durante dos años unos correctos hábitos e higiene del sueño dentro del programa formativo de los centros educativos.</p>
<p>CONSEJOS PARA QUE UN ADOLESCENTE DUERMA MEJOR</p>
<p>En última instancia, las medidas importantes para la higiene del sueño en el adolescente son, tal y como enumera:</p>
<p>-Mantener un horario regular al acostarse y despertarse, incluso el fin de semana.</p>
<p>-Crear un ambiente adecuado para dormir en cuanto a luz, temperatura, y ruido.</p>
<p>-Respetar el ciclo luz-oscuridad, la exposición a luz intensa por la mañana ayuda a adelantar la fase de sueño; debemos evitar el uso de gafas de sol en esas primeras horas; del mismo modo, el sueño debe conciliarse en un ambiente oscuro, pues la luz interfiere negativamente en la síntesis de melatonina.</p>
<p>-Ir al centro docente andando, o en bicicleta, por ejemplo.</p>
<p>-Evitar las siestas; pero si las precisa que sean cortas, de unos 10 minutos, al menos, seis horas antes de la hora previa de acostarse.</p>
<p>-No se aconseja el uso de tecnología una hora antes de acostarse y su dormitorio debe estar libre de tecnología.</p>
<p>-El ejercicio físico moderado intenso deberá practicarse, a ser posible, por la mañana o al inicio de la tarde, evitando hacerlo en las dos horas previas al sueño.</p>
<p>-Evitar cenar después de las 9 o las 9 y 30 de la noche.</p>
<p>-Evitar el consumo de alimentos/bebidas excitantes (chocolates, refrescos) y otras sustancias con efectos nocivos para la salud (tabaco, alcohol, drogas).</p>
<p>-Se debe usar la cama solo para dormir, y levantarse de ella si no puede conciliar el sueño (control de estímulo), restringiendo el tiempo en la cama al tiempo real de sueño (restricción de sueño).</p>
<p>-Uso de técnicas de relajación y estrategias cognitivo-conductuales para reducir la ansiedad.</p>
<p>-Los padres deberán ser entrenados en el reconocimiento del déficit de sueño: irritabilidad, difícil despertar, recuperación durante el fin de semana; además, deberán favorecer el ambiente propicio al sueño al final de la tarde y dar ejemplo con unas adecuadas medidas de higiene del sueño.</p>
<p><strong>19 abril 2024|Fuente: <a href="https://www.europapress.es/" target="_blank">Europa Press</a> |Tomado de |<a href="https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-consejos-peculiar-sueno-adolescente-saber-cuando-tiene-problema-20240419082649.html" target="_blank">Noticia</a></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2024/04/22/como-saber-si-duermen-bien-los-adolescentes-y-jovenes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El insomnio es un  trastorno del sueño  difícil de erradicar</title>
		<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2015/02/09/el-insomnio-es-un-trastorno-del-sueno-dificil-de-erradicar/</link>
		<comments>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2015/02/09/el-insomnio-es-un-trastorno-del-sueno-dificil-de-erradicar/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Feb 2015 06:09:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Epilepsias]]></category>
		<category><![CDATA[Temas la Salud y Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[atención primaria de salud (APS)]]></category>
		<category><![CDATA[hipersomnia]]></category>
		<category><![CDATA[insomnio]]></category>
		<category><![CDATA[narcolepsia]]></category>
		<category><![CDATA[ritmos circadianos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://boletinaldia.sld.cu/aldia/?p=39706</guid>
		<description><![CDATA[El insomnio es el trastorno  más común entre las alteraciones  del sueño.  Un 20-30 % de la población general lo sufre alguna vez. Entre un 20-30 % de la población general lo presenta en algún momento, si bien no resulta frecuente en sus formas más graves (un 15 % de los diagnosticados). También es uno de los más [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El insomnio es el trastorno  más común entre las alteraciones  del sueño.  Un 20-30 % de la población general lo sufre alguna vez.<span id="more-39706"></span></p>
