Hay algo que quita el sueño a Teresa: padecer cáncer. Su madre, una hermana, un sobrino y un hijo lo tuvieron, sufrieron y no todos salieron victoriosos.Por años su familia, los Rodríguez, aprendieron a no temerle, sino asumirlo, enfrentarlo y vencerlo, bajo la premisa de que el cáncer no es solo del pariente al que se le diagnostica, sino de todos los integrantes de la familia.
Teresa relató que, poco después de que cumplió la mayoría de edad, a su madre, Lourdes, le confirmaron cáncer de mama. La consecuencia fue el hacerle una radical de su mama izquierda y los estragos de la quimio y radioterapia.
El mal se fue por cuatro años, pero no por completo; regresó dos décadas después y más fuerte, más agresivo. Lourdes presentó nuevas \”bolitas\” en el espacio ya tratado quirúrgicamente las cuales fueron la raíz de un cáncer de pulmón.
Divorciada y con dos hijos, Teresa acompañó a su madre en la lucha contra el cáncer y los pasillos de Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional \”Siglo XXI\” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se volvieron su segunda casa y su mayor temor.
Pese a los cuidados de Teresa y su hijo Jesús, Lourdes no resistió más quimioterapias ni radioterapias, perdió la batalla y falleció en el año 1998.
Es una enfermedad desgastante que consume poco a poco al paciente y a la familia. A ello se suma que los costos son elevados y se requiere dedicarle tiempo completo a su atención, detallaron Teresa y su hijo Jesús, de 26 años.
Pero el cáncer solo se despidió de los Rodríguez durante ocho años. Un nuevo cáncer de mama, en una hermana de Teresa, así como dos \”bolitas\” en el cuello de su hijo mayor, Jorge, los trajeron de vuelta a los pasillos de Oncología. En esa ocasión para hacer frente a la Leucemia de Jorge.
\”Es muy desgastante si no estas en paz, si no vez al cáncer como algo a vencer, como a un enemigo; porque entonces la enfermedad te come\”, explicó Jesús.
Por dos años acompañó a su hermano a quimioterapias, consultas y estudios, pues la vitalidad y ayuda de la familia es primordial en esos momentos, dijo.
\”Uno pregunta por todo, por medicamentos, tratamientos, malestares. Te involucras porque el cáncer no solo es de un hermano, es de la familia entera\”, agregó.
Jorge salió victorioso, venció a un cáncer que se hizo presente de cuántas formas pudo. La calma, comentó Teresa, regresó a la familia.
Sin embargo ella está temerosa; guarda un secreto pues dos \”bolitas\” en su cuello le fueron detectadas antes de concluir los últimos tratamientos de Jorge. El diagnostico, \”hasta el momento\”, no revela peligrosidad alguna.
Pero eso no le devuelve el sueño a Teresa, pues continúa en revisión constante ya que el cáncer, reconoció, \”no se previene, se detecta a tiempo\”; por lo que una nueva batalla puede darse.
Y en ese caso, dice su hijo Jesús, los Rodríguez \”estamos dispuestos a darla\” y luchar contra el mal no uno, ni dos meses, sino constantemente.

México, febrero  7/2010 (Notimex)

febrero 8, 2010 | Lic. Heidy Ramírez Vázquez | Filed under: Enfermedad Neonatal Congénita, Neoplasias, Problemas de Salud | Etiquetas: , , , |

Comments

Comments are closed.

Name

Email

Web

Speak your mind

*
  • Noticias por fecha

  • Noticias anteriores a 2010

    Noticias anteriores a enero de 2010

  • Suscripción AL Día

  • Categorias

    open all | close all
  • Palabras Clave

  • Administración