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	<title>Servicio de noticias en salud Al Día &#187; costras</title>
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	<description>Editora principal - Especialista en Información  &#124;  Dpto. Fuentes y Servicios de Información, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública &#124; Calle 27 No. 110 e M y N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP 10 400 Cuba &#124; Telefs: (537) 8383316 al 20, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 4:30 p.m.</description>
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		<title>La transmisión y los síntomas de la viruela del mono empiezan a definirse</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Aug 2022 05:05:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Dermatología y venerología]]></category>
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		<description><![CDATA[¿Cómo se transmite la viruela del mono? ¿Cuáles son los síntomas específicos de la actual oleada? Tres meses después del inicio de la pandemia, los científicos empiezan a dibujar sus contornos. Cerca de 28 000 casos han sido confirmados en todo el mundo y ya se han producido las primeras muertes. La viruela del mono [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>¿Cómo se transmite la viruela del mono? ¿Cuáles son los síntomas específicos de la actual oleada? </strong>Tres meses después del inicio de la pandemia, los científicos empiezan a dibujar sus contornos.<span id="more-106382"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-104362 size-thumbnail" title="La transmisión y los síntomas de la viruela del mono empiezan a definirse" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2022/05/humano-con-viruela-del-mono-150x102.jpg" alt="humano con viruela del mono" width="150" height="102" />Cerca de 28 000 casos han sido confirmados en todo el mundo y ya se han producido las primeras muertes.</p>
<p>La viruela del mono ya era conocida desde hace varias décadas en una decena de países africanos.</p>
<p>Pero la actual epidemia presenta numerosas particularidades, empezando por el perfil de los enfermos.</p>
<p>Se trata principalmente de hombres adultos que mantienen relaciones homosexuales, en contraste con lo que sucede en África, donde la enfermedad afecta principalmente a los niños.</p>
<p>En las últimas semanas, tres estudios publicados en las principales revistas médicas de referencia -<a title="https://www.bmj.com/content/378/bmj-2022-072410.abstract" href="https://www.bmj.com/content/378/bmj-2022-072410.abstract" target="_blank"><em><strong>British Medical Journal</strong></em> <em><strong>(BMJ)</strong></em></a>, <a title="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" target="_blank"><em><strong>Lancet</strong></em></a> y el <a title="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2207323" href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2207323" target="_blank"><em><strong>New England Journal of Medicine (NEJM)</strong></em></a>-, han descrito el cuadro clínico de la enfermedad, aunque los datos son precoces, obtenidos a partir de algunos centenares de casos.</p>
<p>Los estudios confirman que la práctica totalidad de casos afectan a hombres que mantienen relaciones homosexuales.</p>
<p>La predominancia de ese perfil no es una sorpresa porque ya había sido documentada con la aparición de los primeros casos.</p>
<p><strong>¿La enfermedad se transmite, por lo tanto, mediante transmisión sexual?</strong></p>
<p>Algunos especialistas de salud pública temen que una respuesta definitiva estigmatice a la comunidad homosexual.</p>
<p>Pero los estudios más recientes son claros. «<em>Nuestro trabajo respalda la idea de que un contacto corporal durante la actividad sexual constituye el mecanismo dominante de transmisión de la viruela del mono»</em> en la epidemia actual, resume el estudio de Lancet, realizado en varios hospitales españoles.</p>
<p>La conclusión se basa en particular sobre el hecho de que la carga viral era mucho más elevada en las lesiones cutáneas de los enfermos, en comparación con la que contenían su aparato respiratorio.</p>
<p>Algunos investigadores habían avanzado la idea de que la transmisión vía aérea desempeñaría igualmente un papel importante en las contaminaciones, pero estos descubrimientos ponen en entredicho esta teoría.</p>
<p>Eso no significa que la enfermedad se transmite a través del esperma. La hipótesis no está excluida, pero las investigaciones actuales <strong>no lo han demostrado</strong>.</p>
