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	<title>Servicio de noticias en salud Al Día &#187; gasto energético</title>
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	<description>Editora principal - Especialista en Información  &#124;  Dpto. Fuentes y Servicios de Información, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública &#124; Calle 27 No. 110 e M y N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP 10 400 Cuba &#124; Telefs: (537) 8383316 al 20, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m.</description>
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		<title>El embarazo no aumenta tanto el gasto energético como se pensaba</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Feb 2021 04:02:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Bioquímica]]></category>
		<category><![CDATA[Obstetricia y ginecología]]></category>
		<category><![CDATA[Salud Materno Infantil]]></category>
		<category><![CDATA[embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[gasto energético]]></category>

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		<description><![CDATA[La gestación humana supone importantes cambios en la fisiología femenina y en el gasto energético durante todo el periodo de embarazo. Entre las mujeres gestantes existe una gran variabilidad individual en los mecanismos fisiológicos que hacen frente a las costosas demandas energéticas de la reproducción. Un estudio reciente demuestra que, pese a las claras diferencias [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La gestación humana supone importantes cambios en la fisiología femenina y en el gasto energético durante todo el periodo de embarazo. Entre las mujeres gestantes existe una gran variabilidad individual en los mecanismos fisiológicos que hacen frente a las costosas demandas energéticas de la reproducción. Un estudio reciente demuestra que, pese a las claras diferencias de peso y tejidos corporales entre mujeres embarazadas y no embarazadas, su gasto energético es similar.<span id="more-91435"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-77804" title="El embarazo no aumenta tanto el gasto energético como se pensaba" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2019/08/embarazo-y-ejercicio-físico-150x75.jpg" alt="embarazo y ejercicio físico" width="204" height="102" /> Se trata de una investigación desarrollada por los grupos de Paleofisiología y Ecología y Paleoecología de Mamíferos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), liderados por Ana Mateos y Jesús Rodríguez, con la colaboración del Hospital Universitario de Burgos, que se ha publicado en la revista <a title="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajhb.23518" href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajhb.23518" target="_blank"><em><strong>American Journal of Human Biology.</strong></em></a></p>
<p>Para llevarla a cabo, se diseñó un estudio experimental en el que se comparaba el gasto energético, la composición corporal y el peso de mujeres en el último trimestre de gestación y de mujeres no embarazadas. En las pruebas, desarrolladas en el Laboratorio de BioEnergía y Análisis de Movimiento del CENIEH, han participado un total de 77 voluntarias.</p>
<p>El principal resultado de este trabajo es que los cambios en la composición corporal durante el último trimestre de gestación podrían ayudar a que una embarazada gaste menos energía que otras mujeres, no embarazadas, con el mismo peso corporal.</p>
<p><em>“Las mujeres gestantes tienen mayores porcentajes de masa grasa, que se considera metabólicamente pasiva, por tanto, consume menos energía, y menores porcentajes de otros tejidos mucho más activos, como el muscular. Así, es probable que el embarazo no sea tan costoso como se había propuesto hasta ahora”</em>, explica Olalla Prado, coautora de este estudio.</p>
<p><strong>Tejido adiposo, clave en la evolución humana</strong></p>
<p><strong> </strong>Los humanos han logrado reproducirse con éxito y sobrevivir en las más variadas condiciones ambientales y circunstancias sociales y económicas. <em>“Contar con una proporción mayor de tejido adiposo, en comparación con otros primates, nos ha permitido hacer frente a demandas energéticas de procesos fisiológicos costosos: ciclo menstrual, gestación y lactancia, en el caso de las mujeres, durante los momentos de escasez de recursos, y poder asegurar el éxito reproductivo de la especie durante nuestra evolución”</em>, señala Ana Mateos.</p>
<p>Este estudio se ha realizado en colaboración con el Departamento de Obstetricia del Servicio de Ginecología y Obstetricia del HUBU. <em>“Hemos contado, además, con la inestimable ayuda de las matronas del Sacyl para el reclutamiento y la información ofrecida a las mujeres participantes. Por ello, hemos dedicado este trabajo, desarrollado en 2020, a todos los profesionales sanitarios”</em>, destaca Ana Mateos.</p>
<p><a title="https://www.dicyt.com/noticias/el-embarazo-no-aumenta-tanto-el-gasto-energetico-como-se-pensaba" href="https://www.dicyt.com/noticias/el-embarazo-no-aumenta-tanto-el-gasto-energetico-como-se-pensaba" target="_blank"><strong> febrero 11/2021 (Dicyt)</strong></a></p>
<p><strong>Referencia:</strong><br />