<p>Entre un 20-30 % de la población general lo presenta en algún momento, si bien no resulta frecuente en sus formas más graves (un 15 % de los diagnosticados). También es uno de los más costosos de curar. Teóricamente, parece sencillo, porque si no tiene causa orgánica, su erradicación suele basarse en medidas conductuales y cognitivas, pero al igual que sucede con las recomendaciones higiénicas en otros trastornos, cuesta ponerlas en práctica.</p>
<p>Gran parte de estos enfermos con trastornos del sueño no necesitan ser tratados  con el psiquiatra o el psicólogo; de ahí que la coordinación entre atención primaria y especializada resulta esencial, y así se ha puesto de manifiesto en la Jornada de Medicina del Sueño dirigida por Jesús Pastor, jefe del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital de La Princesa, en Madrid.</p>
<p>Uno de los primeros pasos con las alteraciones del sueño es determinar la causa y descartar motivos orgánicos del trastorno. Por ejemplo, el síndrome de apnea, el hipertiroidismo, el síndrome de piernas inquietas o incluso la epilepsia pueden debutar con signos de hipersomnia.</p>
<p>En los últimos años se ha intensificado la investigación de los mecanismos fisiológicos implicados en el sueño. Así, se ha profundizado en el conocimiento de los ritmos circadianos, sobre todo en animales inferiores. No obstante, esos hallazgos no han tenido apenas trascendencia clínica. En cambio, sí ha habido un impacto en las consultas por el descubrimiento del papel de las hipocretinas- orexinas en la regulación del sueño.</p>
<p>«Este sistema neurroregulador, descrito a finales del siglo XX, se ha comprobado fundamental para el mantenimiento de la vigilia y ha revolucionado los conceptos fisiopatológicos de muchas enfermedades del sueño y el diagnóstico de algunas enfermedades, como la narcolepsia», ha expuesto Pastor. Ahora el diagnóstico de esta enfermedad rara se realiza por la presencia de hipocretinas-orexinas en el líquido cefalorraquídeo.</p>
<p>También para los enfermos con narcolepsia, el tratamiento con los fármacos modafinilo y el oxibato sódico ha obtenido gran eficacia. Se plantea así el interés por adelantar el diagnóstico de una enfermedad que, de media, tarda en detectarse ocho años.</p>
<p>La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos acaba de publicar sus nuevas recomendaciones sobre el tiempo de descanso, que oscila entre las 9-11 horas para los escolares, y las 7-9, de los adultos (hasta 65 años).</p>
<p>Con todo, Jesús Pastor reconoce que la normalidad es subjetiva. «Las horas de sueño necesarias vienen marcadas por factores genéticos y/o epigenéticos aún poco determinados. El problema viene cuando dormimos lo que podemos, no lo que necesitamos».</p>
<p><a title="trast del sueño" href="http://neurologia.diariomedico.com/2015/02/05/area-cientifica/especialidades/neurologia/insomnio-prevalente-como-dificil-erradicar" target="_blank"><strong>febrero 5/ 2015 (Diario Médico)</strong></a></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2015/02/09/el-insomnio-es-un-trastorno-del-sueno-dificil-de-erradicar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los trastornos del sueño son una pesadilla</title>
		<link>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2011/07/14/los-trastornos-del-sueno-son-una-pesadilla/</link>
		<comments>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2011/07/14/los-trastornos-del-sueno-son-una-pesadilla/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 14 Jul 2011 09:49:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Enfermedades crónicas no transmisibles]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Psiquiatría]]></category>
		<category><![CDATA[Trastornos del sueño]]></category>
		<category><![CDATA[hipersomnia]]></category>
		<category><![CDATA[insomnio]]></category>
		<category><![CDATA[trastornos del sueño]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://boletinaldia.sld.cu/aldia/?p=16771</guid>