<p>Los tres estudios confirman también que la epidemia actual se distingue por sus síntomas, que <em>«difieren de los que han sido observados en las poblaciones afectadas por epidemias precedentes»</em> en África, explica el estudio del BMJ, que fue realizado en el Reino Unido.</p>
<p>Dos elementos clave de la enfermedad: la fiebre, a veces acompañada de dolores musculares, y lesiones corporales, que se transforman en costras.</p>
<p>Los detalles varían y la cuestión está seguramente vinculada a la transmisión, porque entre los pacientes recientes algunas manifestaciones físicas parecen estar relacionadas con una contaminación durante una relación sexual.</p>
<p>En cada estudio las lesiones se concentran en el ano, el pene y la boca. A ello se añaden complicaciones muy poco observadas hasta ahora: una inflamación del recto o un edema en el pene.</p>
<p>Cerca del 40 % de los casos tienen complicaciones, según un estudio de<a title="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S147330992200411X" href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S147330992200411X" target="_blank"><em><strong> Lancet</strong></em></a>, mientras que una quinta parte de los pacientes requirieron hospitalización, según la investigación del <em><strong>NEJM</strong></em>.</p>
<p>Según este último estudio, «<em>no se ha detectado ninguna complicación grave». </em></p>
<p>Aunque estos estudios permiten conocer mejor la enfermedad, subsisten numerosas cuestiones sin respuesta.</p>
<p>La primera es la eficacia de las vacunas. El estudio de <a title="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" target="_blank"><em><strong>Lancet</strong> </em></a>muestra que una parte considerable de los enfermos (18 %) había recibido una vacuna antiviruelas, que se supone que protege contra la viruela del mono.</p>
<p>Los pacientes contraen la viruela del mono a veces décadas después de la vacuna, lo que explicaría esa protección inferior.</p>
<p>Finalmente, queda por dilucidar si se corren más riesgos cuando el enfermo está aquejado de otra dolencia. Cerca del 40 % de los pacientes estudiados por <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" target="_blank"><em><strong>Lancet</strong></em></a> estaban infectados por el VIH. Pero es imposible saber si hay un vínculo directo o es una simple correlación.</p>
<p><strong>agosto 10/2022 (AFP) &#8211; Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.</strong></p>
<p><strong>Referencias Bibliográficas:</strong></p>
<ul>
<li>Adler, H., Gould, S., Hine, P., Snell, L. B., Wong, W., Houlihan, C. F., &#8230; &amp; Hruby, D. E. (2022).<a title="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1473309922002286" target="_blank"><em> Clinical features and management of human monkeypox: a retrospective observational study in the UK</em></a>. The Lancet Infectious Diseases.</li>
</ul>
<ul>
<li>Girometti, N., Byrne, R., Bracchi, M., Heskin, J., McOwan, A., Tittle, V., &#8230; &amp; Whitlock, G. (2022).<a title="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S147330992200411X" href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S147330992200411X" target="_blank"><em> Demographic and clinical characteristics of confirmed human monkeypox virus cases in individuals attending a sexual health centre in London, UK: an observational analysis</em></a>. The Lancet Infectious Diseases.</li>
<li>Patel, A., Bilinska, J., Tam, J. C., Fontoura, D. D. S., Mason, C. Y., Daunt, A., &#8230; &amp; Nori, A. (2022). <a title="https://www.bmj.com/content/378/bmj-2022-072410.abstract" href="https://www.bmj.com/content/378/bmj-2022-072410.abstract" target="_blank"><em>Clinical features and novel presentations of human monkeypox in a central London centre during the 2022 outbreak: descriptive case series</em></a>. bmj, 378.</li>
<li>Thornhill, J. P., Barkati, S., Walmsley, S., Rockstroh, J., Antinori, A., Harrison, L. B., &#8230; &amp; Orkin, C. M. (2022). <a title="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2207323" href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2207323" target="_blank"><em>Monkeypox virus infection in humans across 16 countries—April–June 2022</em></a>. New England Journal of Medicine.</li>
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		<title>Viruela del mono: el mejor consejo farmacéutico frente a las pústulas</title>