Prado-Nóvoa, O., Rodríguez, J., Martín-García, A., Mateos, A. 2020.<a title="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajhb.23518" href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajhb.23518" target="_blank"><em> Body composition helps: differences in energy expenditure between pregnant and non-pregnant females</em></a>. American Journal of Human Biology, e23518. https://doi.org/10.1002/ajhb.23518</p>
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		<title>La hora del día influye en las calorías que quemamos</title>
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		<pubDate>Tue, 20 Nov 2018 05:43:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Endocrinología]]></category>
		<category><![CDATA[gasto energético]]></category>
		<category><![CDATA[ritmo circadiano]]></category>
		<category><![CDATA[tasa metabólica en reposo]]></category>

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		<description><![CDATA[La revista Current Biology publicó recientemente una investigación que demuestra que el gasto energético no solo depende de la dieta, del ejercicio y del número de horas que dormimos, sino también de nuestro reloj biológico. Según el estudio, liderado por investigadores del Hospital de Brigham y de la Mujer de Boston, la tasa metabólica en [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La revista <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(18)31334-4" target="_blank"><strong><em>Current Biology</em> </strong></a>publicó recientemente una investigación que demuestra que el gasto energético no solo depende de la dieta, del ejercicio y del número de horas que dormimos, sino también de nuestro reloj biológico.<span id="more-71623"></span></p>
<p><a href="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/11/LV_20140819_LV_VIDA_D_54413834453-992x558@LaVanguardia-Web.jpg"><img class="alignleft wp-image-71668" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2018/11/LV_20140819_LV_VIDA_D_54413834453-992x558@LaVanguardia-Web-300x169.jpg" alt="LV_20140819_LV_VIDA_D_54413834453-992x558@LaVanguardia-Web" width="150" height="84" /></a>Según el estudio, liderado por investigadores del Hospital de Brigham y de la Mujer de Boston, la tasa metabólica en reposo, que constituye ente el 60 % y el 70 % del gasto energético diario en la mayoría de los adultos sedentarios, varía en función del ritmo circadiano.</p>
<div class="lado frt">
<p>“No es solo lo que comemos, sino cuando comemos y descansamos lo que impacta en la energía que quemamos o almacenamos como grasa”, destaca Duffy</p>
</div>
<p>De esta forma, en reposo, nuestro cuerpo quema hasta un<strong> </strong>10 % más de calorías al final de la tarde que a primera hora de la mañana cuando la tasa metabólica es menor.</p>
<p><strong>Regularidad de hábitos</strong></p>
<p>“No es solo lo que comemos, sino cuando comemos y descansamos lo que impacta en la energía que quemamos o que guardamos en nuestro cuerpo como grasa”, afirma la investigadora Jeanne Duffy, coautora de este estudio. “La regularidad en hábitos como comer o dormir es muy importante para la salud”.</p>
<p>Para los investigadores, el hecho de que el ritmo circadiano influya en el metabolismo es relevante porque podría explicar por qué las personas con horarios de sueño irregulares son más propensas a ganar peso.</p>
<p>Si bien ya se había medido el gasto energético a lo largo del día en estudios anteriores, la particularidad de esta investigación reside en que se analizó el ritmo circadiano de forma aislada al efecto que tienen otras variables -como la ingesta de alimentos, la actividad física o el sueño- en el metabolismo.</p>
<p>Para ello, los especialistas examinaron, durante tres semanas, a siete pacientes en un laboratorio especial en el que no había ni relojes, ni ventanas, ni teléfonos, ni internet. De esta forma, los participantes no podían saber qué hora era en el exterior y su reloj biológico no podía guiarse por factores ambientales.</p>
<p>Además, los participantes tenían asignadas horas para irse a la cama y despertarse que cambiaban constantemente. En concreto, los horarios se atrasaban cuatro horas cada noche, el equivalente a viajar cada día al oeste a través de cuatro zonas horarias.</p>
<p>“Para poder medir todos los diferentes ciclos circadianos a lo largo de las 24 horas del día, con el mismo periodo de doce horas de descanso y reposo entre ellos, tuvimos que manipular la relación entre el sueño y el reloj biológico. Normalmente los dos siguen el mismo ritmo en relación con el otro, por lo que es imposible hacer las mediciones de la tasa metabólica en reposo bajo las mismas condiciones a diferentes momentos del día”, declara la investigadora a SINC.</p>
<p><strong>Reloj interno</strong></p>
<p>“Como estaban haciendo el equivalente a rodear la tierra cada semana, el reloj interno de su cuerpo no podía mantenerse, y oscilaba a su propio ritmo”, precisa Duffy. “Esto nos permitía medir el ratio metabólico a diferentes horas biológicas del día”.</p>
<p>Según los resultados, el momento de menor gasto energético se corresponde con la fase circadiana ~0 °, en la que para nuestro cuerpo es de madrugada porque se produce una bajada de temperatura en el abdomen. Por el contrario, el cuerpo quema más calorías en la fase ~180 º, que tiene lugar unas 12 horas después, lo que biológicamente sería el final de la tarde.</p>