		<description><![CDATA[La frase es popular: \»críate fama y échate a dormir\». Sin embargo, acatarla no es fácil para quienes sufren de insomnio. En su caso, el sueño no surge con facilidad, se interrumpe con frecuencia o, simplemente, no resulta reparador. Para estas personas, intentar dormir puede convertirse en su peor pesadilla. El insomnio no es lo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La frase es popular: \»críate fama y échate a dormir\». Sin embargo, acatarla no es fácil para quienes sufren de insomnio. En su caso, el sueño no surge con facilidad, se interrumpe con frecuencia o, simplemente, no resulta reparador. Para estas personas, intentar dormir puede convertirse en su peor pesadilla.<span id="more-16771"></span></p>
<p>El insomnio no es lo mismo que pasar una mala noche porque la preocupación y la ansiedad se introdujeron bajo las sábanas. A cualquiera le quita el sueño un problema laboral, el calor de la noche o el mosquito que revolotea sin cesar.</p>
<p>El insomnio es más que eso; incluso puede ser la primera señal de depresión y, en algún punto, provocar graves consecuencias en muchas situaciones de la vida cotidiana. Es por eso que, para corregirlo, no basta con contar ovejas brincando la cerca o tomar leche tibia.</p>
<p>La clave para poder curarlo es averiguar qué es lo que está provocándolo, de modo que quienes lo padezcan durante 30 días seguidos deben buscar ayuda profesional.</p>
<p>Las consecuencias negativas de dormir mal se pueden reflejar en cambios de humor, irritabilidad, falta de concentración, problemas de memoria, dolor de cabeza y fatiga. El sistema inmunológico puede verse amenazado, y dependiendo del origen del trastorno, este puede generar hipertensión arterial, impotencia, sobrepeso, arritmia cardíaca y hasta infartos o derrames.</p>
<p>Los especialistas mencionan algunas variantes del insomnio: el crónico es el más grave de esta familia de trastornos, por su constancia, mientras que el primario se caracteriza por entrometerse en el sueño durante tres o más noches de la semana, y el secundario aparece de forma más esporádica e irregular.</p>
<p>En el 2010, el doctor Alexandros Vgontzax, profesor de psiquiatría de la Escuela de Medicina de Penn State University, publicó un estudio en la revista <em>Sleep</em>, en el que aseguraba que el insomnio crónico puede causar la muerte.</p>
<p>La investigación se realizó a lo largo de 14 años, y las conclusiones señalaron que, de una muestra de 1700 hombres, los que dormían menos de seis horas por noche eran cuatro veces más propensos a morir que quienes dormían más tiempo.</p>
<p>Por otra parte, el estudio señaló que los problemas para dormir en las mujeres pueden ser menos severos que en los pacientes masculinos.</p>
<p>Diferente opinión tiene Ariel Miremberg Rubinstein, otorrinolaringólogo y especialista en medicina del sueño. El doctor opina que son más los casos de insomnio en mujeres que en hombres \»por su papel de madres o por cuestiones hormonales\».</p>
<p>Según el doctor, las horas de sueño por noche de un adulto deben ser siete u ocho. \»La exigencia de horas está basada en estadísticas, pero no todo el mundo necesita dormir esa cantidad de tiempo. Fisiológicamente, hay personas que se llaman <em>dormidoras cortas</em>, que con cuatro horas, pueden descansar todo lo que a otra persona le tomaría más\».</p>
<p>Por el contrario los \»dormidores largos\» requieren cerca de 10,5 horas para sentirse descansados.</p>
<p>A veces, los factores que están provocando la falta de sueño se relacionan con el lugar donde la persona duerme. Si el paciente descansa cerca de un salón de baile o expuesto a una luz, la dificultad para dormir está a simple vista. En otros casos el problema entra por los oídos, cuando son los ronquidos propios los culpables de que el individuo se despierte repetidamente.</p>
<p>La apnea, un trastorno respiratorio, también puede ser responsable de malas noches. Según el periódico médico de la <em>Public Library of Science</em>, el 4% de los adultos padece de este trastorno.</p>
<p>\»Encontramos pacientes con malos hábitos y también hay personas con hiperalerta, a las que cualquier sonidito las despierta\», comenta Miremberg.</p>
<p>\»El insomnio es muy común, lo que pasa es que las personas no le dan la importancia que merece. Piensan que duermen mal y viven con la queja de que no tienen sueño reparador\», añade.</p>