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		<pubDate>Thu, 30 Jun 2022 05:03:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[No tocarlas, manipularlas ni rascarlas y usar productos de higiene suaves durante la ducha, que debe ser con agua tibia, son pautas útiles. La erupción cutánea de la viruela del mono «suele comenzar entre el primer y el quinto día después de la aparición de la fiebre», como indica a CF el farmacéutico comunitario en Zaragoza, Eduardo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>No tocarlas, manipularlas ni rascarlas y usar productos de higiene suaves durante la ducha, que debe ser con agua tibia, son pautas útiles.<span id="more-105326"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-104362 " title="Viruela del mono: el mejor consejo farmacéutico frente a las pústulas" src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2022/05/humano-con-viruela-del-mono-150x102.jpg" alt="humano con viruela del mono" width="231" height="157" />La erupción cutánea de la viruela del mono «suele comenzar entre el primer y el quinto día después de la aparición de la fiebre», como indica a CF el farmacéutico comunitario en Zaragoza, Eduardo Senante , y suele pasar por diferentes etapas. <em>«El cuadro cutáneo comienza con la aparición de máculas, lesiones primarias planas caracterizadas por un cambio en la pigmentación de la piel debido a la llegada de riego sanguíneo</em> -especifica Blanca Llácer, vocal de Dermofarmacia del COF de Alicante-.</p>
<p>Las máculas evolucionan a pápulas, las cuales se caracterizan por ser de tamaño relativamente pequeño, ligeramente elevadas y firmes en la piel circundante a la lesión. Las pápulas dan paso a vesículas elevadas y pequeñas rellenas de líquido de aspecto claro y estas, a su vez, a pústulas, que ya muestran signos de infección y están llenas de líquido amarillento infeccioso. Posteriormente, aparecerán costras que se secarán y acababan cayendo».</p>
<p>Estas lesiones <em>«pueden variar en número enormemente, desde unas cuantas hasta a varios miles. El cuadro se puede llegar a complicar por una parte sobreinfectándose estas lesiones o bien uniéndose gran número de ellas, haciendo que posteriormente se desprendan grandes secciones de piel».</em></p>
<p>Como señala Senante, normalmente, las lesiones en la piel provocadas por la viruela del mono <em>«causan dolor, pero no picor y ese dolor puede variar de intensidad, independientemente de la zona del cuerpo donde aparezcan estas lesiones. Lo que sí que puede ocurrir es que cuando las lesiones ya están a punto de curarse y se han convertido en una costra, puedan picar». </em></p>
<p>En la misma línea se expresa la vocal del COF de Alicante, quien afirma que la inflamación y el dolor en estos pacientes «generan discomfort y malestar», y que, en el caso de que suceda el rascado y discontinuidad de la barrera cutánea, las lesiones vierten su contenido infeccioso al exterior y pueden sufrir una sobreinfección bacteriana complicándose aún más el cuadro. «<em>Debemos tener en cuenta, además, que en el momento que las lesiones evolucionan a costras sí que se suceden episodios de rascado intenso a consecuencia del picor que se genera en este estadio, dando lugar a microheridas que son, a su vez, nueva vía de entrada de microorganismos patógenos».</em></p>
<p>Respecto a su localización, Llácer señala que las máculas suelen aparecer en el rostro y en las extremidades. «En el 95 % de los casos de viruela símica aparecen lesiones en la cara. En el 75 %, en palmas de las manos y pies, cosa que, en el caso de otras enfermedades eruptivas cutáneas como la varicela, no sucede. Las mucosas de la cavidad bucal se ven afectadas en un 70 % de los casos; la zona genital, en un 30 %; las conjuntivas, en un 20 %, e incluso en algunos casos se han visto afectadas estructuras oculares como la córnea», detalla.</p>
<p>El consejo dermofarmacético en esta enfermedad puede ser muy conveniente, haciendo hincapié en un mensaje en el que coinciden tanto farmacéuticos como los dermatólogos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV): <strong>estas lesiones no se deben manipular</strong>. <em>«Lo recomendable -afirma el farmacéutico- es esperar a que esas lesiones curen espontáneamente. Esto ocurre cuando llegan a la última fase, en forma de costra, secas, sin contener líquido que pueda transmitir el virus. Por ello, no se recomienda su manipulación. Es algo importantísimo».  Por su parte, Llácer recuerda la importancia de una valoración por parte de los expertos: «La lesiones en ese grado deben ser derivadas y valoradas en un primer momento por especialistas sanitarios cualificados y especializados para evitar la transmisión entre personas y convivientes y evitar, por otra parte, complicaciones». </em></p>