<p>Asimismo, hallaron que el cociente respiratorio de los pacientes, que sirve para medir la tasa metabólica porque refleja el gasto de macronutrientes, también varía con las fases circadianas. Esta medida era menor a final de la tarde y mayor en la mañana biológica.</p>
<p>Según los expertos, la próxima línea de estudio se centrará en cómo el apetito y el cuerpo responde a las distintas variedades de alimentos según la hora del día. También están examinando cómo los horarios, la duración y la regularidad del sueño influye en las respuestas corporales.<br />
<a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-hora-del-dia-influye-en-las-calorias-que-quemamos" target="_blank">noviembre 19/2018 (agenciasinc.es)</a></p>
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		<title>¿Con qué tipo de ejercicio se consume más kilocalorías?</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Feb 2017 05:40:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Lic. Heidy Ramírez Vázquez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[ejercicios aeróbicos]]></category>
		<category><![CDATA[entrenamiento con contribución anaeróbica]]></category>
		<category><![CDATA[gasto energético]]></category>

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		<description><![CDATA[Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid consiguen estimar por primera vez el gasto energético real en distintos programas de entrenamiento, que incluye tanto la contribución aeróbica como la anaeróbica. Estos resultados tienen una prometedora aplicación práctica en personas con sobrepeso y obesidad. Un estudio llevado a cabo por el grupo de investigación del Laboratorio [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid consiguen estimar por primera vez el gasto energético real en distintos programas de entrenamiento, que incluye tanto la contribución aeróbica como la anaeróbica. Estos resultados tienen una prometedora aplicación práctica en personas con sobrepeso y obesidad.<span id="more-56012"></span></p>
<p><a href="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2017/02/ejercicio.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-56013" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2017/02/ejercicio-300x200.jpg" alt="ejercicio" width="300" height="200" /></a>Un estudio llevado a cabo por el grupo de investigación del Laboratorio de Fisiología del Esfuerzo de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) revela que el ejercicio aeróbico interpuesto en un circuito de resistencia aislada aumenta el consumo de oxígeno y el gasto de energía, más que el entrenamiento de circuito convencional.</p>
<p>Los resultados, publicados en <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0164349" target="_blank"><strong><em>PLOS ONE</em></strong></a>, muestran que el protocolo de entrenamiento que más kilocalorías gastó fue el que menos esfuerzo supuso a los participantes, a pesar de que todos los protocolos tenían la misma duración e intensidad. Estos datos ayudarán a diseñar programas con diferentes tipos de ejercicios equivalentes en el gasto de energía, lo que permitirá comparar con precisión el efecto de los mismos sobre la salud.</p>
<p>Tanto la capacidad de resistir un ejercicio físico más o menos prolongado (capacidad cardiovascular) como la fuerza muscular se relacionan con la salud futura. Es decir, una persona con una mejor capacidad cardiovascular o una mayor fuerza muscular tendrá muy posiblemente una mejor salud en años venideros.</p>
<p>Por ello, cada vez se recomienda más ambos tipos de ejercicio para mejorar la salud. Ambos entrenamientos también son utilizados en el tratamiento de la obesidad, enfermedad con incidencia alarmante en los países desarrollados.</p>
<p>En este sentido, los científicos han llevado a cabo un experimento para medir el gasto energético de tres entrenamientos diferentes: una sesión de fuerza con máquinas de pesas; una sesión de fuerza muy similar pero utilizando el llamado peso libre (barras, discos y mancuernas); y una tercera sesión en la que se alternaron ejercicios de fuerza en peso libre, con ejercicio cardiovascular. El objetivo del trabajo fue determinar qué protocolo gasta más kilocalorías comparando una sesión de igual duración e intensidad.</p>
<p>Menos cansancio, más gasto energético</p>
<p>Uno de los puntos novedosos fue que los investigadores midieron las dos formas de energía que utiliza el cuerpo para moverse: tanto la energía aeróbica, que utiliza el oxígeno, como la anaeróbica, que se consigue sin necesidad de este gas.</p>
<p>Las investigaciones hasta este momento solo habían tenido en cuenta la energía aeróbica, y por tanto no medían toda la energía gastada. Además, en el estudio también se registró el esfuerzo que conllevó completar cada uno de los tres entrenamientos. Para ello, los participantes puntuaron en una escala del 1 al 10 el esfuerzo que les supuso completar todo el entrenamiento.</p>
<p>El entrenamiento que más energía gastó fue aquel con el que los participantes se cansaron menos.</p>