<p>Entre las recomendaciones para tratar de conciliar un mejor sueño se incluye ducharse con agua tibia antes de acostarse, para así relajar el cuerpo. A toda costa, hay que evitar las bebidas con cafeína así como los ejercicios en la tarde y noche para evitar que la persona se active. Además, se aconseja tener horarios regulares para dormir.</p>
<p>También ayuda recurrir a una \»higiene del sueño\», con prácticas como desarrollar el hábito de la lectura antes de dormir y anotar en un papel los asuntos que quedaron pendientes. El cometido es dejar el estrés y las preocupaciones cotidianas fuera de las sábanas.</p>
<p>Un porcentaje mínimo de quienes tienen problemas de sueño sufre de \»insomnio familiar fatal\», un trastorno hereditario. En esos casos, hay una alteración grave a nivel cerebral y la persona puede llegar a sufrir crisis de angustia y convulsiones por la falta de un sueño reparador.</p>
<p>Hasta en los padecimientos extremos, las personas duermen en algún momento. No es posible que un paciente evada el sueño permanentemente, pues luego de muchas horas o días de no dormir el cuerpo exige descanso.</p>
<p>Hipersomnia. \»Hay pacientes que tienen varios relojes despertadores: uno en la mesa de noche, otro puesto en la muñeca, un tercero en la computadora y además le piden a alguien que los llame para despertarse\», cuenta el doctor Miremberg. Sin embargo, para algunos ni eso es suficiente para librarse del sueño.</p>
<p>Las personas que sufren de hipersomnia tienen dificultades para levantarse, padecen de somnolencia diurna excesiva y tienen la necesidad de dormir a cada rato. Entre sus consecuencias, también está el deterioro en la capacidad mental durante el día, los dolores de cabeza y complicaciones vasculares periféricas.</p>
<p>En los casos más peligrosos, incluso hay ataques de sueño repentino durante la realización de cualquier actividad, desde conversar hasta conducir.</p>
<p>Estos episodios incontrolables de sueño son un gran riesgo pues podrían provocar accidentes cuando la persona pierde el control sobre su estado de alerta.</p>
<p>Además, una interferencia continua en las responsabilidades laborales puede llegar a ser motivo de despido.</p>
<p>\»Todos los que tengan hipersomnia por más de un mes deben buscar ayuda\», comenta el otorrinolaringólogo. \»Es un error recurrir a bebidas energizantes para curar el trastorno, pues estas, por su alto contenido de cafeína, tienen efectos secundarios y pueden generar adicción\».</p>
<p>Cuando se busca la causa sin hallarla, el trastorno se cataloga como hipersomnia idiopática, uno de los principales tipos de hipersomnia. A veces, la alteración en el sueño se debe a traumas de tipo cerebral por alguna lesión, pero también podría ser efecto de una enfermedad respiratoria, renal o hepática.</p>
<p>También hay pacientes a quienes la hipersomnia les viene del uso de ciertos fármacos, que deben dejar de ingerir.</p>
<p>Para otros, la hipersomnia puede estar relacionada con malos hábitos. Dormir muchas horas seguidas no es necesariamente sinónimo de descanso, pues a veces el sueño \»no rinde\» por diversos factores.</p>
<p>\»Debe haber un balance entre cantidad y calidad del sueño\», agrega Miremberg.</p>
<p>Este trastorno se puede curar cuando se halla la razón que lo provoca. Entonces, se trata la enfermedad de fondo y así se busca resolver el sueño excesivo.<br />
<a href="http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=71760&amp;uid=556031" target="_blank">julio 11/2011 (Intramed) </a></p>
<p><span style="text-decoration: underline"><strong>Artículo Relacionado</strong></span>:</p>
<p><strong>Nota</strong>: Para los lectores del dominio *sld.cu acceden al texto completo a través de Hinari.</p>
<p>Hublin C, Partinen M, Koskenvuo M, Kaprio J. <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21731146" target="_blank"><em><strong>Heritability and mortality risk of insomnia-related symptoms: a genetic epidemiologic study in a population-based twin cohort</strong></em></a>. <em>Sleep</em>.  2011 Jul 1;34(7):957-64.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://boletinaldia.sld.cu/aldia/2011/07/14/los-trastornos-del-sueno-son-una-pesadilla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