<p>Dicho esto, desde la farmacia se pueden dar otros consejos relacionados con el cuidado de la piel dañada. Además de recordar <em>«seguir las instrucciones indicadas por el personal médico», apunta Senante, se puede indicar limpiar las lesiones con un antiséptico simple, cubrir con un vendaje ligero, si hay una lesión extensa, y, sobre todo, no tocar ni rascar las lesiones», vuele a recalcar. También sería adecuado aconsejar «usar ropa de manga larga para evitar en lo posible la transmisión».</em></p>
<p>Llácer explica que, en el caso de que sea necesario, el médico pautara la terapia antimicrobiana para evitar complicaciones. <em>«Se deben extremar precauciones para evitar la transmisión de la enfermedad en los núcleos familiares entre convivientes o empleados en el hogar llevando a cabo una higiene exhaustiva de toallas, ropa de cama y ropa del paciente lavándolo todo de forma aislada. Por otra parte, el material de cura debe ser aislado para prevenir el contacto con él de forma accidental»,</em> aconseja.</p>
<p>A la hora de la higiene, según Senante, se puede aconsejar utilizar limpiadores suaves respetuosos con la piel y que no agredan la barrera cutánea. En concreto, Llácer menciona los jabones, detergentes sintéticos sin jabón natural y pH eudérmico, «para no alterar el microbioma cutáneo en la medida de lo posible, que no deslipidicen ni resulten agresivos para la epidermis para conservar la función barrera de la piel no lesionada».</p>
<p>Asimismo, ambos farmacéuticos coinciden en recomendar al paciente que opte por la ducha, en vez del baño, emplear agua tibia, evitar esponja o cepillos, puesto que su uso podría contribuir a la transmisión de la enfermedad. Y el secado, con toalla y a toques, con la menor fricción posible.</p>
<p>En cuanto a los activos cosméticos, Llácer cree que en estos pacientes son convenientes la «fórmulas enriquecidas con ingredientes activos con efecto higienizante, como pueden ser los aceites ozonizados, que disponen de estudios científicos que demuestran su eficacia frenando el sobrecrecimeinto de bacterias, virus y hongos, por lo que resultan de elección en este caso». Según la experta, los aceites ozonizados también tienen propiedades calmantes, regenerantes y cicatrizantes. Y añade que también pueden ser interesantes para estos pacientes activos hidratantes, como la glicerina o la betaína; calmantes y reparadores, como la alantoína o el pantenol, y antisépticos y antibacterianos, como el sulfato de zinc o el sulfato de cobre. «Por otra parte, nos inclinaremos por fórmulas que no contengan potenciales irritantes como alcohol, perfumes o algunos aceites esenciales que podrían resultar alergénicos en estas pieles».</p>
<p><strong>Rutinas faciales</strong></p>
<p>Y en cuanto a las rutinas faciales, Llácer cree que habría que revisarlas para eliminar posibles activos cosméticos irritantes. Así, cree que se deberían <em>«evitar procedimientos agresivos, como exfoliantes físicos o peelings químicos en esta fase, aunque, posteriormente, si queda alguna cicatriz o marca sea el tratamiento de elección para intentar disimularlas».</em></p>
<p>Senante piensa que lo mejor es «centrarse en una higiene básica, que permita mantener el equilibrio natural sin alterarla ni agredirla». Eso sí, añade que, en varios protocolos de actuación, se ha valorado el uso de lociones de calamina (con propiedades calmantes) en ciertas situaciones de picor e irritación.</p>
<p>Sobre este punto, Llácer defiende que la limpieza facial debe ser suave y respetuosa. «Según la valoración de las lesiones del paciente -especifica-, puede estar indicada una doble limpieza con una primera fase oleosa formulada con aceites vegetales que refuercen la barrera cutánea y una segunda fase acuosa syndet que contenga activos reparadores y regeneradores, como el pantenol; hidratantes, como la glicerina, o que refuercen el estado de la función barrera, como los biosacáridos. Se prescindirán, en este momento de determinados activos potencialmente irritantes para pieles alteradas o sensibilizadas, como el retinol, los alfa-hidroxiácidos o beta-hidroxiácidos. En cambio, se podrán seguir beneficiando en las rutinas faciales de activos como la glicerina, betaína, ácido hialurónico, ceramidas, niacinamida, centella asiática, pantenol, manteca de karité, bisabolol, extracto de regaliz o vitamina E, entre otros muchos.</p>
<p>El farmacéutico recurrir también recomienda, igual que Llácer, ingredientes como las ceramidas, que van a ayudar a recuperar esa función barrera de la piel; la niacinamida, que tiene capacidad antiflamatoria a la vez que estimula la producción de ceramidas, y el ácido azelaico (o mejor aún, su derivado azeloglicina, que es mejor tolerada), que, además de ejercer una acción antinflamatoria cutánea, va a ayudar enormemente a mejorar la apariencia de esas manchitas rojas debidas a la hiperpigmentación posinflamatoria».</p>