<p>Los resultados indican que el entrenamiento combinado, en el que se alternaban ejercicios de fuerza con ejercicio cardiovascular, fue el que produjo el mayor gasto energético con, precisamente, un menor grado de esfuerzo. Es decir, que el entrenamiento que más energía gastó fue aquel con el que los participantes se cansaron menos.</p>
<p>En concreto, la sesión de aproximadamente una hora supuso un gasto medio de 259 kcal (311 kcal en hombres y 203 kcal en mujeres), frente a las 203 kcal del entrenamiento con peso libre y las 173 del entrenamiento con máquinas.</p>
<p>Por su parte, los participantes puntuaron el esfuerzo realizado en cada sesión con un 7,6 de media para el protocolo combinado, un 9 para el que utilizó el peso libre y un 8,4 para la sesión de fuerza con máquinas.</p>
<p>Dichas conclusiones, como señalan los investigadores, “tienen una prometedora aplicación práctica en personas con sobrepeso y obesidad, para los que la realización de ejercicio físico conlleva un esfuerzo al que normalmente no están acostumbrados, y en los que se persigue producir el mayor gasto de energía posible para maximizar la pérdida de grasa corporal”.<br />
<a href="http://www.agenciasinc.es/Noticias/Con-que-tipo-de-ejercicio-se-consume-mas-kilocalorias" target="_blank">febrero 15/2017 (agenciasinc.es)</a></p>
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		<title>Un metabolismo más rápido que el de otros primates nos alarga la vida</title>
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		<pubDate>Mon, 09 May 2016 06:02:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[gasto energético]]></category>
		<category><![CDATA[longevidad]]></category>
		<category><![CDATA[metabolismo]]></category>

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		<description><![CDATA[Los humanos gozan de vidas más largas que el resto de los primates, una tasa de reproducción mayor, más grasa corporal, barrigas más disimuladas y cerebros más grandes, unos rasgos que son metabólicamente caros. Según un nuevo estudio publicado en Nature, esto se produce gracias a un metabolismo más rápido que el de sus parientes [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Los humanos gozan de vidas más largas que el resto de los primates, una tasa de reproducción mayor, más grasa corporal, barrigas más disimuladas y cerebros más grandes, unos rasgos que son metabólicamente caros. Según un nuevo estudio publicado en <a title="http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature17654.html" href="http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature17654.html" target="_blank"><em>Nature</em></a>, esto se produce gracias a un metabolismo más rápido que el de sus parientes evolutivos.<span id="more-50468"></span></p>
<p style="text-align: justify"> “Nuestro metabolismo acelerado proporciona la energía necesaria para permitir este nivel de actividad”, explica a Sinc Herman Pontzer, investigador en el Hunter College de Nueva York, Estados Unidos y coautor del estudio.</p>
<p style="text-align: justify">El equipo de investigadores midió durante diez días el gasto energético de 141 personas y de 56 especies de grandes simios (27 chimpancés, 8 bonobos, 10 gorilas y 11 orangutanes). Los humanos evolucionaron con un metabolismo más rápido y un mayor gasto energético total, consumiendo 400 calorías más que los chimpancés y los bonobos, 635 más que los gorilas y 820 más que los orangutanes.</p>
<p style="text-align: justify">Los expertos consideran que el incremento del gasto energético es atribuible a una mayor tasa metabólica basal –la cantidad de energía requerida para mantener el cuerpo funcionando en reposo– lo que implica una mayor actividad metabólica de los órganos.</p>
<p style="text-align: justify">El estudio también explica que para ayudar a cubrir la alta demanda de energía que requieren nuestros cuerpos, el ser humano evolucionó con un porcentaje de grasa corporal mayor al de sus ancestros –22,9% en hombres y 41,7% en mujeres–, que actúa como reserva energética.</p>
<p style="text-align: justify">Así, este metabolismo acelerado podría ser el secreto de la larga longevidad de los humanos. “Vivir más requiere que nuestros cuerpos inviertan más energía en reparar y mantener nuestro sistema inmune, nuestras células y tejidos. Creemos que una de las razones por las que vivimos más que otros simios es que gastamos más energía en estas tareas», concluye el autor.</p>
<p style="text-align: justify">El trabajo muestra que el gasto energético no es fijo, sino que varía –se puede ampliar o reducir– con la evolución. Sin embargo, los expertos consideran que aún son necesarios más estudios para encontrar exactamente cuáles son los mecanismos y actividades que requieren más energía y qué diferencias existen respecto a otras especies.</p>
<p style="text-align: justify"><a title="http://noticiasdelaciencia.com/not/19402/un-metabolismo-mas-rapido-que-el-de-otros-primates-nos-alarga-la-vida/" href="http://noticiasdelaciencia.com/not/19402/un-metabolismo-mas-rapido-que-el-de-otros-primates-nos-alarga-la-vida/" target="_blank"><strong>mayo 07/ 2016 (SINC)</strong></a></p>
<p style="text-align: justify">
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