<p>Y añade que, «una vez que superado el periodo de contagio y las posibles costras se hayan caído, se puede empezar poco a poco con la rutina cosmética facial habitual, pero siempre progresivamente y siempre escuchando a la piel. Debemos tener en cuenta que la barrera cutánea ha estado sometida a numerosas alteraciones debido a la infección, y que, en muchos casos, estas alteraciones han producido una inflamación», advierte.</p>
<p><strong>Marcas y cicatrices</strong></p>
<p>Un tema que puede preocupar a los pacientes es las cicatrices o marcas que puedan dejar la pústulas de la viruela del mono. «Es cierto que es bastante frecuente la aparición de zonas de hiperpigmentación así como cicatrices en zonas donde el paciente ha tenido estas lesiones cutáneas.<em> Para prevenirlas, los dos expertos consultados por CF insisten en que lo mejor que se puede decir a pie de mostrador es no manipularlas, «dejando que la evolución de la lesión lleve su ritmo hasta que se caigan las costras y aparezca piel intacta debajo»</em>, concreta Senante.</p>
<p>Además, Llácer indica algunos activos que pueden minimizar esas marcas, como los «aceites ozonizados, centella asiática, pantenol, alantoína, sulfato de cobre o sulfato de zinc».</p>
<p>Y, una vez se hayan curado las lesiones y superado el periodo de contagio, cuando se sale a la calle, un buen consejo es. «en la medida de lo posible, evitar la exposición a la radiación solar, y cuando por la razón que sea esa piel se haya de exponer al sol, se intentará cubrir con prendas físicas», alerta Llácer. «Una vez epitelizada la piel<br />
-prosigue-, se debe hacer uso de fotoprotectores de amplio espectro en texturas altamente hidratantes, como cremas o lociones, y a ser posible enriquecidos con ingredientes activos antioxidantes, cicatrizantes, reparadores y regenadores».</p>
<p>Senante también destaca el papel de la fotoprotección para los pacientes que hayan pasado la viruela del mono y recomienda un «protección solar alta, para evitar el oscurecimiento de la marca producida por la hiperpigmentación posinflamatoria».</p>
<p>Según Llácer, estas recomendaciones de fotoprotección «deben ser exhaustivas mínimo doce meses tras haber desaparecido las lesiones».</p>
<p><strong>Otras recomendaciones</strong></p>
<p>Entre otras recomendaciones que se pueden dar a la persona con síntomas es que «permanezca en una habitación individual siempre que sea posible y, si fuera necesario, utilizar guantes y mascarilla para la protección de la transmisión por contacto y por gotas», explica Senante.</p>
<p>Y, como sucede con el coronavirus, insistir en «realizar una adecuada higiene de manos con agua y jabón o en su defecto con solución hidroalcohólica».</p>
<p>«Asimismo, es muy importante tener mucho cuidado con la ropa sucia, sábanas, toallas, etc. -añade-, que nunca deben ser sacudidas ni manipuladas para evitar la posible dispersión de partículas infecciosas. Y recomendaremos siempre lavar dichas prendas en lavadora a alta temperatura».</p>
<p>Llácer no se olvida de dar un consejo nutricional: «Se debe seguir una dieta equilibrada con la ingesta adecuada de agua, para favorecer todos los procesos de nuestro organismo; de frutas y verduras ricas en antioxidantes, y de proteínas y grasas, que están íntimamente relacionadas con los procesos de cicatrización, queratinización y construcción de una barrera cutánea de calidad».</p>
<p>Y para tranquilizar, Senante dice, recordar que <em>«la viruela del mono suele ser leve y que la mayoría de los infectados se recuperarán en unas pocas semanas sin necesidad de ningún tipo de tratamiento».</em></p>
<p><a title="https://www.diariomedico.com/farmacia/comunitaria/autocuidado/viruela-del-mono-este-es-el-mejor-consejo-farmaceutico-frente-las-pustulas.html   " href="https://www.diariomedico.com/farmacia/comunitaria/autocuidado/viruela-del-mono-este-es-el-mejor-consejo-farmaceutico-frente-las-pustulas.html%20" target="_blank"><strong>junio 29/2022 (Diario Médico)</strong></a></p>
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		<title>Conoce los tipos y síntomas de la dermatitis</title>
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		<pubDate>Wed, 22 Apr 2020 04:02:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dra. María Elena Reyes González]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Dermatología y venerología]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedades dermatológicas]]></category>
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		<category><![CDATA[comezón]]></category>
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		<description><![CDATA[La dermatitis o eccema, es la inflamación de las capas superficiales de la piel, y por lo general causan picor, ampollas, enrojecimiento, hinchazón, costras, descamación, entre otras, algunos síntomas son comezón y enrojecimiento durante unas horas o incluso días. Algunos tipos de dermatitis afectan sólo a partes específicas del cuerpo, mientras que otros pueden presentarse [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La dermatitis o eccema, es la inflamación de las capas superficiales de la piel, y por lo general causan <em>picor, ampollas, enrojecimiento, hinchazón, costras, descamación</em>, entre otras, algunos síntomas son comezón y enrojecimiento durante unas horas o incluso días.<span id="more-83214"></span></p>
<p><img class="alignleft wp-image-57184 size-thumbnail" title="Conoce los tipos y síntomas de la dermatitis." src="http://boletinaldia.sld.cu/aldia/files/2017/03/Aprueban-medicamento-para-tratar-casos-graves-de-dermatitis-150x150.jpg" alt="Aprueban medicamento para tratar casos graves de dermatitis" width="150" height="150" />Algunos tipos de dermatitis afectan sólo a partes específicas del cuerpo, mientras que otros pueden presentarse en cualquier área. Por lo general, se manifiesta como una reacción de la piel ante una resequedad grave, un rasguño, una sustancia irritante o un alérgeno.</p>
<p>De acuerdo con el <a title="https://www.merckmanuals.com/es-us/professional" href="https://www.merckmanuals.com/es-us/professional" target="_blank"><em>Manual de Merck de Información Médica General</em></a>, existen diferentes tipos de dermatitis:</p>
<p><strong>Dermatitis de contacto</strong>: inflamación de la piel causada por el contacto directo con una sustancia en particular; la erupción produce mucho picor y está limitada a una zona específica del cuerpo.</p>
<p><strong>Dermatitis atópica</strong>: es una inflamación crónica pruriginosa de las capas superficiales de la piel y suele afectar a los individuos que padecen rinitis o asma; es una de las enfermedades más frecuentes de la piel, con una particular incidencia del 9 al 30 por ciento en niños o en adolescentes.</p>
<p>El 66 por ciento de las personas que sufren este trastorno lo manifiestan antes del primer año de vida y el 90 por ciento ya lo ha desarrollado a los cinco años. Algunos síntomas son <em>erupciones rojas exudativas y costrosas en la cara, cuero cabelludo, manos, brazos, piernas, glúteos, entre otros.</em></p>
<p><strong>Dermatitis seborreica</strong>: es la inflamación crónica que produce escamas amarillas y grasientas en el cuero cabelludo, las partes laterales de la nariz, párpados, detrás de las orejas o en la zona media del tórax.</p>
<p>Además se presenta con mayor frecuencia en los bebés, por lo general, dentro de los primeros tres meses de vida; en las personas con edades comprendidas entre los 30 y los 70 años y también es frecuente en personas con sida.</p>
<p><strong>Dermatitis numular</strong>: es una erupción persistente que produce picor y tiene apariencia de moneda, con frecuencia se presentan diminutas ampollas, costras y escamas. Suele afectar a las personas de edad madura, aparece acompañada de resequedad en la piel y es más frecuente en invierno, para la mayoría de las personas resulta beneficioso el uso de hidrantes cutáneos.</p>
<p><strong>Dermatitis exfoliativa generalizada:</strong> se trata de una inflamación grave que afecta a toda la superficie de la piel hasta tener una apariencia enrojecida y agrietada, gruesa y en ocasiones costrosa. Algunos medicamentos en especial las <em>penicilinas, sulfamidas, isoniacida, fenitoína y los barbitúricos</em>, pueden causar esta enfermedad.</p>
<p><strong>Dermatitis por estasis</strong>: es una inflamación en la parte inferior de las piernas, ocasionada por el estancamiento de sangre y líquidos, por lo que es más común en personas que tienen varices.</p>
<p><strong>Otros tipos de dermatitis son</strong>: por rascado localizado, la cual es una inflamación crónica superficial de la piel; dermatitis perioral, que es una erupción rojiza y abultada que aparece alrededor de la boca y en la barbilla, se asemeja al acné o a la rosácea, y el panfólix, que es una dermatitis inflamatoria crónica caracterizada por ampollas que causan comezón.</p>
<p>Un diagnóstico correcto es fundamental para poder emplear el tratamiento más adecuado contra la dermatitis y descartar otras enfermedades de la piel que presentan síntomas parecidos, de acuerdo con Tomás Muret, farmacéutico experto en Dermofarmacia.</p>
<p><strong>abril 21/2020 (Notimex).- Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.</strong></p>
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